Euskadi se suma a un programa internacional pionero en el trasplante cruzado de riñón

Joseba Aranzabal, coordinador de Trasplantes de Osakidetza/Ignacio Pérez
Joseba Aranzabal, coordinador de Trasplantes de Osakidetza / Ignacio Pérez

Desde el primer caso hace cinco años se han realizado 20 trasplantes renales cruzados con donantes y pacientes vascos

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZSan Sebastián

Hace cinco años que Euskadi participó por primera vez en un trasplante renal cruzado entre personas vivas, un hecho que significó un hito para el programa de trasplantes de riñón de donantes vivos creado por Osakidetza en 2006 y que le convirtió en referencia en este tipo de intervenciones. Una experiencia que ha llevado al País Vasco a formar parte de un programa pionero en el mundo en trasplante renal cruzado en el que participan España, Italia y Portugal.

Cuatro Comunidades Autónomas -Euskadi, Cataluña, Madrid y Andalucía- y once hospitales del Estado participan en este programa internacional que se ha puesto en marcha recientemente y que todavía no se ha estrenado con su primer trasplante, aunque lo hará pronto. El Hospital de Cruces de Barakaldo, el único de Osakidetza en el que se realizan trasplantes de riñón, será el representante vasco.

En este proyecto participan un total de 122 parejas de donante-receptor: 89 españolas, 18 portuguesas y 15 italianas. Un sistema informático permitirá comparar las compatibilidades entre ellas, lo que ampliará las opciones de los enfermos de encontrar un riñón sano, ya que las cadenas de trasplantes serán más numerosas y más largas. Joseba Aranzabal, coordinador de Trasplantes de Osakidetza, considera que este programa «va a tener muy buen resultado» y afirma que a corto plazo «se extenderá a muchos más países».

Este programa, impulsado desde la Organización Nacional de Trasplantes, busca fomentar la donación renal entre vivos, cuyo porcentaje descendió en 2017 por tercer año consecutivo por el aumento del número de donantes cadáver. Una promoción que también se persigue en Euskadi, donde el programa de trasplante de riñón entre vivos ha sido un éxito desde su puesta en marcha en 2006. Desde entonces el Servicio de Trasplantes de Osakidetza ha realizado un total de 175 operaciones con riñones procedentes de un donante vivo con resultados muy positivos. El primer trasplante cruzado se realizó en el año 2013, y desde entonces el Hospital de Cruces ha participado en otras 20 intervenciones cruzadas.

La tasa de donación de órganos en Euskadi siempre ha sido alta. En 2017, se alcanzaron los 70,3 donantes por millón de población en la CAV, por encima de la media estatal, situada en 46,9 donantes por millón de habitantes. Esa es una de las razones por la que las donaciones de riñón entre personas vivas no se empezaron a realizar hasta el año 2006. Entonces Osakidetza puso en marcha el programa de trasplante renal entre vivos, impulsado por el éxito que estas intervenciones estaban teniendo a nivel mundial. Un éxito que se ha reproducido también en el País Vasco y que ha contribuido a situarle como comunidad de referencia en este tipo de intervenciones en el Estado.

Incompatibilidad

Estas operaciones se realizan con donantes emparentados o con los que el paciente está relacionado afectivamente, como un padre, un hermano o la pareja. En una intervención simultánea se extrae el riñón sano del donante y se coloca en el cuerpo del paciente. No obstante, lograr la compatibilidad entre personas cercanas no es tan sencillo. Tal y como afirma Joseba Aranzabal, «solo el 30% de los familiares o parejas son compatibles y cumplen con los criterios clínicos necesarios para poder donar un riñón».

El primero en el que participaron un paciente y un donante vascos se realizó el 21 de mayo de 2013 en el Hospital de Cruces con la participación de seis personas, dos de ellas guipuzcoanas

Ahí es donde entra la figura del trasplante cruzado. Se trata de un trueque de órganos entre parejas de donante y receptor que no se conocen entre sí pero que sí son compatibles, que se puede realizar entre dos, tres y hasta cuatro parejas diferentes. El donante de la pareja A dona su riñón al paciente de la pareja B y viceversa.

Trasplantes renales en euskadi

30% de compatibilidad
Es el porcentaje de compatibilidad que existe entre un paciente con afección renal y el riñón de un familiar.
175 pacientes
han recibido un riñón de un donante vivo en Euskadi desde que se inició el programa de este tipo de trasplantes en 2006.
Trasplante cruzado
En Euskadi
Desde el primer caso en 2013 se han llevado a cabo 20 trasplantes con paciente y donante vascos.
En el Estado
El primer caso se realizó en 2009 y se han realizado un total de 185 intervenciones.
Programa Internacional
Participan 122 parejas de donante-paciente de Portugal, Italia y España. Un sistema informático cotejará la compatibilidad entre ellos.

El primero en el que participaron un paciente y un donante vascos se realizó el 21 de mayo de 2013 en el Hospital de Cruces con la participación de seis personas, dos de ellas los guipuzcoanos Mertxe Álvarez y su marido, Mikel Urzuriaga. Desde ese primer caso de trasplante cruzado Euskadi ha participado en otros veinte, todos ellos con resultado positivo. En el conjunto del Estado se han llevado a cabo un total de 185 trasplantes cruzados, dentro de un programa en el que participan 11 comunidades autónomas y 18 hospitales.

El nuevo programa de trasplante cruzado internacional va a suponer todo un reto para Euskadi. Un reto para el que Aranzabal asegura que están preparados. «El principal problema es logístico, porque en los trasplantes cruzados todo va a cronómetro. Las extracciones tienen que ser simultáneas para que el riñón pase el menor tiempo posible fuera del cuerpo, ya que eso mejora las garantías de que la operación salga bien. El cálculo del tiempo de los trayectos en avión o por tierra tiene que ser milimétrico», explica.

Menos del 15% del total

El coordinador de trasplantes de Osakidetza resalta la importancia de que el 40% de los trasplantes de riñón entre vivos se realizan antes de que el paciente entre en el tratamiento de diálisis, por lo que las garantías de mejorar la salud del enfermo son muy altas. Asimismo, señala que la supervivencia de las personas que reciben un riñón de un donante vivo es superior al 90%.

Los trasplantes realizados con donantes cadáver siguen siendo los más numerosos y aquellos realizados entre vivos suponen apenas el 10-15% del total

No obstante, los trasplantes realizados con donantes cadáver siguen siendo los más numerosos y aquellos realizados entre vivos suponen apenas el 10-15% del total. El año pasado se realizaron en Euskadi 178 trasplantes renales, 19 de los cuales fueron con un riñón donado por una persona viva.

«Queremos seguir potenciando los trasplantes entre vivos porque es un acto doblemente generoso. Por un lado porque con esa donación a un familiar le está dando la posibilidad de mejorar su calidad de vida antes incluso de que tenga que iniciar la diálisis, y por otro porque evita que se engorde la lista de espera de aquellos que esperan un riñón de un donante fallecido», explica Aranzabal.

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