El sedentarismo supone hasta siete años menos de esperanza de vida

Dibujo de un hombre gordo que se pesa. /Martín Olmos
Dibujo de un hombre gordo que se pesa. / Martín Olmos

Más de 17 millones de españoles reconocen que no hacen ningún tipo de ejercicio

JAVIER DE IRUARRIZAGA

El sedentarismo es un problema con graves consecuencias para la salud. Multiplica por cuatro las posibilidades de padecer hipertensión, diabetes o depresión, aumenta el consumo de medicamentos en un 18% e incide en el incremento de cáncer de mama hasta en un 10%. Aún así, un 80% de la población española entre 18 y 65 años considera que el sedentarismo no es especialmente peligroso según el informe 'Un país en el sofá. El problema del sedentarismo en España', elaborado por Vivaz, empresa especialista en seguros de salud.

Francisco Valencia, director general de gobierno corporativo de Línea Directa Aseguradora, dueña de Vivaz Seguros, explica que "el sedentarismo es un estilo de vida caracterizado por incluir poco o nada de actividad física en la vida diaria, un rasgo propio de las sociedades desarrolladas y altamente tecnificadas".

España es claro ejemplo de lo anterior, pues más de 17 millones de personas admiten ser sedentarios y siete millones reconocen no hacer nunca deporte, lo que repercute en que un 60% de la población entre 18 y 65 años presente sobrepeso. De ellos, más de un 9% señala que le sobran "20 kilos o más", cifra que representa a más de tres millones de personas.

Otros datos de la encuesta arrojan que los españoles no son conscientes del peligro que supone para su salud la inactividad física, pues consideran que es más peligroso el consumo de drogas blandas, el tabaquismo, el sobrepeso y el alcohol. Por lo mismo se entiende que sólo un 4% de los españoles realice ejercicio físico a diario y un 38% no lo haga nunca.

El sedentario promedio en España es de Castilla y León, tiene entre 35 y 44 años, es mujer, vive hasta siete años menos en promedio que los deportistas y sus motivos para no hacer actividad física son muchos. El primero de todos es la necesidad de preocuparse antes de la familia y el trabajo, la preferencia por otro tipo de actividades no físicas, el aburrimiento, culpa a la falta de instalaciones o a la avanzada edad, entre otros.

El estudio concluye con recomendaciones para contrarrestar el sedentarismo, como evitar el coche y caminar, subir las escaleras en vez de coger el ascensor, adoptar las tecnologías y aplicaciones que permiten los móviles para intentar convertir la rutina diaria en un pequeño hito deportivo.

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