Facebook, Twitter e Instagram: cómo proteger tus cuentas y qué hacer si te las roban

Los ciberdelincuentes campan a sus anchas por Internet. ¿Estás preparado para hacerles frente?

Las redes sociales se han convertido en objetivo de los ciberdelincuentes. / SUR
JON SEDANO

Tu cuenta en redes sociales tiene un precio y le interesa a alguien. La información es un bien con el que se comercia en la Era Digital. Si tienes miles de seguidores, será más atractiva que si tienes pocos, pero de igual manera, ambas son interesantes. ¿Por qué? Por varios motivos.

En primer lugar, en el caso de los famosos, solo el hecho de haber hackeado su cuenta ya es un logro para los ciberdelincuentes. La cuenta de Selena Gómez en Instagram era robada hace unos días para publicar en ella fotos de su exnovio, Justin Bieber, desnudo. Como este, se han dado muchísimos casos, donde lo único que los hackers buscan es notoriedad. Y en otras ocasiones, pedir un 'rescate' a cambio de devolver la cuenta.

Por otro lado están los que tratan de hacerse con datos personales para comerciar con ellos. Muchos usuarios se los regalan a las aplicaciones al registrarse con sus cuentas de redes sociales permitiendo el acceso total a ellas. En este caso, aquellos que se leen las condiciones al instalar una app o los que directamente no vinculan sus cuentas, se convierten en objetivos. A este acceso hay que prestar especial atención, porque muchas veces no se es consciente de la recopilación de datos y poco a poco se están haciendo con todo lo que publicamos, aunque sea de forma privada.

Por último, están los hackers que buscan utilizarnos como escaparate o forma de llegar a otros. De hecho, según una teoría, solo hacen falta seis enlaces para conectar a dos personas cualesquiera en el mundo. Así, una vez que han infectado al primer sujeto, se expanden por sus redes como si de un virus se tratara. Enviamos mensajes que no hemos escritos o publicamos enlaces a páginas que no hemos visitado. En definitiva, hacen lo que quieren con nuestras redes sociales.

Por cualquiera de estas tres razones, además de las personales (alguien conocido que quiere acceder a nuestros datos), es muy importante revisar bien la seguridad de nuestras cuentas en todas las redes sociales que utilizamos. Por este motivo, recopilamos a continuación las claves para protegernos en las tres redes sociales principales: Facebook, Twitter e Instagram. Aun así, los consejos se pueden extrapolar al resto.

La cuenta de Instagram de Selena Gómez fue hackeada recientemente. / INSTAGRAM

¿Cómo podemos proteger nuestra cuenta en redes sociales?

Aunque resulte básico, tener una contraseña segura y diferente para cada red social es vital. Si siempre utilizamos la misma, en el momento en el que la descubran, ya podrán hacer uso del resto de redes sociales sin problema. Una contraseña de ocho caracteres, consistentes en números, símbolos y letras mayúsculas y minúsculas se lo pondrá bastante difícil a cualquiera que quiera hacerse con ella. Son más de 30.000 combinaciones posibles. Asimismo, si optamos por alguna contraseña más sencilla, debemos evitar poner en la biografía de nuestras redes sociales cualquier término ligado a ella: ciudad de residencia, color favorito, fecha de nacimiento, etc.

Otro punto a tener en cuenta es no revelar nuestro teléfono si lo tenemos asociado a la cuenta. De hacerlo, corremos el riesgo de que soliciten una nueva contraseña y utilicen el número como verificación del cambio. También podemos activar desde los ajustes de seguridad de la red social los avisos de inicio de sesión para que nos llegue un mensaje cada vez que entremos a la cuenta desde un dispositivo nuevo. Todo esto sin olvidarnos de la verificación en dos pasos, que hace que haya que introducir además de la contraseña, un código que nos enviarán al iniciar sesión por primera vez en ese dispositivo. En el caso de Facebook, existen también los Amigos de confianza, que nos ayudarán a verificar nuestro usuario a la hora de querer recuperar nuestra cuenta.

Si hemos tomado todas estas precauciones ya seremos proactivos en lo que a seguridad se refiere, pero aun así, hay ciertos detalles con los que debemos tener especial precaución. Por ejemplo, podemos revisar en los ajustes las aplicaciones a las que hemos dado acceso a nuestra red social, para revocarlas en el caso de no conocerlas o eliminarlas si no las utilizamos con frecuencia.

Por último, hay que prestar especial atención a dos cosas más: los correos electrónicos que nos llegan desde la supuesta red social pidiéndonos que cambiemos la contraseña y los mensajes extraños de nuestros contactos.

En ambos casos se suele tratar de phishing, es decir, un sistema que los ciberdelincuentes utilizan para conseguir nuestra información personal. En el caso del primero nos enviará a una página similar a la red social donde tendremos que introducir nuestra contraseña. Si lo hacemos, habremos dado a los delincuentes acceso a ella. Por ello, hay que dudar siempre de este tipo de correos y fijarse en que tanto el remitente como la página a la que nos dirigen sean oficiales (Facebook, Twitter e Instagram habilitaron desde hace un tiempo la navegación segura por defecto, es decir, su web comienza por https://).

En cuanto a los mensajes extraños que nos llegan por parte de nuestros contactos, la mayoría de veces son virus que afectan a las extensiones del navegador y se dedican, una vez que nos han infectado al pulsar en el mensaje, a recopilar datos y propagarse entre nuestros contactos.

¿Qué hacer si nos han robado la cuenta?

Hasta aquí los consejos. Pero si ya es tarde para ellos, ¿cómo podemos recuperar nuestra cuenta? Cada red social tiene sus métodos, aunque suelen ser similares en todas ellas.

Facebook: la red social de Mark Zuckerberg ha creado un asistente que nos permite recuperar nuestra cuenta siguiendo unos sencillos pasos. Para ello, tenemos que introducir nuestro correo electrónico, número de teléfono y nombre de usuario en este enlace. Si no conocemos el nombre de usuario, podemos pedirle a algún conocido que entre en nuestro perfil y nos lo diga (aparece en la barra de direcciones del navegador).

En el caso de que los hackers se hayan hecho también con nuestro correo, la situación es más complicada. Aun así, podemos intentar demostrar a Facebook que somos los dueños originales de la cuenta de dos formas: mediante este formulario de contacto y recurriendo a la opción de amigos de confianza que mencionamos antes.

Twitter: si tenemos acceso al correo electrónico, lo primero es solicitar un restablecimiento de la contraseña insertando nuestro usuario y email. Si por el contrario nos han robado también el correo, tendremos que contactar con soporte y elegir la opción Cuenta hackeada, para seguir los pasos que nos vayan pidiendo. En ocasiones puede que nos soliciten un documento oficial que acredite nuestra identidad o la de nuestra empresa en el caso de ser una cuenta corporativa.

Instagram: como Instagram pertenece a Facebook, podemos en primer lugar intentar entrar con nuestra cuenta de Facebook. Si no podemos, lo siguiente será pedir un restablecimiento de contraseña, con la que nos enviarán un código de seis dígitos que utilizaremos para solicitar el cambio.

Si aun así seguimos sin recuperar la cuenta, tendremos que contactar con en Centro de Ayuda y explicar lo que nos ha ocurrido. Nos llegará un correo donde nos piden que enviemos una foto adjunta en JPG. Esta foto deberá mostrar nuestra cara junto a un papel con el código de seguridad de nueve dígitos que nos han enviado. Si todo es correcto, Instagram verificará nuestra identidad y nos devolverá la cuenta.

El seguir todas estas recomendaciones no quiere decir que seamos invulnerables a un robo de cuenta, pero sí se lo habremos puesto más difícil a los ciberdelincuentes. Aun así, otro consejo fundamental que no hay que perder de vista es el uso del sentido común. ¿Dejarías a un extraño deambular solo por tu casa? ¿Le enseñarías tu agenda y diario para que supiera qué estás haciendo en cada momento? Hay que tener siempre presente qué subimos a nuestras redes y quién puede ver ese contenido.

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