Siete razones para dar la bienvenida al otoño

Una mujer en bicicleta, entre hojas, en la Avenida de Tolosa./LUIS MICHELENA
Una mujer en bicicleta, entre hojas, en la Avenida de Tolosa. / LUIS MICHELENA

El final del verano no debe suponer un trauma. La nueva estación que se inicia está repleta de motivos para disfrutar

ÓSCAR BELTRÁN DE OTÁLORA / YOLANDA VEIGASAN SEBASTIÁN

El otoño, la estación de la caída de las hojas, de la oscuridad y el recogimiento, tiene también beneficios que suponen un estímulo para encarar estos meses. Este viernes a las 22.02 horas pasamos una hoja en el calendario y consideramos ya acabado el verano. Aquí siete razones para poner buena cara al mal tiempo, que además no es tal porque este sábado nos espera un día de playa. Y no solo es la cuestión meteorológica, en otoño la mesa se enriquece con productos de temporada deliciosos como las setas y las castañas, televisiones y cines se reservan los estrenos más esperados, se puede viajar mucho más barato que hace solo un mes...

Todavía quedan días de verano Más bien de 'veranillo'

Después del pobre verano que hemos tenido en Euskadi, con las nubes como principales protagonistas de las jornadas de playas, chafadas a menudo, tenemos la esperanza de un otoño benévolo. Aunque es difícil hacer una previsión de tiempo para tres meses, los meteorólogos coinciden en que se espera un otoño «más cálido de lo habitual», informan desde la Agencia Estatal de Meteorología. Lo dicen las previsiones y la experiencia de otros años: septiembre y octubre siempre reservan algunos días de sol que parecen agosto, lo que popularmente se conoce como 'Veranillo de San Martín' (11 de noviembre). Eso sí, es un sol con las horas contadas, que ya lo dice el refranero: 'El veranillo de San Martín, dura tres días y ¡fin!'. En todo caso, vamos a tener una entrada al otoño esperanzadora porque tras el pequeño intervalo de nubes y lluvia de este viernes, este sábado se espera un día de playa en Euskadi. Según la previsión de Euskalmet, las máximas alcanzarán los 28 y 29 grados en las tres capitales vascas.

Alcachofas de Calahorra.
Alcachofas de Calahorra. / DV
La mesa se pone verde Acelgas, alcachofas... y castañas

A la variedad cromática del verano, con las frutas como principal estimulante de los sentidos, le toma el relevo una mesa en tonos verdes y marrones, los colores del otoño. Con el aviso del tiempo frío empieza el tiempo de sopas y purés, que hemos desterrado de la dieta veraniega pero que se agradecen en las cenas especialmente a partir de octubre. Las deliciosas alcachofas, las acelgas, el brócoli, la coliflor, el apio... llenan la cesta de la compra estos meses venideros, multiplicando las opciones de una dieta baja en calorías pero rica en nutrientes. Y un producto muy de otoño, riquísimo y que admite varias posibilidades de elaboración, la castaña. «Son especialmente ricas en potasio, por lo que regulan la tensión arterial y también tienen un alto contenido en fibra, por lo que ayudan con la saciedad y a reducir el colesterol», explica Eider García de Albéniz, dietista-nutricionista del Centro Onure, que las recomienda «de postre».

Hay menos luz... Pero la oscuridad ayuda al sueño

A las ocho y media ya empieza a ser de noche y mucho antes oscurecerá en poco más de un mes, cuando se cambie la hora y la noche se nos eche encima a las seis de la tarde. Esta falta de horas de luz se asocia al recogimiento, en un sentido normalmente negativo. Pero también tiene sus ventajas: «La disminución de la luz acrecienta la producción de melatonina, la hormona del letargo, y favorece la somnolencia. Es un regulador del sueño y la vigilia y para los que tienen que madrugar mucho el hecho de que anochezca antes les puede favorecer. Eso sí, las personas que sufren trastornos del sueño no van a notar precisamente beneficios en esta estación», advertía en una entrevista reciente con este periódico Valentín Martínez-Otero, doctor en Psicología.

Imágen de una escena de la serie 'Narcos'.
Imágen de una escena de la serie 'Narcos'. / DV
Alimento para la mente.... Un tsunami de series

El otoño es uno de los momentos en los que las cadenas deciden presentar sus nuevas programaciones y las pantallas se llenan de estrenos, nuevas temporadas y secuelas. Hasta ahora, las obras que ya han comenzado a verse en televisión contaban con el tremendo peso que ejerce 'Juego de Tronos', el mayor éxito en décadas de la pequeña pantalla y que amenaza con opacar a otras creaciones como si fuera un agujero negro. Pero una vez que la mítica producción de la HBO ha finalizado sus entregas y avisado de que tardará más de un año en rodar el final, las 'tvseries', el mayor fenómeno de la cultura popular de los últimos años, han asaltado la pequeña pantalla. La lista de piezas que se pueden degustar desde el final del verano es interminable. Desde 'The Deuce', la historia del porno en Estados Unidos contada por el laureado David Simon, hasta la segunda temporada de 'Stranger Things', ese homenaje a todo el cine de acción y misterio de los 80. Pero la caída de los hojas también trae productos como 'Star Trek Discovery', para los más frikis, o la tercera temporada de 'Narcos'.

Totografía de hongos de Berastegi.
Totografía de hongos de Berastegi. / Lobo Altuna
Un paseo por el bosque Las setas y los hongos aguardan

Si durante el verano ir al monte supone un esfuerzo casi extenuante, otoño es el momento adecuado para los lentos paseos en busca de los tesoros que nacen en el bosque. En esta época comienza la temporada de los hongos y de las setas, de echarse al brazo la cesta de mimbre y comenzar a buscar entre la hojarasca. Esta exploración, no obstante, es peligrosa para quienes no están adiestrados en el arte de diferenciar las especies venenosas de las comestibles. Si se quiere bajar un peldaño en el riesgo es también el momento de acudir a por endrinas, arriesgándose a dejar la piel entre espinas, el fruto con el que elaborar el patxarán casero. Y si todavía se desea algo más inocuo, que mejor momento el otoño para recoger moras y elaborar mermeladas y confituras.

Otoño en Central Park, Nueva York, uno de los destinos que en estas fechas se vuelve más asequibles.
Otoño en Central Park, Nueva York, uno de los destinos que en estas fechas se vuelve más asequibles. / DV
La temporada baja en lo más alto Descuentos de hasta un 30% en viajes

El 21 de septiembre, aproximadamente, se da por iniciada la temporada baja en las agencias de viajes. Eso significa que los precios inician una cuesta abajo y se pueden conseguir descuentos de hasta un 30% con respecto a la temporada alta. En el caso de la península, los destinos son todavía apetecibles ya que las temperaturas siguen siendo veraniegas y el hecho de que se acorte el día se ve compensado por la desaparición de las aglomeraciones. Es el momento de disfrutar de una terraza sin sentirse atrapado en una manifestación. En estas fechas comienzan a aparecer, por ejemplo, los vuelos a Nueva York por 200 euros y las habitaciones de hoteles de lujo a precios asequibles.

La rutina Ya se nos ha olvidado la 'depre' postvacacional

La rutina tiene dos caras. Porque la mala prensa que tiene no es tal a juicio de los psicólogos: «Proporciona estabilidad y tranquilidad», coinciden los expertos. Para finales de septiembre los niños han superado ya la fase de adaptación de la vuelta al cole, que siempre cuesta porque obliga a cambiar los relajado hábitos y horarios veraniegos por un planning más estricto que permita conciliar descanso, juego y estudio. Y aquellos que sufren la llamada 'depresión post vacacional' es de esperar que a estas alturas ya la tengan medio olvidada. En todo caso, y para que la rutina sea más llevadera, los especialistas advierten que el otoño es una época especialmente propicia para empezar con alguna actividad que nos guste, deporte, cursillos... que nos saquen de la más severa rutina.

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