Diario Vasco

Análisis del Moto Z Play: rendimiento y autonomía a raudales

El Moto Z Play, un móvil muy completo.
El Moto Z Play, un móvil muy completo.
  • Este terminal de gama media-premium ofrece una gran relación calidad-precio... con el añadido de los complementos modulares

No. este Moto Z Play no es el terminal que mayor rendimiento ofrece del mercado. Tampoco puede presumir de incorporar el mejor panel, ni la mejor batería (ya de por sí buena). Ni siquiera incluye el sensor más moderno en su cámara principal... Eso sí, en el día a día promete una experiencia de usuario muy completa en la que no echarás en falta de nada. Y es que este smartphone se caracteriza ante todo por su equilibrio: asegura una gran fluidez, una autonomía de dos días con un uso normal (como mínimo), una cámara de garantías y un diseño premium... y todo en unos márgenes de precio más bajos que los relativos a la gama premium. Veámoslo al detalle.

Diseño: materiales de calidad

A primera vista, el Moto Z Play desprende una sensación de calidad gracias a la elección de sus materiales. Apuesta por el cristal en ambas caras, con cantos laterales en metal cuyos remates quizá deberían ser más suaves (para gustos los colores). Sea como fuere, ofrece un tacto muy agradable y cómodo en el día a día aunque -eso sí- la elección del material garantiza un cúmulo de huellas en la parte trasera (más visibles aún si optamos por el color negro).

Por lo general, ofrece un buen agarre y un lector de huellas en su parte delantera que, si bien no es nada vistoso (al igual que en el Moto G4 Plus), sí resulta muy funcional y rápido. Eso sí, la cámara sobresale excesivamente en la parte trasera, lo que obliga a añadir una funda para que el recubrimiento de la cámara no se ralle fácilmente. Un aspecto, sin duda, a mejorar.

Pantalla: apuesta por la AMOLED

Una de los aspectos que más sorprende en el terminal es la apuesta por la tecnología Super AMOLED en su pantalla en lugar de la clásica IPS. ¿En qué se traduce esto? En unos colores que al ojo resultan mucho más vivos, con unos negros más puros y, en general, un mayor contraste. Sea como fuere, Lenovo se deja de aventuras en su pantalla con el 2K y mantiene la clásica resolución Full HD, una decisión acertada habida cuenta la gran nitidez que ofrece su panel y, sobre todo, el rendimiento global del terminal en términos de rendimiento, autonomía, etc.

Procesador: sinónimo de fluidez

A nivel de rendimiento, el Moto Z Play poco tiene que envidiar a terminales más punteros. No, no cuenta con el procesador ni la RAM más potentes del mercado (ni lo pretende), pero su Snapdragon 625 a 2 GHz de frecuencia máxima de reloj es muy solvente, funciona realmente bien y ofrece una gran fluidez al conjunto en todos los aspectos. Ello, unido a sus 3 Gb. de RAM y su GPU Adreno 506 le convierten en un todoterreno para cualquier usuario en las tereas más habituales del día a día: navegar por internet, ver vídeos, ejecutar aplicaciones más o menos potentes, etc. En juegos exigentes como Asphalt Extreme o Modern Combat el terminal también se comporta con soltura, sin parones ni ralentizaciones.

Batería: dos días de autonomía

Es imposible hablar del Moto Z Play sin hacer mención a su batería porque, si algo lo distingue, es la (gran) autonomía que ofrece. Y es que estar dos días completos sin tener la obligación de conectarlo a la corriente eléctrica es un importante punto a su favor.

Esto se debe en buena medida a la capacidad de la batería de 3.510 mAh que incluye... pero no sólo. Porque optar por prestaciones contenidas como la resolución de su panel (FullHD) y el procesador (Snapdragon 625) le permite brillar en apartados como el de la autonomía, cada vez más importante teniendo en cuenta que muchos terminales son unibody y ya no permiten sustituir una batería por otra. Además, cuenta con la tecnología TurboPower de carga rápida, siempre muy socorrida en momentos de apuro.

Cámara: buena calidad pero...

Lenovo se ha tomado en serio la fotografía móvil en sus últimos terminales y este Moto Z Play es un buen ejemplo de ello. Su cámara principal cuenta con una resolución de 16 megapíxeles, apertura f/2.0, autoenfoque láser y autoHDR, entre otros, características que le permiten obtener muy buenas fotos en todo tipo de entornos, especialmente de día.

De noche o en interiores con poca luz la calidad de sus fotografías se resiente y le deja un poco por debajo de los terminales premium, aunque en modo alguno es preocupante (y posiblemente imperceptible para la gran mayoría). Su cámara delantera cuenta con una resolución de 5 megapíxeles, f/2.2 y un gran angular ideal para los selfies.

Valoración: 9

Lo mejor: Un terminal con un rendimiento fluido y con una gran batería resulta básico en una experiencia de usuario óptima. Y este Moto Z Play lo tiene.

Lo peor: pequeños detalles del terminal como el 'saliente' de la cámara trasera, la resolución de su cámara delantera, etc. El precio de sus Moto Mods es alto y no es apto para todos los bolsillos.

El apunte: apuesta como la de los Moto Mods son siempre muy bienvenidas en un sector de los smartphones que a menudo se conforma con mejorar las prestaciones ya definidas (más resolución, más rapidez de procesador, etc.) y últimamente poco innovador.

La pregunta indiscreta: ¿Le saldrá bien la apuesta modular a Lenovo? Los Moto Mods ofrecen muchas virtudes, pero el precio final puede terminar decidiendo....

Temas

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate