¿POR QUÉ LAS MUJERES HACEN MENOS DEPORTE?

No es, obviamente, una cuestión de capacidad o resistencia, sino de hábito, de falta tiempo, de escasa promoción...

En Euskadi solo el 54% de las mujeres practica alguna actividad deportiva, frente al 70% de los hombres. / JOSÉ USOZ
YOLANDA VEIGA Y SOLANGE VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN

Uno de los primeros ejercicios que les pusieron en la Facultad fue una competición de remo. Chicos contra chicas. «Creíamos que al tener más fuerzas íbamos a ganarles, pero ellas hicieron mejor marca porque supieron remar más coordinadas». El ejemplo, además de una lección para ellos, es muy ilustrativo y demuestra que no es cuestión de capacidad. La anécdota la rescata Aritz Urdampilleta, licenciado en Ciencias del Deporte y Dietética y Nutrición, a propósito de un reciente informe del Gobierno Vasco que evidencia la brecha de género en la cuestión deportiva. Los datos son contundentes: solo el 54% de las mujeres realiza alguna actividad deportiva, porcentaje que asciende al 70% en el caso de los hombres. Hay causas que explican estos resultados. No una ni dos.

Empezando por una cuestión de tiempo. Un informe del mes de mayo del CIS ponía las cifras: en España los hombres dedican una media de 2 horas y 3 minutos a las tareas domésticas, frente a las casi cuatro horas que destinan las mujeres. Al margen, el cuidado de los hijos, que no es descabellado pensar precisamente que ahonde en la diferencia. Lo que demuestra que ellas tienen menos tiempo para dedicar a cuestiones ajenas a lo doméstico... deporte incluido.

No lo toma, sin embargo, como causa única ni principal Alejo García Naveira, psicólogo deportivo, pero concede que «en las mujeres adultas, y sobre todo las que son madres, puede que la organización y reparto de las tareas en el hogar condicionen y limiten el tiempo libre para la práctica deportiva, aunque también existe la cuestión cultural, los roles sociales, los prejuicios y creencias hacia el deporte...».

Siguiendo esta misma línea argumental, Aritz Urdampilleta remite a otro estudio de la UPV, firmado por él mismo y otros colegas, sobre la actitud hacia la práctica física según el género. «Nos dimos cuenta de que había un trecho entre hombres y mujeres, que ellas no se veían tan bien como ellos cuando hacían alguna actividad física, que se sentían menos habilidosas».

«Desde el punto de vista de la motricidad las mujeres son mejores. Cuando en la Facultad nos ponían a hacer gimnasia rítmica los chicos lo hacíamos mucho peor» ARITZ URDAMPILLETA, LICENCIADO EN CIENCIAS DEL DEPORTE Y DIETÉTICA Y NUTRICIÓN

Aunque no lo sean, insiste el especialista, científico de ElikaEsport, un centro sanitario-deportivo de Oiartzun. «Las capacidades son las mismas. Pensemos en una prueba extrema de 160 kilómetros. Igual se presentan mil hombres y solo cincuenta mujeres, pero entre los veinte primeros puestos de llegada seguro que hay dos chicas. Y ese dato dice mucho. Es cierto que el hombre tiene más fuerza y más agresividad, pero a nivel de capacidad o resistencia no se aprecian diferencias por géneros». Y si las hay, no siempre la balanza se inclina en detrimento de ellas. «Desde el punto de vista de la motricidad las mujeres son mejores. Cuando en la Facultad nos ponían a hacer gimnasia rítmica los chicos lo hacíamos mucho peor».

- ¿Y en deportes tradicionalmente más 'masculinos'... no hay diferencia?

- En Euskadi, por ejemplo, las mujeres han llegado a resultados increíbles en remo, ciclismo, fútbol...

- Triunfos silenciosos porque de ellas apenas se habla.

Urdampilleta: Sí, eso es parte del problema. Las mujeres no aparecen casi en las noticias deportivas y sería trascendental que tuvieran la misma visibilidad a nivel deportivo que los hombres.

García Naveira: El que haya íconos femeninos en el deporte ayuda. El problema es que en determinadas disciplinas ha ido disminuyendo su presencia por una cuestión económica. En categoría profesional los hombres ganan el doble o el triple que las mujeres, por lo que la desigualdad es aún mayor.

Y un dato más: en España apenas hay un 10% de mujeres ocupando los puestos de responsabilidad de las federaciones deportivas, un porcentaje similar al de países como Portugal y Grecia. Y a años luz de 30% o 40% que representan en Alemania, Dinamarca, Bielorrusia, Francia, Islandia, Lituania... y a la paridad a la que se llega en Irlanda, Eslovaquia y Holanda, según datos publicados en el informe realizado para la UPV por Aritz Urdampilleta.

«El que haya íconos femeninos en el deporte ayuda. El problema es que en determinadas disciplinas ha ido disminuyendo su presencia por una cuestión económica» ALEJO GARCÍA NAVEIRA, PSICÓLOGO DEPORTIVO

Para paliar esta brecha, apunta García Naveira, «las instancias públicas deberían destinar medios para establecer programas específicos de promoción y actividades deportivas para mujeres». No solo eso, «habría que desarrollar el marketing y comunicación deportiva en las mujeres deportistas». Una llamada de atención a los medios de comunicación, especialmente los que se dedican a la información deportiva. «Su público son principalmente hombres y su contenido va destinado a ellos. Se requiere mucho más espacio para las noticias de las mujeres deportistas en los periódicos, la radio, la televisión...».

Iniciar a los niños en el deporte a los 4 ó 5 años

¿Y a nivel de la calle? El estudio del Gobierno vasco demuestra que interés por el deporte sí hay. De hecho, del millar de personas estudiadas para la elaboración de este informe, el 98% hace una asociación entre actividad física y calidad de vida. «En los últimos años se ve más gente haciendo deporte. Y como cada vez hay más gente, también cada vez hay más mujeres». Más mujeres, y mujeres con otra actitud. «Ya no se enfrenta la práctica deportiva con una finalidad estética principalmente, sino con ánimo de competir».

Algo que en los hombres les viene como hábito, porque ellos han practicado más deporte de niños por lo general. «Hasta los 7 u 8 años niños y niñas juegan juntos y hacen los mismos deportes, pero a partir de los 10 años suelen notarse las diferencias y presentarse el problema de qué deporte puede hacer una niña», advierte García Naveiro, que coordina la sección de Psicología del Deporte del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

Su recomendación es que los chavales, sin distinción de género, «se inicien en las actividades deportivas extraescolares a partir de los 4 ó 5 años» y que los padres fomenten esta práctica «especialmente en el inicio de la adolescencia, ya que en torno a los 13 o 14 años se produce un abandono deportivo debido a los cambios propios de la edad».

El estudio del Gobierno vasco

Nunca ha practicado ningún deporte:
Responden afirmativamente el 18% de las mujeres y solo el 7% de los hombres.
Los deportes más habituales en Euskadi:
Por este orden, caminar, ciclismo, footing, natación y senderismo.
¿Considera que se interesa usted mucho por el deporte?
Responden afirmativamente el 39% de los hombres encuestados, frente al 27% de las mujeres.
¿Ha acudido como espectador en el último año a algún partido de la Liga profesional de fútbol, baloncesto...?
Un 85% de los hombres responde que sí. Entre las mujeres este porcentaje se reduce al 63%.
¿Sigue la información deportiva en los medios?
Un 36% de los hombres la sigue «todos o casi todos los días» y con esta frecuencia lo hacen el 21% de las mujeres encuestadas.
¿El deporte y la actividad física ocupan un lugar muy importante en su vida?
Esta consideración le otorga un 40% de los hombres que participan en el estudio y un 39% de las mujeres.
¿Está usted de acuerdo en que el deporte es «una fuente de salud»?
Están de acuerdo el 76% de los hombres y el 75% de las mujeres.

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