La Fiscalía tiene seis meses para investigar si hubo irregularidades en la OPE

La Fiscalía tiene seis meses para investigar si hubo irregularidades en la OPE

Las conclusiones deberían estar listas antes de final de año, un margen en el que puede citar a testigos y pedir documentación

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

La Fiscalía Superior del País Vasco, que dirige Carmen Adán, tiene seis meses para indagar si se han cometido irregularidades en la OPE de Osakidetza. La apertura de diligencias informativas, tras la denuncia presentada por ELA, abre un plazo legal de medio año en el que el ministerio público puede citar a testigos a declarar o requerir documentación con el objetivo de determinar una conclusión, si se cometió o no un delito, lo que, según el caso, derivará en la presentación de una querella ante el juzgado de guardia o el archivo del caso.

Según explicaron fuentes de Fiscalía a este periódico, este plazo puede verse prolongado otros seis meses, previa autorización del Fiscal general del Estado, pero no suele ser habitual pedir estas prórrogas y lo normal es que se cumpla con el plazo inicial. Las pesquisas podrían estar listas para antes de final de año, un tiempo durante el cual el ministerio público practicará las diligencias que considere necesarias, de las que no informará oficialmente, hasta que no haya una conclusión.

El dato

4 especialidades médicas
han sido paralizadas por Osakidetza para investigar si se filtraron exámenes. Se trata de Cardiología, Cirugía Vascular y Angiología, Anestesia y Cirugía Plástica. También se ha suspendido una prueba práctica de Pediatría Hospitalaria, ya que el caso práctico había sido expuesto en un congreso por un miembro del Tribunal.

De momento, la Fiscalía ha recibido la denuncia del sindicato ELA, por las sospechas de que se hayan filtrado exámenes para favorecer a determinados candidatos, un supuesto amaño que afectaría a las especialidades médicas hospitalarias, pero no al resto de convocatorias, siempre según la versión de las centrales. Tanto LAB como ESK han anunciado que también aportarán los «indicios» que han recabado para que sean investigados por la autoridad judicial. ESK adivinó ante notario los nombres de las personas que iban a aprobar una especialidad médica, una estrategia para sacar a la luz las posibles irregularidades que también eligió el grupo parlamentario Podemos. Por escrito, dejaron constancia del nombre de quienes iban a obtener las seis plazas de anestesistas con destino en el Hospital Universitario de Álava. Hay constancia también de una carta remitida por un cirujano del Hospital Universitario Donostia a la dirección de Recursos Humanos de Osakidetza en la que también denuncia las supuestas filtraciones de exámenes. El Sindicato Médico de Euskadi sospecha de al menos 16 especialidades, tras analizar los resultados.

El ministerio público debe concluir si presenta una querella en un juzgado o si archiva el caso

Podría pedir seis meses más de plazo para indagar, pero es una prórroga excepcional

La investigación de la Fiscalía discurrirá en paralelo a la que ya ha abierto el Departamento vasco de Salud, que ha suspendido las convocatorias de cuatro especialidades (Cardiología, Cirugía Vascular y Angiología, Anestesia y Cirugía Plástica) ante la sospecha de que hayan podido ser filtrados los exámenes. Además, también se ha suspendido una prueba práctica de Pediatría Hospitalaria, ya que el caso había sido expuesto recientemente en un congreso por un miembro del Tribunal, lo que podía favorecer a determinados candidatos. La consejería que dirige Jon Darpón ha abierto cuatro expedientes informativos y se ha comprometido a analizar los resultados de todas las convocatorias. Por primera vez, recurrirán además al peritaje de un profesional externo, en este caso de la Universidad de Oviedo, para despejar dudas. Y también ha solicitado a los 51 tribunales de las categorías de médicos especialistas de ámbito hospitalario, la información detallada sobre la confección y criterios de corrección del segundo ejercicio, el práctico, que vale el 35% de la nota.

Los jefes de servicio

Los sindicatos ELA y ESK han hablado abiertamente de un supuesto sistema de amaños, en el que tendrían mano directa en la elección de los candidatos a la plaza los jefes de servicio, «un lobby», les llegan a calificar las centrales. Según el funcionamiento que describen, las plazas a concurso tendrían nombre y apellidos asignados previamente, el de los candidatos elegidos por el director del equipo, lo que de confirmarse supondría una ilegalidad en un concurso público de plazas, al que se han presentado más de 96.000 personas en Euskadi.

Las centrales no limitan la responsabilidad a los equipos médicos y la extienden a las direcciones de los hospitales y a los responsables de la consejería. ELA ya ha pedido el cese de Darpón. El departamento insiste en que colaborará con la Fiscalía para investigar hasta el final.

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