Los diabéticos menores de 18 años podrán medirse la glucosa sin tener que pincharse

Los diabéticos menores de 18 años podrán medirse la glucosa sin tener que pincharse

Osadiketza distribuirá a 400 pacientes un parche sensor que transmite los datos al teléfono móvil

JULIO ARRIETA

Osakidetza distribuirá un nuevo sistema de medición de glucosa entre los diabéticos menores de 18 años que les evitará tener que pincharse varias veces al día. El dispositivo, consistente en un pequeño parche pegado a la piel que transmite las lecturas al teléfono móvil de quien lo lleva, o al de sus padres, en caso de que el usuario sea un niño, ha sido presentado esta mañana por Jon Darpón, consejero vasco de Salud.

En una presentación en la que ha estado acompañado por la presidenta de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes, la doctora Sonia Gaztambide, y por la presidenta de la Asociación Gipuzkoana de Diabéticos, Juncal Tellería, Darpón ha explicado que Osakidetza introducirá el nuevo sistema «en su cartera de servicios antes de final de año». En principio será «para todas las personas menores de 18 años con diabetes tipo 1», unos 400 pacientes en toda Euskadi, aunque podrá aplicarse en otros casos si los médicos especialistas lo consideran oportuno. Del mismo modo, sus usuarios podrán seguir usándolo cuando superen los 18.

La gran ventaja sobre este sistema es que los pacientes podrán dejar de «realizar las punciones capilares reiteradas» para medir el nivel de glucosa en su sangre. Se trata de entre media docena y diez pinchazos diarios, generalmente en un dedo, molestos y que a menudo tienen que hacerse en situaciones incómodas. Otro de sus inconvenientes es que las mediciones no suelen ser demasiado precisas. El nuevo sistema, además de mucho más cómodo, facilita lecturas exactas constantes y gráficas de la evolución de los niveles. «Los parches se renuevan cada 15 días», Arantza Tellería, secretaria de la asociación guipuzcoana y usuaria del dispositivo, «que se puede adquirir comercialmente y cuesta unos 60 euros».

La distribución del sistema en Euskadi «requerirá una inversión de en torno a 330.000 euros. Más adelante se analizará la posibilidad de ampliarla a adultos», ha añadido Darpón. El consejero ha destacado además que Euskadi será pionera en su aplicación, que ha sido tanteada a mucha menor escala en Valencia y Cataluña.

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