Diario Vasco

Detienen a la mitad de la plantilla de la Guardia Civil de Isla Mayor por narcotráfico

Un momento del acto de jura de bandera en la Academia de Guardias y Suboficiales de la Guardia Civil en Baeza (Jaén).
Un momento del acto de jura de bandera en la Academia de Guardias y Suboficiales de la Guardia Civil en Baeza (Jaén). / Efe
  • La operación dictada por la Audiencia Nacional permite incautar un alijo de 1.600 kilos de hachís

Una macroredada con helicópteros incluidos sobresaltó este lunes al pequeño municipio sevillano de Isla Mayor, cuyos vecinos aún no se han repuesto de la sorpresa al saber que los detenidos en la operación antidrogas son el sargento y tres agentes del cuartel de la Guardia Civil, la mitad de la plantilla. La operación que ha desmantelado una organización dedicada al contrabando de hachís con lanchas neumáticas, dictada por la Audiencia Nacional, se ha saldado con la incautación de un alijo de 1.600 kilos de droga y seis detenidos.

Los arrestados son dos vecinos de la localidad y cuatro agentes del puesto de la Guardia Civil, entre ellos el sargento que llevaba al mando los últimos dos años. Todos ellos pasarán a disposición judicial en las próximas horas y están siendo investigados por delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, omisión del deber de perseguir el delito, cohecho, revelación de secreto y contra el patrimonio.

La operación continúa abierta y las diligencias son secretas, aunque ha trascendido que se remonta a hace varios meses y que fue el hallazgo de un alijo de 1.600 kilos de droga la semana pasada lo que precipitó las detenciones. En las pesquisas han participado una veintena de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de Madrid, que se han trasladado hasta Andalucía con total sigilo ante la sospecha de la implicación de agentes corrompidos de la zona.

Supuestamente, los implicados --cuatro de los ocho agentes con los que cuenta la localidad-- habrían facilitado el acceso de la droga a través de los canales del río Guadalquivir. Esos pequeños afluentes facilitan que las planeadoras que atraviesan el Estrecho de Gibraltar cargadas de droga puedan ocultarse fácilmente y eludir a las fuerzas de seguridad, convirtiendo esta zona en uno de los puntos calientes de las rutas de hachís en el Sur de Europa.

Los agentes se han incautado de momento de 50 fardos de hachís, dinero en metálico, munición y varios vehículos (algunos de ellos sustraídos, según fuentes policiales), así como de diverso material informático y de telefonía, pasamontañas, embarcaciones semirrígidas con motor y remolques y motos de agua almacenadas en una de las naves construidas a la orilla del río.

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