Euskadi aporta 2.000 donantes de médula al registro mundial en un año

En ocasiones, la donación se realiza bajo anestesia en quirófano./EFE
En ocasiones, la donación se realiza bajo anestesia en quirófano. / EFE

El Hospital Universitario Donostia realizó en 2017 52 trasplantes de médula de donante, de ellos 28 entre familiares y 24 de no emparentados

ANE URDANGARINSAN SEBASTIÁN.

La mayoría nunca recibirán la llamada del hospital, pero otros podrán vivir esa experiencia «tan bonita y que te mueve tanto por dentro», como suelen describir los donantes de médula. Este gesto altruista y anónimo permite dar vida a enfermos de leucemia, mieloma o linfomas, entre otras dolencias, que a buen seguro vivirán en otra comunidad, país o incluso continente. Pero para encontrar un donante compatible, con el que se comparte un carné genético casi idéntico, es preciso tener muchos voluntarios dispuestos a recibir la llamada. Cuantos más, mejor, porque a mayor variabilidad genética, mayor probabilidad de una búsqueda exitosa. El año pasado Euskadi aportó 2.077 donantes de médula al registro mundial, una cifra que da buena cuenta de la generosidad de la población vasca y que se suma a los 13.527 inscritos desde 2005.

El 2017 resultó especialmente solidario, si se tiene en cuenta que en 2016 se contabilizaron 1.500 inscritos. No obstante, el País Vasco siempre ha respondido. Por ejemplo, cuando la Organización Nacional del Trasplante lanzó en 2013 un plan con el objetivo de duplicar la cifra de donantes de España, calculó que a Euskadi le correspondía sumar 1.200 nuevos voluntarios al año, cifra que se ha ido superando. Pero nunca es suficiente.

13.527 vascos

estaban inscritos en el Registro de Donantes de Médula Ósea entre 2005, cuando empezaron a contabilizarse, hasta 2016. El año pasado se sumaron 2.077 nuevos donantes.

De entrada, cuando los médicos indican un trasplante, primero se busca en el entorno del enfermo. La probabilidad de que un hermano sea compatible con otro ronda el 30%, y la de encontrar a un familiar que lo sea se reduce a un 5%. El Hospital Universitario Donostia (HUD) es el centro de referencia para trasplantes de médula ósea en el País Vasco. El año pasado se realizaron 52 alogénicos, lo que significa que las células provienen de otras personas. De ellos 28 fueron emparentados, es decir, de un familiar a otro, y 24 no emparentados y con un donante proveniente del registro mundial, a través del Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo), que fue creado por la Fundación Josep Carreras en 1991.

Se estima que en Euskadi uno de cada 1.200 inscritos acaba realmente donando. Pero el compromiso es el mismo, muy alto, cuando se da el paso de inscribirse. Los responsables de trasplantes de Euskadi suelen incidir en la importancia de informarse debidamente para, llegado el momento, no haya negativas y ningún donante se eche para atrás. «La gente debe tener toda la información acerca del compromiso que adquiere, para que luego no digan que no», suele decir Lucía Elósegui, coordinadora de trasplantes del HUD, poniéndose en el lugar de ese enfermo a la espera a un donante compatible.

El procedimiento que se sigue en Euskadi pasa primero por enviar información y el consentimiento informado a las personas interesadas, que generalmente suelen llamar previamente a la oficina de trasplantes (943007000) o escribir un mail (infodmo@osakidetza.net). En esa información se explica que para ser donante hay que tener entre 18-55 años y estar sano. También se describen las enfermedades o situaciones que excluyen para ser donante.

Procedimiento

Contactos
Los interesados han de llamar al 943007000 para hablar con el teléfono de coordinación de trasplantes de Gipuzkoa o al 900303404, del Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos. También se puede escribir un mail a infodmo@osakidetza.eus.
Información
Se envía a los interesados información acerca de la donación y también el consentimiento informado para que lo lean.
Requisitos
Pueden donar personas entre los 18 y 55 años que no hayan padecido ninguna enfermedad grave o transmisible.
Entrevista
Se suele concertar una entrevista con profesionales de coordinación de trasplantes donde se aclaran dudas y se explica lo que significa ser donante. En esa entrevista se extrae una muestra de sangre a quienes deciden seguir adelante y firman el consentimiento. Así, su 'carné genético' queda ya registrado.

A continuación, se mantiene una entrevista con profesionales de coordinación de trasplantes, para aclarar dudas y en la que se explica lo que significa ser donante. Si se está de acuerdo y se firma el consentimiento informado, en esa misma entrevista se lleva a cabo una analítica para determinar la matrícula inmunológica e incorporar los datos a los registros internacionales y ponerlos a disposición de cualquier paciente que lo precise en cualquier lugar del mundo. Y a esperar la llamada que, en la mayoría de los casos, nunca llegará.

En caso de que suene el teléfono, la donación no se suele realizar de un día para otro. Normalmente los trasplantes se programan con un mes de antelación. En función de lo que los médicos consideren mejor para el enfermo, la extracción de médula se puede realizar mediante aféresis, una técnica parecida a cuando se seleccionan las plaquetas en las donaciones de sangre y que no requiere ingreso. En otros casos, se extrae de la cresta ilíaca, que se sitúa sobre el hueso pélvico. Este proceso se realiza bajo anestesia y requiere un ingreso de 24 horas en hospital.

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