La Ertzaintza encuentra también la mochila de Jon en el entorno del pantano de Urrunaga

Una lancha de la Ertzaintza rastrea el pantano. / LUIS CALABOR

Ya se había hallado antes la ropa del joven. Hay indicios de que estuvo en una caseta de las inmediaciones del embalse, donde fue visto a última hora de la tarde del domingo, al día siguiente de su desaparición

JORGE BARBÓ

La investigación sobre la desaparición de Jon, el joven de Berriz del que se perdió la pista el pasado sábado en el Gorbea, se centra ahora en el entorno del pantano de Urrunaga, donde efectivos de la Policía vasca han por la mañana parte de la ropa y por la tarde, la mochila. Las labores de búsqueda se reanudarán este viernes por la mañana, después de haber sido suspendidas temporalmente a las seis y media de la tarde de este jueves debido a la falta de luz, según ha informado la Ertzaintza.

El hallazgo de las primeras horas de este jueves lo ha revelado esta mañana el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, que ha informado 'in situ' de las últimas pesquisas: tras hallarse ayer las llaves y la cartera de Jon, ahora se han encontrado prendas del chaval, de 19 años, en el entorno del embalse, aunque todavía le quedaría algo de ropa. Asimismo, según Zubiaga, hay indicios de que estuvo en una caseta -una especie de cobertizo usado por los pescadores- situada cerca de la orilla. En su comparecencia, Zubiaga ha señalado otra novedad: un casero de la zona vio a Jon en las inmediaciones del pantano a última hora de la tarde del domingo, al día siguiente de su desaparición. Algo que extrañó a esta persona, dadas las horas.

En cuanto a las esperanzas de que Jon se encuentre bien, Zubiaga ha apuntado esta mañana que «está trabajando submarinismo porque uno de los indicios podría apuntar a que estuviese en el agua, pero no es más que una de las hipótesis. El objetivo es encontrar a Jon y encontrarlo con vida», ha destacado el viceconsejero. En la búsqueda participan, entre otros recursos de la Ertzaintza, buceadores y un helicóptero que completarán la inspección de la zona.«El trabajo que vamos a desarrollar en base a los datos e indicios que se obtengan de la investigación es centrar determinadas zonas», ha apuntado.

Esta mañana, sobre las ocho, se han reanudado las labores de búsqueda en Urrunaga, donde la aparición de objetos personales del joven cambiaron ayer el rumbo de la investigación, que en un primer momento se centró en el Gorbea, donde Jon, tras sentirse indispuesto el pasado sábado, se despidió de sus amigos montañeros antes de esfumarse y desencadenar una espectacular batida en la que participaron 600 personas, 400 de ellas voluntarias-. Sin embargo, la búsqueda en el monte se suspendió este miércoles tras localizarse indicios de su presencia en una zona cercana al pantano de Urrunaga. Fuentes extraoficiales aseguron a El Diario Vasco que la cartera, las llaves y otros objetos personales del joven habrían aparecido en Legutiano.

Localización del embalse de Urrunaga.
Localización del embalse de Urrunaga. / Gonzalo de las Heras

Este jueves, unidades de vigilancia y rescate de montaña, buceo y caninos de la Ertzaintza han sido desplegados en la zona del pantano para tratar de localizar pistas sobre el paradero de este joven. El Departamento de Seguridad mantiene abiertas «todas las hipótesis»: «La desaparición puede haber sido voluntaria, puede haberse extraviado, haber tenido un desvanecimiento y estar desorientado...», aseguró ayer el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga. A partir de ahora, el caso «pasa estrictamente a ser una investigación policial», informó el Departamento de Seguridad.

Desaparición

La pista de Jon Bárcena se perdió a las dos de la tarde del sábado 30 de diciembre en el entorno de la cueva de Mairuelegorreta, en el macizo de Gorbea, uno de los mejores lugares para la práctica de espeleología en Euskadi. Este joven, vecino de Berriz y de 19 años, se había desplazado hasta allí en compañía de cuatro amigos. Pretendían clausurar el año desde lo alto de esta montaña, tal y como se acostumbra en estas fechas. Accedieron por la localidad alavesa de Murua, pero en las proximidades de esta sima el desaparecido comunicó al resto que prefería abandonar la expedición y esperarles en el coche. Los otros mantuvieron los planes y a la vuelta saltaron las alarmas porque él no estaba junto a los vehículos y se había perdido su señal de móvil. A las dos de la tarde había enviado un mensaje de telefonía a una buena amiga, y poco antes había pasado un vídeo frente a la conocida cueva a sus amigos. Al parecer, no volvió a ponerse en contacto con nadie más.

Un helicóptero de la Ertzaintza peina la zona del pantano.
Un helicóptero de la Ertzaintza peina la zona del pantano. / E. C.

La noticia descolocó a la pequeña localidad de Berriz en vísperas de Nochevieja. Hasta 600 personas entre profesiones y voluntarios han colaborado desde el sábado en la búsqueda del conocido vecino, integrante del grupo de danzas Iremiñe. Su madre, Karmen Amezua, es la actual portavoz del grupo municipal EH Bildu en la Corporación. La familia de ella, además, es responsable de la conocida empresa Tornillería Amezua, situada en pleno centro de esta anteiglesia vizcaína.

Buzos de la Ertzaintza trabajan en la orilla del pantano de Urrunaga en busca de Jon Bárcena (derecha). / Luis Calabor

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