Las enfermeras vaticinan el «colapso» porque no podrán vacunar sin receta

Una enfermera vacuna a una mujer en la campaña de la gripe del año pasado./MIKEL FRAILE
Una enfermera vacuna a una mujer en la campaña de la gripe del año pasado. / MIKEL FRAILE

La campaña de la gripe, que arranca el día 16, aflora las quejas del colectivo, que se suman al malestar de médicos de familia y pediatras

ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

La gripe, que llega a su cita otoñal, amenaza con causar estragos más allá de los días de fiebre y mal cuerpo a los pacientes. La campaña de vacunación que arrancará el día 16 ha aflorado el malestar de los profesionales de la enfermería por la aplicación de la ley de prescripción enfermera, una normativa estatal que limita las tareas de estos profesionales, incluido el suministro de vacunas. Si no hay receta médica, el paciente no podrá ser inmunizado. Y teniendo en cuenta que solo en esta campaña se administrarán más de 350.000 dosis, el vaticinio por parte del colectivo es claro: «Va a suponer un colapso en los centros de salud», advierten enfermeras del ambulatorio de Errenteria en el barrio de Iztieta.

En un escrito remitido a este periódico, las enfermeras reclaman «soluciones y no parches» ante un problema que califican de «muy serio». El origen está en el Real Decreto 954/2015 aprobado por el Gobierno central y que no permite a los profesionales de enfermería prescribir fármacos sin que un médico elabore un diagnóstico previo y recete la medicina o vacuna necesaria. Euskadi trató de esquivar su aplicación y aprobó en mayo del año pasado una orden en la que autorizaba a los enfermeros a dispensar medicamentos y vacunas sin esa prescripción médica. Pero en junio el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco suspendió esa instrucción. Y se volvió al punto de partida: las enfermeras no pueden vacunar sin que un médico lo autorice antes.

«Ya no es legal que las enfermeras, que tienen experiencia y formación en este campo, hagan la labor que siempre han hecho. ¿Y cómo se soluciona? Añadir una tarea administrativa a médicos saturados, después de un verano sin sustitutos, no parece una buena medida», manifiestan desde el centro de salud de Errenteria. De hecho, el malestar de los profesionales de la enfermería se suma a las quejas de los médicos de Atención Primaria, que han denunciado la «saturación» de los centros, y a las reclamaciones de los pediatras ante la falta de especialistas. «Se avecina un otoño caliente».

Responsabilidad

«Las primeras manifestaciones -del colapso- se están registrando con la campaña escolar de meningitis C, difteria y tétanos. Y esto no es nada comparado con la campaña de la gripe que comienza en breve», pronostican las enfermeras.

El colectivo no elude su parte de responsabilidad pero pide soluciones al departamento. «Probablemente todos tengamos nuestra parcela de responsabilidad: los médicos, porque sus colectivos son los que se han opuesto a la prescripción enfermera; enfermería, porque no ha conseguido que sus representantes avanzaran en esa negociación; y el resto de los profesionales sanitarios y los propios ciudadanos por no reclamar soluciones a un problema que nos afecta a todos porque contribuye al deterioro de los servicios públicos de salud. Pero sin duda, la mayor responsabilidad se corresponde con quienes tienen más autoridad político-sanitaria y que sin embargo han hecho el avestruz frente a la situación al ampararse en el 'régimen transitorio' para la aplicación de la ley».

De momento, el Departamento de Salud no ha desvelado cómo facilitará que las enfermeras puedan vacunar sin que se enfrenten a una posible denuncia, pero ayer la consejería que dirige Jon Darpón insistió en que «viene trabajando en los últimos meses en las medidas que implementará para desarrollar la campaña de vacunación con total normalidad tanto para ciudadanos y ciudadanas como para profesionales». La consejería aseguró que ha reclamado en numerosas ocasiones la derogación del real decreto que ha dado origen a la discordia, pero «ante la inmovilidad y falta de respuesta de la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat» está trabajando para poner en marcha medidas que aseguren el correcto desarrollo de la campaña de vacunación.

Mientras tanto, las enfermeras también reclaman la reforma de la ley, y a la vez reclaman a la dirección de la sanidad pública vasca «que asuma su responsabilidad para articular respuestas concretas que no dañen aún más a nuestra Atención Primaria» y perjudique a todos, también a los pacientes, «ajenos a esta discusión».

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