Diario Vasco

Día 3: «En google no importa tu posición, siempre te escuchan»

Día 3: «En google no importa tu posición, siempre te escuchan»
  • Dos jóvenes donostiarras relatan su visita a las grandes empresas de Silicon Valley

Hoy ha sido el nuestro día 'Googlero' de StopApp. Comenzamos la mañana consultando el Gmail, y encontrando dónde habíamos quedado con el grupo de Yuzz en Google Maps. Fue solo un aperitivo. Nos tocaba conocer a Google.

La primera parada fue la oficina de Google del centro de San Francisco, donde pudimos conocer Josue Gonzalez, Product Manager. A la llegada, desde el principio la idea que nos transmitieron fue la de la evolución continua: las empresas que no evolucionan acaban por caer. La perdición de las empresas que llegan a ser grandes y mueren se da por no evolucionar.

Todos los proyectos de Google se basan en estos pilares principales. Primero, deben solucionar un problema grande que tenga impacto en la sociedad. Segundo, lo que llaman el «techo de cristal»: es necesario que esa solución no tenga un techo ficticio. Debe parecer que es casi imposible. «Convertir lo imposible en posible». El tercer requisito imprescindible es tener una tecnología disruptiva.

Además, nos plantearon los aspectos que Google sitúa como factores claves a la hora de crear cultura emprendedora.

- Talento y equipo: las personas deben crear valor.

- Densidad de inversión y formación: la facilidad que se encuentra para financiación y mentores.

- Cultura del fracaso: el fracaso se valora y se celebra.

- Sistema regulatorio óptimo: facilidad a la hora de constitución, fiscalidad, patentes…

Por la tarde, continuamos a las oficinas más grandes de Google en Palo Alto (Silicon Valley). En la entrada, como gesto simbólico, aún conservan un esqueleto de un dinosaurio, recordando por qué fracasó la anterior empresa dueña del complejo: la falta de evolución. Allí, tuvimos la oportunidad de hablar con Alvar López, Project Manager en Google.

Lo primero que nos comentó es que en Google, «no importa tu posición, siempre te escuchan». Al igualar mucho las oportunidades, los ascensos se basan en la meritocracia y la competitividad es enorme. En cuanto a los sueldos, nos comentó que aunque los sueldos «no son públicos, sabemos que la remuneración es un base más pluses. El porcentaje entre ambos depende del trabajo: los encargados de ventas tienen mayores pluses y menos sueldo».

Resulta muy sorprendente que el hecho de meter muchas horas de trabajo, no es siempre positivo. Si alguien necesita más horas para cumplir sus objetivos, puede significar que su productividad laboral es menor. El término 'workaholic' (adicto al trabajo) está a la orden del día.

Mañana os contaremos cómo nos ha ido en Facebook y nuestra presentación frente a los inversores. Para aquellos interesados en seguirnos minuto a minuto, también disponemos de una página en Facebook y en Twitter donde publicamos más contenido.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate