La vía férrea de Toledo donde un niño ha muerto arrollado no disponía de medidas de seguridad

La Delegación del Gobierno reconoce la inseguridad de las vías que no son de alta velocidad

J.V. MUÑOZ-LACUNATOLEDO

El punto de la vía férrea Madrid-Badajoz en Pepino (Toledo) donde en la tarde del lunes murió arrollado un niño de 12 años verá mejorada su seguridad para que no vuelva a ocurrir un accidente de estas características. Así lo ha confirmado este martes el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, quien ha reconocido que "las vías del tren que no son del AVE en casi toda España son accesibles, desgraciadamente".

Y es que el pequeño accedió sin ningún problema a las vías del tren junto un grupo de amigos desde la cercana urbanización de "Soto de Espinosillo", construida hace pocos años a decenas de metros de las vías. Los niños estaban haciéndose "selfies" y fotos con teléfonos móviles cuando un tren se llevó por delante al menor de 12 años. De nada sirvieron las señales acústicas que emitió el convoy para advertir a los jóvenes de su proximidad pues el niño que se encontraba más cerca de los vías no tuvo tiempo de alejarse de ellas al hallarse en una zona vallada.

El delegado del Gobierno en esta comunidad también ha informado de que la Guardia Civil ha abierto una investigación "para saber por qué estos chicos se encontraban ahí". "Antes no había problema alguno porque no había ningún núcleo de población cerca de las vías pero ahora tendremos que hacer una valoración con las nuevas urbanizaciones", ha añadido.

La muerte de este niño ha conmocionado a la localidad de Pepino y a los pueblos de alrededor, donde su familia es conocida. "Ha sido un jarro de agua fría", ha indicado el alcalde de Pepino, Inocencio Gil.

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