Absuelven al guardia civil que mató de un disparo al exbatería de Los Piratas

Absuelven al guardia civil que mató de un disparo al exbatería de Los Piratas

El Juzgado de lo penal número 2 de Pontevedra entiende que el agente disparó para impedir que Javier Fernández siguiera agrediendo a su compañero

EFEPontevedra

El Juzgado de lo penal número 2 de Pontevedra ha absuelto este lunes al guardia civil que estaba acusado de homicidio imprudente por matar a Javier Fernández, exbatería de Los Piratas, al entender que realizó el disparo para impedir que el artista siguiera agrediendo a su compañero.

La sentencia, que ha sido divulgada por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, considera probado que los dos agentes acudieron a la casa de Javier Fernández en Guláns (Ponteareas) para atender un supuesto caso de violencia de género.

El artista, señala el magistrado, se mostró "cada vez más agresivo" y les amenazó de muerte hasta que, en un momento dado, cogió varios tenedores y un cuchillo de cocina y se abalanzó contra uno de los guardias civiles, al que empezó a agredir.

Ante esa situación, el acusado, "consciente de la situación de riesgo de su compañero" y al no tener, según recoge el juez en su sentencia, "otro medio" para evitar la agresión y el peligro que esta conducta representaba para su vida, realizó un disparo a la pierna del músico.

El agente solo tenía la "clara intención" de herirle, destaca el magistrado del juzgado pontevedrés, pero la bala seccionó la vena cava inferior a la altura del abdomen del artista, que acabó muriendo por una "mala realización" del disparo.

Añade, en este sentido, que el agente apuntó a las extremidades inferiores, pero se desvió, ya que el músico se estaba moviendo y agrediendo a otra persona, una circunstancia de difícil control para alguien que, según el juez, tenía "poca experiencia" en el empleo de un arma "en situación de tensión".

Credibilidad a todos los testigos

El juez da credibilidad a todos los testigos, salvo uno, que ratifican la versión defendida por el ministerio fiscal de que los agentes trataron de calmar al artista y que, al no conseguirlo y correr peligro la vida de su compañero, el acusado actuó de forma "justificada" y que, en ese momento, "no tenía otra alternativa".

A este respecto, la sentencia confirma que se investigará a un amigo del músico por falso testimonio ante el tribunal, al concluir que su declaración -en la que dijo que el músico se puso agresivo por la actitud de los agentes- es "insostenible".

Los abogados de la acusación particular, que representan a la viuda, los padres y el hijo de Javier Fernández, mantenían que el agente debía ser condenado a cuatro años de prisión y seis de inhabilitación por un delito de homicidio por imprudencia grave profesional.

Reclamaban también que el Ministerio del Interior abonase diversas indemnizaciones, entre ellas, 90.000 euros a la viuda y 112.500 al hijo del fallecido, al entender que hubo una conducta "imprudente" por parte del guardia civil.

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