Diario Vasco

«Salimos corriendo porque nos temimos lo peor, una bomba o un ataque terrorista»

Imagen de uno de los heridos.
Imagen de uno de los heridos. / SUR
  • Se eleva a 90 la cifra de heridos, cinco de ellos graves, por la deflagración de gas en la cocina de un bar en la feria de Vélez-Málaga

«Salimos corriendo porque nos temimos lo peor, una bomba o un ataque terrorista». «Sonó fortísimo, parecía una bomba, sólo había gente gritando y llorando». Frases como éstas se repetían ayer, al filo de las 19.30 horas, nada más producirse la deflagración de una bombona de gas butano en el interior de un céntrico bar de Vélez-Málaga, en el Pasaje Montera, que a esa hora registraba un gran ambiente de feria.

El nerviosismo y la preocupación cundieron rápidamente en Vélez-Málaga, localidad que celebra hasta hoy una de sus fiestas más multitudinarias, la Real Feria de San Miguel. La deflagración de una bombona en la cocina de un restaurante en uno de los lugares de mayor ambiente de la feria de día causó 90 heridos, según los últimos datos aportados por el servicio de emergencias, cinco de ellos graves. Entre los heridos, cincuenta y siete personas han sido trasladadas al Hospital Comarcal de la Axarquía, y los otros 33, más leves, fueron atendidos en centros de salud de las localidades de Vélez y de Torre del Mar. Las primeras investigaciones, que corren a cargo de la Policía Nacional, apuntan a una fuga de gas, originada por causas desconocidas, como origen de la deflagración.

El suceso se produjo momentos antes de las 19.00 horas en un local que funciona como cocina de apoyo del establecimiento. Aunque fue una de las cocineras la que dio la voz de alarma al observar que había fuego en un tubo de la instalación de butano y pidió a la gente que se encontraba en el exterior que se alejaran ante el riesgo de que pudiera producirse una explosión, ello no evitó que finalmente la bombona provocara una deflagración, esto es una combustión súbita con llama a baja velocidad de propagación, sin llegar a la explosión. Los gritos de la mujer no consiguieron que la gente se alejara de la terraza, ni tampoco los de una patrulla policial que se acercó rápidamente.

Como consecuencia de esta deflagración 77 personas resultaron heridas, de diversa consideración, de los que cuatro estaban graves al cierre de esta edición, según indicó a SUR el Distrito Sanitario. Del total de heridos, 20 fueron atendidos en el centro de salud Vélez Sur, siendo dados de alta ayer mismo por contusiones y cortes. De los 57 heridos restantes, 55 fue atendidos en el servicio de Urgencias del Hospital Comarcal, donde al cierre de esta edición permanecían ingresados y en observación 32 personas. Únicamente un adulto tuvo que ser trasladado al Hospital Regional de Málaga por un problema auditivo y un niño para su valoración por el servicio de cirugía plástica.

La mayoría de los heridos eran leves y presentaban cortes y contusiones. De los cuatro heridos graves, uno es la cocinera, que al cierre de la edición permanecía ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con policontusiones, sufridas como consecuencia de la deflagración de gas. Otro adulto también estaba en la UCI con politraumatismos. Un joven tuvo que ser intervenido en el brazo y de heridas y cortes en la espalda, quedando también en la UCI. Otro adulto estaba en observación de Urgencias con traumatismos y cortes.

Caos y ansiedad

Aunque hasta el lugar se desplazaron media docena de ambulancias del 061, de la Cruz Roja y del Distrito Sanitario, muchos de los heridos llegaron al hospital por sus propios medios. «Se han vivido momentos de caos y ansiedad. Mucha gente salió despavorida del lugar a pesar de estar heridas porque desconocían que había motivado la deflagración», dijo Rafael, que no vio lo ocurrido pero llegó unos minutos después.

Según el servicio de Emergencias 112, en el lugar se llegó a montar incluso un hospital de campaña por parte de los efectivos del 061 para atender a los heridos. Además se personaron numerosos efectivos de Policía Nacional, Local, Guardia Civil, Cruz Roja y Protección Civil, que de inmediato acordonaron la zona, además de los Tedax de la Policía Nacional. El suceso obligó a abrir al tráfico la plaza de las Carmelitas y la calle Canalejas, para permitir el acceso de los vehículos de emergencias.

Los daños en el local fueron muy cuantiosos, al reventar por completo las cristales de los escaparates y arrancar de cuajo dos rejas del establecimiento. Además, la onda expansiva de la deflagración ocasionó la rotura de numerosos cristales en las viviendas del bloque superior y daños en otras fachadas cercanas, entre ellas la de la sede del Partido Popular, que está justo enfrente del bar.

Según el jefe de la Policía Local, Esteban Torres, dos agentes de servicio que se encontraban en el lugar se personaron en el establecimiento para comprobar que no había nadie en el interior y desalojar la zona hasta la llegada de los bomberos, cuando se produjo la deflagración. Como consecuencia de la onda expansiva, los dos policías resultaron despedidos. No obstante, fueron los cristales del establecimiento los que al saltar por los aires causaron más daños entre las numerosas personas que se encontraban en los alrededores. El hecho de que cuando se produjo la deflagración los trabajadores y clientes del bar estuvieran fuera evitó que el suceso terminara en una auténtica en tragedia, según el Consorcio Provincial de Bomberos. Los dueños y empleados del establecimiento permanecieron en el lugar, cariacontecidos y con el miedo todavía en el cuerpo.

Testigos indicaron a este periódico que los cristales hirieron a personas que se encontraban a más de 50 metros de distancia, tanto en el Pasaje Montera, como en la calle Albero, que está justo en frente del local siniestrado. El lugar es paso obligado para acceder a la caseta Gloria Bendita, situada precisamente en calle Albero, al igual que el bar El Cofrade.

El alcalde, Antonio Moreno Ferrer (PSOE), lamentó lo sucedido y agradeció la colaboración de las fuerzas de seguridad así como de numerosas personas que acudieron a ayudar a los heridos. El regidor acudió al hospital a visitar a los más graves. El Ayuntamiento decidió no suspender los actos de la feria, que termina hoy.

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