Solo otros siete casos en España como el de Nora

El síndrome nefrótico congénito finlandés es una patología extraña que sucede cuando la mutación del gen se da en el padre y la madre a la vez. Uno puede ser portador, pero si no se engendran hijos con alguien que también lo tiene nunca llegará a saberlo. Incluso procreando con otro portador del gen cabe la posibilidad de que no lo sepa nunca. La mitad de los descendientes puede ser portador pero no desarrollar la enfermedad en toda su vida; el 25% puede ser totalmente sano y el 25% restante desemboca en un caso como el de Nora. Además de ella, únicamente otros siete niños han sido diagnosticados de este mal en España.

En Finlandia, su prevalencia es notablemente mayor. De ahí que el síndrome lleve su nombre. En el país nórdico se registra un paciente por cada 200.000 niños.

Los síntomas que se repiten en la mayor parte de los casos son un tamaño de la placenta durante el embarazo un 25% mayor de lo habitual, y que vienen al mundo de nalgas, bajos de peso e inapetentes; en ocasiones, también presentan hinchazón del cuerpo. A diferencia de lo que le ocurrió a Nora, el diagnóstico se suele realizar en la primera semana de vida.

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