Diario Vasco

Eduardo Jáuregui: «No solo importa la idea, sino también la actitud, el espíritu crítico»

Eduardo Jáuregui, momentos antes de arrancar la charla digital.
Eduardo Jáuregui, momentos antes de arrancar la charla digital. / DV
  • El cofundador y CEO de Irisbond compartió con los 800 alumnos de los 32 centros educativos guipuzcoanos participantes en STARTinnova su experiencia como emprendedor

Eduardo Jáuregui compartió con los 800 alumnos de los 32 centros educativos guipuzcoanos participantes en STARTinnova su experiencia como emprendedor, al exponer su amplia experiencia en la industria de la alta tecnología.

Tras 16 años dirigiendo proyectos de innovación tecnológica en el mercado internacional, Eduardo decidió emprender y crear su propio negocio: Irisbond. Una empresa que se concentra en el desarrollo de sistemas basados en la tecnología del Eye Tracking, aplicados a las personas con discapacidad. Por ello, tal y como Eduardo trasmitió durante el encuentro, esta experiencia le está sirviendo para conocer multitud de casos personales y mejorar sus situaciones. A continuación se recogen algunas de las preguntas planteadas:

- El proyecto en gran medida está dirigido a ayudar a las personas con discapacidad. ¿Cuál fue tu motivación para enfocarlo así?

- El proyecto nace por un interés en llevar al mercado y rentabilizar una tecnología que tenía mucho potencial, desarrollada por una centro tecnológico del País Vasco especialista en visión artificial, Vicontech. ¿Por qué el mundo de la discapacidad? Porque obviamente es la aplicación natural. Son personas que no pueden comunicarse de una manera autónoma por una limitación o una enfermedad; a todas ellas les permitimos que gobiernen un ordenador con los ojos, que manden WhatsApps, que naveguen por Internet, que hagan compras... Les abrimos una ventana al mundo, y éste era nuestro punto de inicio. Después obviamente están viniendo muchas más aplicaciones no solo en el mundo de la accesibilidad, sino en las aplicaciones industriales e incluso en el mundo educativo.

- ¿Quién te ha ayudado a la hora de desarrollar tu proyecto?

- Al principio, teniendo en cuenta que se trata de un proyecto con un gran carácter tecnológico, tuvimos ayuda de Vicomtech y de BicBerrilan. Pero no hay que olvidar que para sacar adelante un proyecto emprendedor necesitas del apoyo de tus allegados; no hay horarios y en eso tu familia tiene que estar de acuerdo.

- ¿Qué habría que hacer para que una empresa crezca bien?

- No soy un experto, pero puedo hablar desde mi experiencia. Considero imprescindible tener un espíritu crítico, tanto contigo mismo como con tu entorno, y es muy importante contrastar tu opinión con la de otras personas. Por otra parte, saber pedir ayuda a expertos en otro tipo de empresas y a gente que tenga experiencia, ya que entran en juego factores muy diferentes que no se aprenden en la escuela.

- ¿Llevaste a cabo tú solo todas las funciones necesarias para sacar adelante tu proyecto?

- Al principio, sí. Yo empecé el proyecto y tuve que hacer de secretario, comercial, gerente... Esto requiere mucho esfuerzo, pero también aprendes mucho y te aporta una gran experiencia. En estos momentos somos seis personas, así que hemos empezado a distribuir las tareas. Esto te aporta una prisma muy bonito.

- ¿En qué te fijas a la hora de contratar un trabajador?

- En principio tengo en cuenta los aspectos técnicos, es decir, si es un técnico o un comercial, por ejemplo. Pero para mí son más importantes las habilidades personales; en nuestro trabajo enviamos la tecnología y después nos ponemos en contacto con la persona, muchas veces mediante Skype, y ahí tienes que saber comunicarte bien para poder ayudar a la persona a iniciarse con tu tecnología y entender sus necesidades.

- ¿Después de desarrollar la idea, cómo la pusiste en marcha? Si no hubieras tenido los conocimientos tecnológicos necesarios, pero la idea hubiera sido tuya igualmente, ¿la habrías podido llevar a cabo?

- Yo creo que sí porque, aparte de la idea, cuenta la actitud. Ya no solo para montar una empresa, porque el objetivo no tiene que ser éste, algo que en los últimos tiempos se ha extralimitado y para mí es un error: gente con actitud muy emprendedora está trabajando para otras empresas y creando cosas fantásticas. Os aconsejo que tengáis espíritu crítico; hay que mantener una serie de reglas, de condicionantes, pero siendo capaces de cuestionar las cosas y de pensar por qué no lo podemos hacer diferente.

- Superados los obstáculos del principio, ¿cuánto tiempo pasó hasta que llegaron los beneficios?

- Mucho; de hecho todavía no tenemos beneficios. Pero eso es normal: cuando empiezas sabes que eso tiene que ir para adelante, tienes que pedir dinero de fuera y nosotros todavía estamos en ese punto. Mi propósito en estos momentos es terminar el año sin pérdidas. Sería un resultado muy bueno, aunque en realidad ahora mismo no me importa tanto si ganar o perder dinero, sino tener ventas y estar en juego en el mercado, estar en movimiento, no solo aquí sino en el mundo entero.

- A veces, a la hora de empezar una empresa lo más difícil es conseguir financiación. En vuestro caso, ¿cómo conseguisteis esa financiación inicial?

- Es una pena, pero el problema principal que tenemos en Euskadi es ese. Tenemos una tecnología buenísima, hay talentos y emprendedores, pero falta ayuda. Y eso tiene que cambiar. En Inglaterra por ejemplo, si tu idea es buena consigues financiación sin problema. Para empezar una empresa necesitas un capital mínimo. Nosotros invertimos 25.000 euros entre los dos socios, después hicimos ampliaciones, BicBerrilan también nos ayudó y conseguimos subvenciones. Pero bueno, al fin y al cabo necesitas también financiación externa y moverte para conseguir dinero.

- ¿Te has encontrado con las dificultades que preveías antes de empezar?

- Sí, y con muchas más. Cuando te metes en un proyecto tienes la adrenalina a tope, te encuentras con un mundo de posibilidades para hacer lo que quieras, pero también muchas dificultades. Me parece que lo que falta es ayuda a los pequeños emprendedores; hay que hacer muchas cosas para empezar, que parecen tonterías pero que conllevan mucho tiempo y nadie te explica cómo tienes que hacerlas.

- ¿Qué empresa crees que tendría una gran salida en el mercado actual?

- Si leemos los periódicos, Facebook... No diría qué empresa, sino qué modelo bajo mi punto de vista que puede tener éxito en este momento son iniciativas que, utilizando la tecnología que tenemos, y que son terriblemente avanzadas, satisfagan una necesidad de la sociedad y se transformen en un modelo de negocio que sea creativo, colaborativo, global. Éste es el modelo que tiene futuro, porque hoy en día hemos pasado de una sociedad individualista a una sociedad que está tratando de colaborar, de unir. Como anécdota, diré que hemos trabajado con una niña de siete años de Toledo, abocada a tener un futuro muy poco prometedor y que, gracias a la tecnología, está leyendo, escribiendo y aprendiendo inglés, y además escolarizada en un colegio.

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