Muere una mujer seccionada por un ascensor en el hospital sevillano de Valme: «Veníamos por una felicidad y nos han quitado una vida»

La fallecida, Rocío Cortés. / ABC SEVILLA

Los familiares de la víctima la recuerdan como una joven «muy risueña y siempre alegre»

DV

«¿Cómo es posible que ocurra este tipo de accidentes en un hospital?», se preguntaba ayer Fernando, uno de los siete hermanos de Rocío Cortés Núñez. Fernando, profundamente abatido, recordaba a su hermana como una persona «muy risueña. Siempre estaba alegre». «Veníamos por una felicidad y nos han quitado una vida», se lamentaba entre llantos en la entrada del edificio de Mortuorios del hospital sevillano de Valme, donde fueron llegando, destrozados, familiares y amigos. Aún así, impresionaba la gran entereza con la que encajaron el duro golpe.

Rocío, de 25 años y vecina de la localidad de Dos Hermanas, falleció este domingo al ser seccionada por un ascensor del hospital sevillano cuando era trasladada en una camilla tras dar a luz por cesárea. El accidente ocurrió poco después de las 14.30 horas cuando la mujer era introducida en el ascensor y, al parecer, falló el dispositivo de control de cierre de las puertas. Por causas que se investigan, el ascensor inició su marcha hacia arriba sin que la camilla hubiera entrado completamente. Los médicos del hospital no pudieron hacer nada por salvar la vida de Rocío.

Orona asegura que el ascensor había pasado todas las inspecciones

La empresa guipuzcoana Orona, responsable del mantenimiento del ascensor del Hospital de Valme de Sevilla, ha asegurado este lunes que el elevador había pasado "sin incidencias" todas las inspecciones periódicas obligatorias. Ha manifestado, en un comunicado, que "lamenta profundamente lo sucedido" y ha trasladado su "más sentido pésame y todo su apoyo a la familia y amigos de Rocío Cortés. Ha indicado que las causas del siniestro "se esclarecerán en un informe técnico" que redactará "la autoridad competente de la Comunidad de Andalucía", con la que Orona "está colaborando".

Orona ha explicado que el ascensor fue fabricado por otra empresa, pero desde 2013 se encarga de su mantenimiento. El elevador había pasado "sin incidencias" la última Inspección Periódica Obligatoria (IPO) en mayo de 2017 a través de un organismo de control autorizado independiente. El ascensor cumplía, ha resaltado Orona, "la reglamentación vigente para mantenerlo en funcionamiento". Además, ha estado sometido a las revisiones de mantenimiento mensuales obligatorias por parte de personal de Orona, la última de ellas el pasado 12 de agosto.

Rocío conoció a su marido, José Gaspar, cuando eran adolescentes, según cuenta 'ABC Sevilla'. Se casaron hace unos cuatro años y vivían en un piso de la barriada de Los Montecillos del municipio nazareno. Ama de casa, estaba dedicada a la crianza de sus dos hijas, Carmen y Rocío, de cinco y cuatro años. Su marido José trabaja como camarero en el restaurante de la calle San Fernando de Dos Hermanas. «Estoy hecho un trapo», se dolía José, quien no daba crédito a la trágica muerte de su esposa. «Esto no puede quedar así. Hoy ha sido Rocío pero mañana puede ser otra persona».

Amigas de la víctima señalaban a este respecto que el «maldito ascensor estaba sufriendo averías desde hace un mes». El padre de Rocío, Juan Manuel Cortés, llegó ayer por la tarde a Sevilla en tren desde Málaga, donde reside por motivos de trabajo, para visitar a su hija en el hospital. Al llegar al centro hospitalario la Policía le impidió la entrada. Allí se enteró del fatal desenlace. «Esto es muy fuerte», repetía. «Han matado a mi niña bonita, a la alegría de la casa y han dejado a tres niñas huérfanas de madre» mientras mostraba una fotografía de Rocío de hace dos semanas en una playa malagueña. Su cuñado, David, hablaba de ella como una persona de una gran vitalidad. «Era un cascabel». «Cuando no encontraba soluciones a los problemas se reía de ellos».

La familia de Rocío presentó ayer una denuncia en el juzgado «para pedir responsabilidades». Su hija Triana fue trasladada al hospital Virgen del Rocío a causa de una dolencia cardíaca, donde evoluciona de forma favorable. Los familiares prevén personarse en las diligencias incoadas al respecto por el Juzgado de Instrucción número uno de la capital andaluza, según ha manifestado a Europa Press David Gaspar, cuñado de la fallecida.

David Gaspar ha expuesto que la mañana de este lunes, el cadáver de la joven continuaba en el Instituto de Medicina Legal, ubicado en San Jerónimo, a cuenta de las correspondientes pruebas de autopsia practicadas al cadáver. Al respecto, ha señalado que la familia de la fallecida aún no sabe "nada" de los resultados provisionales de la autopsia, necesarios para que el juzgado de investiga el asunto autorice el entierro del cuerpo

Investigación administrativa

La Junta de Andalucía, de su lado, ha abierto una investigación interna en torno a las circunstancias del accidente, según la consejera de Salud, Marina Álvarez, quien este pasado domingo protagonizaba ya una comparecencia pública a cuenta del asunto.

El ascensor donde murió la joven, según la consejera, "había pasado todos los controles y cumplía con la reglamentación". Más en concreto, según Marina Álvarez, la máquina había pasado la última revisión técnica por parte de la empresa encargada de su mantenimiento, Orona, el pasado 12 de agosto, así como la inspección reglamentaria del Organismo de Control Acreditado (OCA) el pasado mes de mayo. No obstante, la Administración sanitaria ha encargado un informe a la empresa responsable de su mantenimiento, Orona.

El cuñado de la fallecida, no obstante, ha preguntado retóricamente "cuántos" accidentes de esta naturaleza acontecen en los hospitales.

Fotos

Vídeos