'El niño de la maleta' regresa a Euskadi con su padre, condenado a pagar una multa de 92 euros

El menor fue descubierto por el escáner de la Guardia Civil en mayo de 2015 en la frontera entre Ceuta y Marruecos

AGENCIAS

«Ni mi padre ni yo sabíamos que me iban a meter en una maleta». Las palabras del pequeño Adou, conocido como 'el niño de la maleta', han servido para que su padre, que en la actualidad reside en Bilbao con el menor, haya sido condenado a pagar una multa de 92 euros por poner en riesgo la vida de su hijo tras ser descubierto en mayo de 2015 por agentes de la Guardia Civil en la frontera entre Ceuta y Marruecos dentro de una bolsa de equipaje.

La Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta ha celebrado este martes, en una única sesión, el juicio contra Alí Ouattara, el padre del 'niño de la maleta'. Tras un acuerdo de conformidad entre la defensa y el Fiscal, el progenitor sólo ha sido condenado a una multa económica que se ha reducido a 92 euros, al haberse descontado los 33 días que Alí Ouattara estuvo en prisión preventiva.

El juicio, que ha comenzado pasadas las diez y media de la mañana para finalizar a las doce y cuarto, ha sentado en el banquillo únicamente a Alí Ouattara ya que la mujer -de nacionalidad marroquí- que introdujo a Adou en la maleta está en paradero desconocido y con una orden de busca y captura.

El pequeño Adou llegaba a la sala de vistas acompañado por su padre y su madre -quien finalmente no ha tenido que prestar declaración-, todos ellos junto a su abogado, Juan Isidro Fernández. El primero en prestar declaración ha sido el costamarfileño Alí Ouattara, quien señaló que la muerte de la abuela del pequeño, con la que el niño vivía en Costa de Marfil, le indujo a iniciar los trámites para conseguir reunirse con su hijo, que se había quedado en su país viviendo con su hermano mayor de 18 años.

«Contacté con un camerunés y le entregué 5.000 euros para que llevara a Adou al aeropuerto de Madrid con un visado. Fui a Madrid y el niño no vino, por lo que tuve que viajar hasta Casablanca (Marruecos) para llevarlo a la frontera de Ceuta», ha comentado el padre en la vista. «Una vez cerca de la frontera, otra persona, natural de Senegal, me comentó que iban a pasar al niño con papeles por la frontera de manera legal dentro de un coche, nunca pensaba que estaba haciendo algo ilegal», ha afirmado Ouattara, .

A preguntas del Fiscal, dejó claro que el contacto le dijo que iba a pasar al menor en un coche y luego lo dejaría en un centro de menores de Ceuta o bien en la Policía. «Lo iban a pasar en un coche, nunca me dijeron que lo iban a meter en una maleta porque no lo hubiera permitido», narró. El padre, que dijo no conocer a la 'pasadora' -Fátima E.Y.-, a la que nunca vio, el costamarfileño añadió que «nunca pensé que se iba a poner en riesgo la vida de mi hijo».

Declaración del niño

Tras un receso, el pequeño Adou comparecía en la sala, acompañado por una intérprete de francés. El momento más emotivo del juicio se produjo cuando el magistrado de la Audiencia, Fernando Tesón, decía que los jueces, abogados y fiscales se quitaran la toga para la declaración del pequeño Adou. El niño habló de lo que se acordaba y al ser preguntado si una mujer marroquí árabe lo introdujo en la maleta dijo: «Sí, fue ella pero una mujer marroquí es lo mismo que árabe».

El testimonio del menor sobre los hechos ocurridos el 7 de mayo del 2015 dieron paso a un receso, donde la defensa y el Ministerio Fiscal alcanzaron un acuerdo por conformidad. De esta forma, Alí Ouattara era condenado por un delito contra los derechos de los trabajadores extranjeros para, con la atenuante «muy cualificada» de parentesco.

La pena pasó tras el acuerdo entre ambas partes de los tres años de prisión iniciales a una multa de 3 meses y 22 días a dos euros diarios, es decir, 224 euros. Eso sí, el juez ha decidido descontar el tiempo que el padre pasó en prisión preventiva, 33 días, por lo que se ha reducido la sanción a 92 euros.

De esta forma, el juicio finalizaba sin necesidad de más testimonios y con la alegría del padre y el hijo, que regresarán ahora a Euskadi, concretamente a Bilbao, donde actualmente residen. En ese sentido, Alí Ouattara aseguraba que ahora lo único que quiere es vivir en la capital vizcaína con su familia y solicitar la nacionalidad española ya que lleva ya más de diez años residiendo en España.

El abogado, Juan Isidro Fernández, tampoco podía disimular su satisfacción. «Era inocente, actuó de buena fe y ha sido una víctima de las mafias», se apresuraba a decir a los periodistas a las puertas de la sala, aprovechando uno de los recesos.

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