«Los nuevos indicios nos dan esperanza», afirman los vecinos del joven de Berriz

Los vecinos de Berriz confían en localizar pronto con vida al joven desaparecido. /IGNACIO PÉREZ
Los vecinos de Berriz confían en localizar pronto con vida al joven desaparecido. / IGNACIO PÉREZ

Ayuntamiento, vecinos y familiares aguardan «respuestas» sobre la desaparición el sábado del joven

MANUELA DÍAZ

Han difundido carteles con su fotografía a través de las redes sociales y se han pateado el Gorbea durante cuatro días «buscando hasta debajo de las piedras». Los familiares, amigos y vecinos de Jon Bárcena, el joven montañero de 19 años de Berriz que desapareció el pasado sábado, están convencidos de que «está vivo». El nuevo giro que ha tomado la investigación ha alimentado la esperanza, sobre la que pesaba como una losa de hormigón los largos días de búsqueda infructuosa en el macizo alpino. «Gorbea es un monte peligroso y tanto tiempo allí es demasiado para un joven de 19 años», aseguraba Jose Luis Iturriagaetxebarria.

«Han sido jornadas de tensión y colaboración, y estos indicios nos dan un punto de alivio y esperanza. Todos deseamos que aparezca cuanto antes», admitía ayer el alcalde de Berriz, Orlan Isoird. Y es que la localidad vizcaína se encuentra en vilo. Cientos de personas se han volcado en su búsqueda. Incluso ayer, un grupo de jóvenes desafiaba a la lluvia y la niebla y se dirigía sin pensarlo a Legutiano.

Sentimiento de impotencia

«Me da la impresión de que quiere volver a casa, atravesando Urkiola», apuntaba Beñat Albizuri, momentos antes de recoger en su 4x4 a unos amigos junto a la estación de tren de la localidad para reanudar la búsqueda en los montes de Urkiola. «Se oyen muchas cosas sobre Jon, pero lo importante es que desde que se le aleja del Gorbea hay más confianza en que esté vivo», apuntaba Eneko Uribe.

La familia está siendo arropada en todo momento por el Ayuntamiento y los más allegados. La madre del desaparecido, Karmen Amezua, es la portavoz de EH Bildu en la Corporación. En los últimos días se ha especulado con cierta actividad en su cuenta de Instagram. «Creemos que puede tratarse de un 'hacker' u oportunistas que han aceptado ahora su solicitud», apuntó Irati Baglietto, amiga de Jon y de su hermana Miren.

Buzos de la Ertzaintza trabajan en la orilla del pantano de Urrunaga.
Buzos de la Ertzaintza trabajan en la orilla del pantano de Urrunaga. / LUIS CALABOR

«Le conozco desde que éramos niños y esto me ha pillado por sorpresa. Es un chico normal, al que se le coge cariño enseguida. No nos lo terminamos de creer», señalaba. Todos, incluida la familia, esperan «respuestas» y que «aparezca cuanto antes». Baglietto también se mostraba ayer esperanzada, algo que había perdido en gran parte la jornada del martes cuando acudió al frontón de Gopegi para colaborar en la búsqueda de Jon. Era su segunda salida, después de que el 31 de diciembre se adentrara también en Gorbea. «Fue muy duro, no parabas de llamarle y buscarle en cualquier rincón y cuanto más avanzaban las horas, mayor era la impotencia», admitió.

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