El rey de los videojuegos aterriza en Donostia

Maverick, en una imagen de archivo/Armateam
Maverick, en una imagen de archivo / Armateam

El jugador belga Michaël Looze, conocido como Maverick, participa en la nueva edición de Gamegune que tendrá lugar el viernes y el sábado en Tabakalera

Beatriz Campuzano
BEATRIZ CAMPUZANO

A Maverick, como se le conoce en la red, la curiosidad le llevó a toparse con los videojuegos. Este belga ya no es una promesa de los deportes electrónicos. Es un jugador profesional que cuenta con más de 23.000 seguidores en sus redes sociales. Ejemplo para muchos jóvenes de cómo labrarse un futuro en un mercado profesional incipiente, como el de los 'eSports', sus éxitos en el Hearthstone llegaron después de fracasar en los estudios.

Inmerso en plena preparación para participar en el torneo Gamegune que se celebra el 17 y 18 de noviembre en Tabakalera, Michaël Looze, su nombre real, hace un hueco en su apretada agenda, separa la vista de la pantalla y se dispone a conversar con nosotros para descrubirnos esta naciente industria que apunta muy alto y que ya ha llamado incluso la atención del Comité Olímpico Internacional. Los 'eSports' han ido cogiendo peso en los últimos años. Tanto es así que en diferentes partes del mundo, equipos de jugadores de videojuegos se enfrentan en línea por grandes sumas de dinero. Aunque todavía en España es un fenómeno naciente, en Corea del Sur y en Estados Unidos, los jugadores profesionales ya empiezan a llenar estadios.

Casi sin buscarlo, a base de jugar con sus amigos y de ir perfeccionando estrategias, este jugador, perteneciente en la actualidad al equipo Armateam, ha conseguido situarse en la élite mundial de Hearthstone, un juego de cartas en el que las partidas son una batalla de uno contra uno y en el que en cada turno el jugador puede utilizar cartas de su mano, hechizos, equipar armas o invocar esbirros. «Empecé, como todo el mundo, a jugar con mis amigos, pero sin ninguna ambición», comenta el belga. Como muchos jóvenes sintió curiosidad, probó diferentes videojuegos hasta que dio con Hearthstone. No le fue bien en su primer año de carrera de Ingeniería y decidió aparcar los estudios para probar suerte en los videojuegos. Un año sabático, pensó Looze. Pero se le dio demasiado bien el manejo de cartas y no pudo dejar escapar la oportunidad. «De haberme ido bien, seguramente no estaría aquí», reconoce Maverick al otro lado del teléfono. Entrenando cientos de horas, conociendo mejor las cartas con las que superar a sus rivales, Looze, alzó su primer trofeo en 2014. «A partir de ese día me di cuenta de que me podía ganar la vida de esta manera. El juego me atrapó por completo. Investigué un poco de qué iba todo este nuevo mundo, desconocido hasta la fecha para mí, y me uní al equipo Millenium para convertirme en profesional», cuenta orgulloso.

Sin tiempo libre

Ahora, tres años más tarde casi no tiene tiempo libre. Las horas del día se le quedan cortas y tiene que hacer malabarismos para poder compaginar su jornada laboral en la que hace 'lives', ser 'streamer' y entrenarse para futuras competiciones. «Siempre tengo que sacrificar algo», manifiesta Maverick. Estratega nato y habilidoso en los juegos de rol, el belga reconoce que «las pocas horas que le quedan las utiliza para poder realizar deporte», actividad que considera vital para luego, en los torneos, poder mantenerse «concentrado y liberado».

Atento siempre de las últimas extensiones y novedades de un juego que se renueva cada tres meses, lo que más le atrae son los retos nuevos que plantea 'Hearthstone'. Aunque ser un jugador profesional no necesita una preparación física sí que ha «obtenido mejores resultado cuando he llevado una vida más sana. Dos semanas antes de participar en un torneo empiezo a entrenar más horas. Me informo sobre cuál va a ser el formato y elijo las mejores cartas».

Ganar no es sencillo. La presión, la estrategia, el rival... son factores que influyen y por eso «tengo que dar lo mejor mí, estar en mi mejor nivel. Para eso tengo que dormir y comer bien». La capacidad de saber aguantar la mirada de los espectadores que analizan cada movimiento del juego es una de las características más importantes en este tipo de juegos. «La experiencia me da tranquilidad. No tengo recetas milagro. Hay que saber concentrarse y pensar solo en el juego, pero es difícil», confiesa el jugador, que sabe bien lo que es codearse con los mejores jugadores.

Sin tapujos habla de uno de sus rivales: Pavel. Se declara un fiel seguidor del campeón del mundo actual del mismo juego. «Es admirable porque tiene los mejores resultados del juego y los ha mantenido durante años y eso es muy complicado. Creo que es un ejemplo para muchos de nosotros porque ha conseguido ser constante y mantener en un nivel alto», alaba Maverick. Pavel lleva años estando en la cima pero ¿hasta cuándo puede un jugador profesional mantener el nivel?. ¿Existe una edad en la que la mayoría de los jugadores se retiran? Preguntado sobre si existen limitaciones físicas o mentales que fuercen la retirada de un jugador profesional, Looze lo tiene claro: «creo que hay juegos como League of Legends, donde los reflejos son lo más importante y hay que poder sincronizarse y coordinarse muy rápido y ahí la edad pasa factura. Al final, son muchos esfuerzos, tanto visuales como manuales con el ratón, y con cierta edad en esos juegos no se puede jugar. En Hearthstone, no hay límite porque es de estrategia».

-¿Son los 'eSports' un deporte?

-No creo que deban considerarse como un deporte. Para mí, es una disciplina y no debería ser comparable al deporte. Se parecen pero cada uno tiene características diferentes.

Este fin de semana podremos ver a Maverick mover las cartas para aspirar a hacerse con el premio de la Gamegune. No es la primera vez que Looze viene a San Sebastián, ya lo hizo el año pasado y para él es «una satisfacción haber recibido una invitación para poder participar en un torneo como este. Siempre quieres ganar pero también hay detrás mucha reputación y popularidad», sentencia Maverick a quien sus seguidores le esperan al otro lado de la pantalla.

¿Deberían los juegos electrónicos estar en los Juegos Olímpicos?

Tras escuchar la pregunta, Maverick no duda ni un instante y responde. «Creo que en términos de visibilidad puede ser excelente, para que la gente realmente sepa de qué va esto, pero creo que solos también podemos abrir ese camino. No creo que los videojuegos tengan que estar en los Juegos Olímpicos. De hecho, veo más conveniente que se organice una competición a nivel mundial. El mundo de los videojuegos está evolucionando a pasos agigantados, ahora hay generaciones que no saben jugar pero dentro de unos años todo el mundo lo hará porque los niños de ahora ya juegan y lo seguirán haciendo de mayores y los niños que nazcan también».

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