Urkullu ofrece acoger en Euskadi a 60 inmigrantes del 'Aquarius'

Rescate de inmigrantes por SOS Mediterráneo. / DV

El lehendakari abre la puerta de la CAV tras la decisión de Pedro Sánchez de permitir el desembarco en Valencia

Teresa Flaño
TERESA FLAÑO

El caso del barco 'Aquarius', varado en el Mediterráneo con 629 migrantes que ansían una vida mejor en Europa, ha avivado la llama de la solidaridad de las autoridades del Estado. La embarcación, en la que se encuentran 123 menores sin acompañar, 7 mujeres embarazadas y 11 niños pequeños, se encuentra desde el sábado en tierra de nadie en espera de un puerto donde atracar después de que Italia, por órdenes del ministro del Interior el ultraderechista Matteo Salvini, y Malta se negaran a recibirla, sin escuchar los llamamientos de la Comisión Europea.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio orden este lunes de acoger al barco «para evitar una catástrofe humanitaria», teniendo en cuenta que se están quedando sin provisiones. Concretamente ofreció el puerto de Valencia. La vicepresidenta Carmen Calvo, se puso en contacto con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, para concertar la decisión del Ejecutivo español. Aunque, el desenlace está por ver. Médicos sin Fronteras advirtió de que las 700 millas que les separan de Valencia es demasiado grande para cubrirla teniendo en cuenta las condiciones de la embarcación.

Y horas después del anuncio de Sánchez fue el lehendakari Iñigo Urkullu quien dijo que había transmitido al Ejecutivo y a la Agencia de la ONU para Refugiados (Acnur) la disposición del Gobierno Vasco a acoger en Euskadi a un 10% de los más de 600 inmigrantes refugiados. El anuncio lo realizó en un acto del Consejo de Municipios y Regiones de Europa celebrado en Bilbao.

Posteriormente, a través de su cuenta oficial de Twitter, explicó que «hemos podido elegir y Euskadi ha optado por la solidaridad. Mostramos disposición de acoger al 10% de las personas que se encuentran en el barco 'Aquarius'. Se lo hemos transmitido al Gobierno español y a Acnur. Es cuestión de dignidad humana, y respeto a los derechos humanos».

También, a través de la misma red social, recordó que el año pasado se ahogaron en todo el Mediterráneo 3.139 personas y este año 715 inmigrantes han perdido la vida intentando llegar a Europa. «Somos un país pequeño con capacidades limitadas, pero tenemos la determinación de hacer nuestra aportación», señaló Urkullu, que el día anterior recibió a un centenar de sirios en Azpeitia.

Diputación de Gipuzkoa

La Diputación de Gipuzkoa no se mostró ajena a la situación que viven los refugiados del 'Aquarius' y a través de un portavoz comentó que «suscribimos lo que ha dicho el lehendakari y responderemos a la crisis humanitaria porque es nuestra obligación moral y ética ofrecer un puerto seguro a estas personas». Para ello se coordinará con las otras dos diputaciones, el Gobierno Vasco, la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), Cruz Roja y Cáritas y pondrá a disposición de los acogidos los recursos de sus distintos departamentos.

La Diputación de Bizkaia también ofreció sus políticas de acogida del programa Goihabe. «Una sociedad avanzada como la nuestra tiene una obligación moral y ética de dar una respuesta a estas personas, hacinadas de una forma indigna en un barco en medio del Mediterráneo cuando tratan de huir del hambre, la enfermedad, la guerra y la muerte», señaló el ente foral vizcaíno en un comunicado. El Gobierno de Navarra también ofreció su «total colaboración» en el proceso de acogida, aunque no especificó cómo se iba a ver reflejada.

Distintas organizaciones internacionales, como el Alto Comisionado de Naciones Unidad para los Refugiados (Acnur) o el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, aplaudieron la solidaridad mostrada por las autoridades españolas.

Médicos sin Fronteras, ONG que se encuentra en el barco junto a SOS Méditererranée, agradeció ayer las buenas intenciones, pero subrayó que antes de poner rumbo a Valencia necesitan instrucciones formales de los centros de coordinación de rescate marítimo de Roma y Madrid, de forma que ayer la embarcación todavía se encontraba detenida entre Malta e Italia.

La marina maltesa les entregó ayer 950 botellas de agua y 800 paquetesde fideos instantáneos

Y aunque esa notificación llegue, tampoco está claro que el 'Aquarius' pudiera dirigirse al puerto valenciano porque las personas que se encuentran en el barco, los 629 refugiados más la tripulación y los miembros de las ONG, superan la capacidad máxima para que el viaje de tres días al que se enfrenta resulte seguro, por ello responsables de Médicos sin Fronteras «solicitaron el desembarco inmediato de algunos migrantes».

La situación en el interior de la nave no es fácil porque los refugiados están cada vez más nerviosos e inquieren constantemente cuándo van a llegar a tierra. Uno de ellos incluso amenazó con tirarse por la borda porque temía ser devuelto a Libia. La falta de alimentos y de agua complica la situación en la embarcación, junto al estrés y el hacinamiento. Algunos han sufrido quemaduras graves por el combustible de la embarcación en la que viajaban, otros casi perecieron ahogados y otros presentaban dificultades respiratorias. A última hora de la tarde de ayer, la situación de los heridos era estable.

El doctor David Versluis, que está a bordo, advirtió del riesgo de que empeoren las condiciones de salud de los refugiados. Insistió en la necesidad de llegar a un puerto de seguridad porque «sin eso, corremos el riesgo de tener muchos más pacientes graves». Durante todo el día indicaron que solo tenían comida hasta la noche. Por la tarde, un buque de la marina maltesa les entregó 950 botellas de agua, 800 paquetes de fideos instantáneos y otros refrigerios.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos