Las operaciones a mayores de 85 años se han duplicado esta década en Osakidetza

Las operaciones a mayores de 85 años se han duplicado esta década en Osakidetza

El envejecimiento, los avances quirúrgicos y en anestesias explican el aumento de cirugías en ancianos «para mejorar su calidad de vida»

MARÍA JOSÉ CARRERO

«Por encima de los 70 años, hace tres décadas no se operaba a casi nadie...», recuerda el jefe del servicio de Cirugía General y del Aparato de Digestivo de Cruces, Alberto Colina. La realidad ahora es totalmente distinta. La edad ha dejado de ser un obstáculo para someterse a una cirugía. Así lo ponen de manifiesto los responsables del Servicio Vasco de Salud cada vez que presentan el balance de actividad y se explican la dificultad para reducir los tiempos de espera por el envejecimiento de la población. «Cada año aumenta el número de pacientes muy mayores», resaltó la directora.

Los datos avalan esta afirmación. El año pasado se cerró con 44.428 intervenciones a mayores de 75 años. Son 11.644 más que en 2010, pero lo más significativo es el incremento de las cirugías entre los mayores de 85, porque casi se han duplicado al pasar de casi 5.000 a cerca de 9.800 en el mismo periodo.

La principal explicación a este aumento tan importante es el aumento de la esperanza de vida. «Muchas personas llegan hoy a 80 años en muy buenas condiciones. Además, la cirugía ha evolucionado, en el sentido de que para algunos procedimientos es mucho menos agresiva. Por último, las técnicas de anestesia han avanzado también. La suma de estos tres factores ha permitido ese incremento de cirugías», argumenta el cirujano.

Ahora bien, Alberto Colina resalta que el reto «no es operar por operar», sino que antes de decidir intervenir a una persona de edad muy avanzada, hay que considerar si la cirugía, «que siempre es una agresión», va a suponer «una mejora en calidad de vida del paciente porque es el objetivo: que mejore. A veces, hay problemas que no se pueden solucionar, pero si con una operación se palía y se gana calidad de vida, entonces, está justificada».

El jefe del servicio de Cirugía General y del Aparato de Digestivo de Cruces añade que antes de plantear una intervención a un anciano, es preciso valorar su situación «en el sentido más amplio: el estado físico, mental, nutricional, la medicación que toma e, incluso, su entorno; saber si vive solo o acompañado. No se puede operar por operar. Hay que saber de dónde partimos porque hay personas que viven solas y una intervención puede convertirlas en dependientes; o personas que están cuidando de otras y no van a poder seguir haciéndolo. Todo esto hay que tenerlo en cuenta», insiste el especialista.

Entre las operaciones de Cirugía General más habituales entre los mayores destacan las hernias inguinales y umbilicales, las colecistectomías o extirpación de vesícula, apendicitis y tumores en el aparato digestivo. La casuística es amplia porque no hay exclusiones por edad. «Por operar, se puede operar todo, pero hay que valorar para qué se opera», insiste Colina.

«Hace tres décadas, no se operaba a casi nadie con más de 70 años; y ahora, el 25% de los pacientes supera los 80» Alberto Colina - Cirugía General Cruces

Traumatología es otra de las especialidad que siente más la presión del envejecimiento en sus listas de espera. Mas de 2.300 vascos mayores de 75 años entraron en quirófano en 2017 para sustituir una cadera o una rodilla por una prótesis. El dato en sí mismo es sorprendente y más aún si se atiende a quienes sobrepasan los 85, que fueron más de 500. Del total, tres de cada cuatro corresponden a mujeres, dada la mayor longevidad del sexo femenino.

Oftamología, sin duda, es una especialidad con mucho futuro si se tiene en cuenta la demanda. Al finalizar el ejercicio pasado, más de 4.000 personas estaban en lista de espera, pero los oculistas del Servicio Vasco de Salud no dan más de sí: a 31 de diciembre habían intervenido a 20.000 mayores de 75 años.

«La cirugía ocular es muy importante para las personas mayores porque les permite estar activas intelectualmente» Gotzone Barbarias - Oftalmología Urduliz

«Cirugía muy agradecida»

La operación de cataratas es las más habitual históricamente, pero los avances técnicos han permitido abordar otras patologías con unos resultados muy satisfactorios. Un ejemplo es la ‘cirugía de polo posterior’ que se ha multiplicado por siete desde 2010 y que se practica para tratar «la degeneración macular asociada a la edad».

Gotzone Barbarias es la jefa del servicio de Oftalmología del nuevo hospital de Urduliz, pero lleva un cuarto de siglo de profesión en Cruces y San Eloy. Este recorrido le permite hablar con perspectiva. «En los últimos quince años se ha dado un cambio muy importante. Antes una degeneración macular acarreaba ceguera. Ahora, aunque tiene peor pronóstico que las cataratas, ya no es así».

La oftalmóloga señala que la cirugía ocular es muy importante para las personas mayores porque «mejora la calidad de vida del paciente». «Mucha gente llega a los 80 años en muy buen estado físico y mental, lo que permite tener una actividad intelectual y si falla la visión, la calidad de vida se deteriora».

La doctora Barbarias destaca que la intervención de cataratas «es muy agradecida, además de «ser muy segura». La degeneración macular asociada a la edad se está tratando «con inyecciones intraoculares que se ponen al paciente habitualmente de forma repetida. Se llaman antiangiogénicos». No es una intervención en sí misma, pero se lleva a cabo en quirófano y cada año se realizan más para intentar que nadie se quede ciego por llegar a viejo.

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