Diario Vasco

Los médicos reclaman que se reconozca la especialidad de cuidados paliativos

Rueda de prensa de Secpal.
Rueda de prensa de Secpal. / J. R. Ladra
  • La atención en España empeora en su atención por la falta de políticas sanitarias adecuadas y de formación de profesionales

Una apuesta decidida por los servicios de cuidados paliativos evita que se cojan atajos como el suicidio asistido o la eutanasia. «Cuando hay una buena atención de equipos de profesionales, con una implicación de la comunidad y una red de voluntariado, esas peticiones con cada vez menores», explica Rafael Mota, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal), que participa en el congreso mundial de la especialidad que se clausura hoy en Madrid. Una especialidad en casi todos los países de nuestro entorno, salvo en España. Una reclamación que los expertos volvieron a plantear. «Está demostrado el ahorro de costes y la mayor calidad que los cuidados paliativos proporcionan al sistema al reducir las intervenciones agresivas», señala el doctor Alberto Alonso, presidente del comité organizador.

En España, cada año unas 100.000 personas requieren de los cuidados paliativos específicos y, de ellas, cerca de la mitad no tienen acceso a estos servicios. «Solo en unas comunidades se ha hecho bien. No se ha invertido en servicios y no tenemos unas políticas sanitarias adecuadas», apunta Carlos Centeno, investigador principal del Programa Atlantes del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra (UNAV), quien apunta también a uno de los factores la falta de interés por muchos campus. «Solo la mitad tienen asignaturas. No hay asignaturas de cuidados paliativos», recalca el doctor, que señala que España se encuentra en la actualidad entre los puestos trece y 15 de los países europeos cuando antes se encontraba en «la clase media alta». Centeno ha dirigido los diferentes atlas continentales que analizan la situación de esta especialidad en diferentes zonas del mundo. Los dos últimos, presentados son los correspondientes a África y al Mediterráneo oriental, dos zonas sin información actualizada. En el segundo caso, simplemente no había nada y del primero, el último informe data de 2007.

El 'Atlas de África' -48 países analizados- destaca que el número total de servicios de esta especialidad es inferior al del Reino Unido, con una población diez veces mayor. El 19 % de los países africanos analizados no tiene servicios identificados y el 71 % los que se han detectado se concentra en Uganda, Sudáfrica y Kenia. «Son países anglófonos, con tradición en los cuidados paliativos y, además, hay interés por parte de los gobiernos», apunta el director de la Unidad de Medicina Paliativa de la Clínica Universidad de Navarra. «Tenemos un continente con 23 millones de personas afectadas por el sida. Eso también influye en el desarrollo de estas unidades», añade Emmanuel Luyrika, director ejecutivo de la Asociación Africana de Cuidados Paliativos.

Figura clave

Además, Centeno apunta que en el continente se ha dado una figura particular: los trabajadores sanitarios de la comunidad. «Tienen formación sanitaria elemental y ayudan al profesional de enfermería como persona de enlace. Están en contacto directo con los que cuidan al enfermo, ayudan en el suministro de medicinas, informan de los cambios en la situación de los pacientes y tienen obligaciones concretas en lo que se refiere a higiene o limpieza y alimentación», explica. El doctor Centeno subraya que muchas veces realizan estas tareas de forma voluntaria, sin percibir un salario o solo a cambio del medio de transporte del equipo local de paliativos, como una bicicleta o una moto.

En el caso de la región de los países del Mediterráneo oriental, los servicios de cuidados paliativos de 15 países suman poco más de un tercio del total de los que existen en España, a pesar de que la población de esta región es doce veces superior. Además, casi la mitad de dichos servicios identificados están en Arabia Saudí, aunque es destacado el trabajo realizado en Líbano y Jordania. No obstante, todavía existen países sin ningún servicio especializado en esta área.

Un dato llamativo en los dos atlas es que en ambas regiones los pacientes mueren con dolor por el limitado empleo de fármacos para combatirlo. En África se usa 1 miligramo de medicamento por habitante y año y en el Mediterráneo oriental, 4,5 miligramos per cápita y año. Estas cifras contrastan con las de Europa, donde el uso medio es de 120 miligramos por persona al año.

Comienzo

Mientras que los paliativos se convirtieron en una parte fundamental de la atención del sida, dadas las limitadas opciones de tratamiento y la alta mortalidad de los pacientes, en el caso del Mediterráneo oriental, los paliativos comenzaron como un servicio médico para enfermos con cáncer principalmente, muchas veces surgiendo de unidades de dolor preexistentes. En la actualidad no se han extendido más allá del cáncer. Los servicios de cuidados paliativos de esta zona geográfica se dan sobre todo en instalaciones hospitalarias, bien como consultas externas o como equipos de soporte hospitalario que ofrecen consultas a otros especialistas. También hay en menor medida equipos de atención domiciliaria y muy pocos centros de cuidados.

El 'Atlas de África' es un proyecto conjunto de la Asociación Africana de Cuidados Paliativos (APCA), el Instituto Arnhold de Salud Global de la Facultad de Medicina ICAHN del Hospital Mount Sinai de Nueva York y la Asociación Internacional de Cuidados Paliativos (IAHPC). El 'Atlas de la región del Mediterráneo oriental' es un proyecto conjunto del Centro Libanés para Cuidados Paliativos-Balsam y el Programa Atlantes de la Universidad de Navarra, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional de Cuidados Paliativos (IAHPC). Este programa del Instituto Cultura y Sociedad de la UNAV también coordina el primer estudio

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate