Osakidetza: «Potenciaremos que haya más médicos de atención primaria, pero la saturación es algo puntual»

El viceconsejero de Salud, Iñaki Berraondo, en la sede de Osakidetza en Donostia./FRAILE
El viceconsejero de Salud, Iñaki Berraondo, en la sede de Osakidetza en Donostia. / FRAILE
Iñaki Berraondo, viceconsejero de Salud del Gobierno Vasco

«Hay que transferir a las enfermeras competencias que ahora están haciendo los doctores», reconoce el viceconsejero de Salud

IGNACIO VILLAMERIELSAN SEBASTIÁN.

Iñaki Berraondo (Bilbao, 1955) es viceconsejero de Salud del Gobierno Vasco desde hace un año. Anteriormente ejerció de médico de familia en localidades como Pasai San Pedro y Villabona antes de dirigir la OSI Bidasoa. «He sido cocinero antes que fraile», afirma, por lo que está cualificado para opinar sobre las denuncias de «precariedad» en la atención primaria que recientemente 260 médicos vascos han hecho públicas en el foro de debate 'Lehen Arreta Arnasberri-tzen/Reanimando la Atención Primaria'.

- Esos doctores afirman que tienen una sobrecarga de trabajo del 60%. ¿Qué está ocurriendo?

- Si te digo la verdad, las noticias que tenemos sobre ese foro las conocemos por la prensa y hubiera sido preferible que contactaran con nosotros previamente para exponer sus quejas y sus perspectivas. No hemos tenido la ocasión de estar con ellos, sentarnos, y conocer de primera mano qué es lo que piensan. En cualquier caso, es algo que viene de lejos y no es exclusivo de aquí. Hablan de sobrecarga asistencial y para explicarla hay varios factores: por un lado, la sociedad está más medicalizada que antes, quiere las cosas inmediatas y tiene más demandas hacia la Atención Primaria. Esto hace que haya más actividad en las consultas y que, en algunos casos, exista esa sobrecarga, sí.

- ¿El modelo de Atención Primaria funciona correctamente?

- Pensamos que sí. El médico de familia tiene una función de puerta de entrada al sistema para luego dirigir al paciente hacia el sitio más adecuado. Tenemos muy buenos profesionales que lo hacen estupendamente. Desde el punto de vista de los equipos tenemos auxiliares administrativos, enfermeras y médicos. No parece que se eche en falta ningún otro tipo de profesional.

- Sin embargo, algunos denuncian que las cosas no funcionan bien.

- Hay aspectos de organización y de gestión que no están funcionando demasiado bien y estamos intentando mejorarlos.

- Ellos hablan de saturación. ¿Existe?

- Siempre es relativa. Puede producirse en algunos momentos del año, como cuando venga la epidemia de la gripe, que habrá picos en el sistema. Pero en general, los cupos de personas que tiene cada médico de familia están muy bien equilibrados. Tenemos un médico de familia por cada 1.400 personas y los pediatras tienen 840 niños. Los propios doctores nos dicen que los cupos están bien equilibrados. Aunque sí que es cierto que puede haber desajustes de organización que pueden generar problemas.

- ¿Cuáles son esos problemas?

- En particular, es clave recuperar el papel de la Enfermería porque son profesionales que no podemos desperdiciar. Pueden aportar mucho valor y hay que transferirles competencias que ahora están haciendo los médicos y que son perfectamente resolubles por el personal de Enfermería. De la misma manera que una persona tiene un médico de familia referente, queremos que también tenga una enfermera de referencia. Nos gustaría potenciar más su figura para atender consultas que no tienen la complejidad suficiente para que las atienda un médico, y también incrementar la atención domiciliaria de las enfermeras. Estos proyectos se han visto entorpecidos por el famoso decreto de Prescripción Enfermera, que es una muy mala idea por parte del Ministerio central.

«Igual que tenemos un médico de familia, queremos una enfermera referente por paciente»

«El problema de sobrecarga afecta a algunos profesionales, pero a otros no»

«De los 40 pacientes puede que no todos tengan que pasar al médico, sino ser atendidos por enfermeras»

- Las enfermeras no podían ni vacunar.

- Ahora sí. Hay una orden del consejero que plantea que la actividad de vacunas busca evitar que la población caiga enferma y por ello aquí las enfermeras sí están vacunando.

- Una doctora de Tolosa afirmó en una carta que colgó en Facebook estar «desbordada» y recibió más de 2.000 adhesiones. ¿Cuando el río suena, agua lleva?

- Es una médico de Tolosaldea que conozco muy bien. Lo que planteaba era un problema de sobrecarga asistencial puntual que evidentemente no es el día a día de los profesionales. Además afecta a unos profesionales, pero a otros no. Uno puede estar sobrecargado y el de al lado no. Son problemas que se pueden resolver con la organización interna del cupo de pacientes. Si organizamos mejor las cosas la sensación de sobrecarga será menor.

- Denuncian por ejemplo que no se cubren las bajas, que faltan sustitutos... ¿Es cierto?

- Todo es relativo. Estamos asistiendo al recambio generacional de los médicos de familia que nos incorporamos al sistema en los años 80 y que ahora se están jubilando. El sistema ha ido desarrollando otras actividades en las que los médicos de familia también trabajan y por tanto hay cierto desequilibrio. Es verdad que no tenemos todos los profesionales que quisiéramos pero estamos potenciando OPEs para fidelizar a los médicos de familia y a los pediatras. Y si tú consolidas a un médico de familia en un puesto, se potencia la longitudinalidad, es decir, que estén muchos años en ese puesto, porque es la mejor manera de conocer al paciente y, según entra por la puerta, ya te puedes orientar sobre lo que le ocurre.

- Los médicos afirman que ven a 40 personas al día. Usted que ha trabajado durante años como médico de familia, ¿cuántas personas cree que sería lo ideal?

- Entre las 25-28 personas. Lo que pasa es que entre esas 40 entiendo que hay también consultas telefónicas. Antes no se contabilizaban esas consultas. Aún así, 40 es un número alto y desde luego no ideal.

- ¿Y esos días qué se hace?

- Acabas más tarde, eso está claro. Porque los profesionales ponen siempre por delante el interés del paciente. Eso nos ha pasado a todos. El día que te aprieta el zapato no tienes más remedio que quedarte hasta más tarde. Aunque no es lo deseable, puede pasar porque hay bajas y vacaciones de otros colegas.

- ¿Los sustitutos son más escasos que antes?

- Puede ser. Pero es labor de los jefes de cada Centro de atención primaria redistribuir a los pacientes. Aunque también hay que tener en cuenta que de esos 40 pacientes igual no todos tenían que haber llegado al médico porque les podían haber atendido las enfermeras.

- Lo que pasa es que las enfermeras también denuncian que no dan abasto. También sostienen que, en algunos centros, no se dan citas a pacientes de un día para otro.

- Es que en atención primaria no hay por qué ver a todo el mundo. Si alguien quiere consultar los resultados de una analítica no tiene que ser de un día para otro necesariamente. Pero si hay un paciente que necesita atención inmediata, se le atiende. Te forzarás si no tienes huecos, pero siempre se les atiende. Por tanto, el tiempo de espera para lo que es grave no existe. De eso yo no tengo ninguna duda. La Enfermería está asumiendo en algunos centros una labor asistencial que les lleva más tiempo, pero gracias a la receta electrónica, por ejemplo, las enfermeras no tienen que dedicar el 20-30% de su tiempo a gestionar las recetas de los pacientes crónicos. Una enfermera rellenando recetas no aporta ningún valor, donde aporta es en una consulta de enfermería, como están trabajando ya en algunos centros de Osakidetza.

- ¿Los trámites, como extender un justificante a un paciente, los tienen que hacer los doctores?

- Ese es un ejemplo de trámite que nunca tiene que llegar a la consulta de un médico. Se tiene que solucionar en el área administrativa. En muchos centros ya han solucionado esto, en otros no, pero trabajaremos para que lo hagan.

- En cuanto al tiempo de espera para ser operado en Euskadi, la media se sitúa en 47 días. ¿Está satisfecho con esa cifra?

- Creemos que los tiempos de espera en Osakidetza son razonablemente buenos. Los hospitales comarcales están muy próximos a la ciudadanía, por ejemplo, y te puedes operar en casi todos ellos, cosa que en otros países no tienen esa facilidad. Por tanto me parece una media más que aceptable.

- ¿Por qué en algunas especialidades se espera más que en otras para ser operado?

- Depende de la organización, porque las listas de espera tienen muchas variables para que aumente o disminuya. En traumatología, por ejemplo, cada vez se tiende a operar unas cosas que antes no se operaban. Además, la esperanza de vida ha aumentado y también la tecnología. Cuando se empezaban a operar las primeras rodillas la selección de pacientes era mucho más restrictiva. Ahora se opera con relativa comodidad a gente que antes no operabas, por tanto está aumentando también la demanda en determinadas especialidades. La oftalmología es otro ejemplo de ello, con la famosa operación de cataratas.

- Llama la atención, en cualquier caso, la diferencia de espera que hay entre comarcas. En algunas la espera es mucho mayor.

- En principio los equipos están equilibrados. Lo que sucede entre comarcas es la variabilidad que se produce cuando los equipos son pequeños. Por ejemplo, cuando dos personas se cogen vacaciones a la vez se puede disparar el tiempo de espera pero ahí es cuando ponemos medidas para que no se nos escape la media de las manos. Lo que sí puedo asegurar es que en comparación con otras comunidades autónomas nuestros tiempos de espera son de los más bajos, junto con Navarra. En 2016, la media de espera para operarse en España estaba en 115 días, mientras que en Euskadi la espera no llegaba a los 50.

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