EsTAS SON LAS MEDUSAS QUE TE PUEDES ENCONTRAR ESTE VERANO

Guía para conocer las especies más habituales en nuestras playas, su peligrosidad, y cómo actuar en caso de avistamiento o picadura... cuando el tiempo facilite el baño

AITOR MENDIZABAL
Medusa común
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Medusa común

La medusa común (Aurelia aurita), también conocida como medusa sombrilla o medusa luna, forma parte la clase de los escifozoos, una de las más abundantes en todo el mundo. Se puede encontrar en aguas de todo el globo salvo en los polos. Su cuerpo circular, en forma de copa, mide entre 25 y 40 centímetros.Su umbrela está rodeada por cientos de largos y delgados tentáculos filamentosos y urticantes, que capturan y paralizan el zooplancton del que se alimenta. Sin embargo, no son peligrosas para el ser humano.

Medusa luminiscente
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Medusa luminiscente

La Pelagia noctiluca, también conocida como clavel, es un medusa pequeña con forma de seta y translúcida. Presenta 8 tentáculos y 4 brazos orales con tonos rosados y violáceos, y la superficie recubierta de verrugas. Produce bioluminiscencia. Normalmente viaja en grupos de cientos de medusas que suelen llegar a las playas. Es la especie más frecuente en el Mediterráneo y la que más picaduras reparte en las costas españolas. Su picadura, aunque leve, causa molestias a modo de quemadura.

Aguamala
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Aguamala

La denominada Rhizostoma pulmo, más conocida como medusa aguamala es una medusa de coloración blanca, amarillenta o rosácea, con bordes de la campana violetas. El cuerpo es tipo gelatinoso, bastante grande, de hecho pueden medir hasta los 90 cm de longitud, aunque la media está en unos 30 cm. No posee tentáculos, sino ocho fuertes brazos. Habita en aguas marinas abiertas, aunque en primavera puede avistarse en zonas cercanas a la costa, de hecho el pasado mayo aparecieron varias en Donostia. Se han descrito como solitarias. Para los bañistas en playas puede revestir una relativa peligrosidad, ya que las picaduras de esta especie son frecuentes y secretan toxinas nocivas para la piel. Sin embargo, la picadura de esta especie no tiene graves consecuencias y sus brazos normalmente no suponen un peligro grave para los seres humanos. Sólo en las personas sensibles, el contacto puede causar irritación que desaparece espontáneamente en un tiempo corto, pero aún deja un dolor persistente. En el agua desprende algunas sustancias o toxinas que causan pequeñas abrasiones de picazón y ardor.

Carabela portuguesa
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Carabela portuguesa

La Physalia physalis es técnicamente un sifonóforo, conocido como carabela portuguesa y es uno de los organismos más peligrosos que se puede encontrar nuestras costas. Sin embargo, no es, ni mucho menos, de las que más abundan. Se mantiene en la superficie gracias a un flotador lleno de gas y puede medir hasta 30 centímetros de diámetro. Sus filamentos pueden alcanzar los 20 metros cuando están totalmente extendidos. Su picadura, que provoca una quemadura en la piel, puede llegar a matar por paro cardíaco o agotamiento, al provocar un shock anafiláctico en el bañista. Es mucho más peligrosa en niños, personas enfermas y ancianos

Medusa de compases
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Medusa de compases

La Chrysaora hysoscella o medusa de compases es de color blanco amarillento y posee un diseño radial (con bandas marrones) característico sobre la umbrela que recuerda al dibujo de 16 compases abiertos hacia el exterior. Se encuentran de forma más habitual en el nordeste del OCeano Atlántico y en eMediterráneo, y como el resto de medusas la medusa de compases puede aparecer ocasionalmente, ejemplares aislados o enjambres, en cualquier punto de nuestro litoral, aunque son más probables en verano. Los ejemplares inmaduros son fácilmente confundidos con el acalefo luminiscente (Pelagia noctiluca). Sin embargo, su picadura es bastante dolorosa y es que se trata de una especie de peligrosidad elevada. Sus picaduras causan picor y quemazón al principio e inmediatamente después aparición de lesiones que pueden tardar tiempo en desaparecer.

Velero
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Velero

Las Velella velella, conocidas como medusas velero, no son técnicamente medusas, sino un género de Hydrozoas de la familia Porpitidae. Se desplazan a la deriva en extensas colonias flotantes gracias a una vela que poseen, que atrapa el viento y le da propulsión sobre la superficie del mar. Por debajo de su estructura, tiene tentáculos que utiliza para atrapar plancton. Como están a merced de los vientos para moverse por los mares, están también sujetas a varamientos masivos en playas de todo el mundo. Casi todos los años, en primavera, hay un varamiento masivo que se produce a lo largo de la costa oeste de Norteamérica, aunque en los últimos años, también ha ocurrido en el Mediterráneo y en menor medida, en las costa cantábrica. Este animal dispone de pequeños tentáculos que no pueden atravesar la piel humana, por lo que es prácticamente inofensivo. Sin embargo es peligroso si pican en los ojos y heridas abiertas.

Medusa melena de león
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Medusa melena de león

La medusa melena de león (Cyanea capillata), también recibe el apellido de gigante por ser la más grande conocida. El ejemplar más largo conocido de esta especie data de 1870 y fue encontrado en las costas de Massachusetts, donde fue registrado con una umbrela de 2.3 metros de diámetro y unos tentáculos que alcanzaban los 36.5 metros de longitud. Estas medidas la hacen merecedora del primer puesto en el ranking de los animales más largos del planeta, superando incluso a la ballena azul. Este depredador se encuentra en el océano Ártico y en el Atlántico norte hasta el golfo de Vizcaya. No es habitual verla en las costas, pero una sola medusa de esta especie puede causar daño a muchas personas. En julio de 2010, unas 150 personas sufrieron picaduras por los restos de una medusa melena de león ártica que se había despedazado tras morir en New Hampshire, EE.UU. La mayor parte de las picaduras por contacto con esta especie causan dolor y enrojecimiento temporal de la piel en la parte afectada. Sin embargo, en circunstancias normales, en individuos sanos la picadura no provoca consecuencias graves.

Medusa azul
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Medusa azul

La Medusa azul (Cyanea lamarckii) presenta un cuerpo transparente con una variación amplia de tonalidades entre el azul y el amarillo. Tiene 8 grupos de tentáculos que emergen del borde subumbelar, cada uno con hasta 65 por grupo. Su tamaño: puede alcanzar los 30 cm, y es la versión pequeña de la medusa crin de león. Se trata de una especie pelágica. Las medusas pequeñas aparecen en otoño y la fase de crecimiento dura hasta finales del verano. Se puede encontrar desde Noruega hasta el mar Cantábrico. Las picaduras de la cyanea lamarckii, aunque también pueden ser preocupantes, tienen menor gravedad que las de su hermana mayor, la Cyanea capillata.

Consejos en caso de picadura de medusa

-Mantener la calma y salir del agua.

-Lavar con agua de mar. Evitar el uso de agua dulce, vinagre u otras sustancias, pueden provocar la liberación de mas tóxico de los tentáculos adheridos a la piel.

-Quitar los fragmentos de medusa utilizando pinzas u objetos como una tarjeta de crédito. Evitar el contacto con las manos y no frotar con toallas, ropa o arena, pues también puede causar la descarga de más veneno.

- Para aliviar el dolor o las irritaciones se puede aplicar frío (si se utiliza hielo que no sea en contacto directo con la piel).

- Buscar asistencia médica.

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