Diario Vasco

Dalsy sube la fiebre a los padres

Imagen de productos Dalsy.
Imagen de productos Dalsy.
  • Facua genera una alarma, innecesaria a juicio de los pediatras, sobre un colorante utilizado en este medicamento infantil

En los centros de salud, pacientes y colegas se han acercado a la consulta de los pediatras este martes. Entre saludos y el diagnóstico de otras enfermedades, numerosas médicos infantiles han tenido que contestar, después de las voces de alarma que se han levantado en las últimas 24 horas, a la misma pregunta: ¿qué pasa con el Dalsy? «Nada, absolutamente nada», indica el doctor Juan Bravo. Este medicamento fue aprobado en España el 1 de diciembre de 1991. Siete años más tarde, se daba autorización al formato más usado: vía oral, con el color típico de un jarabe. Un fármaco indispensable en el botiquín de una casa con hijos entre los 3 y los 12 años.

La alarma estuvo provocada por Facua. En un comunicado, aseguraba que este medicamento omite «en su prospecto algunos efectos secundarios» y que solo previene «de posibles reacciones alérgicas». El motivo de este aviso era un «colorante amarillo anaranjado, catalogado como E-110» que puede provocar en algunos casos «efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños según contempla el Reglamento (CE) 1333/2008 del Parlamento Europeo sobre aditivos alimentarios». La alerta había llegado a la organización de consumidores por parte de uno de sus socios y no cuenta, según ha reconocido la propia Facua, con un informe médico que lo avale.

El ya famoso E-110 es un producto usado de forma habitual en alimentación, como, por ejemplo, en las chucherías. En los fármacos también se usa para que sea mucho más atractivos para los pequeños. «El principio activo, que es el ibuprofeno, no se ve afectado en ningún momento», incide el doctor Bravo, miembro del Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría (AEP). «No es perjudicial para la salud. Para que el Dalsy sea malo para un niño, habría que darle entre tres y cuatro botes. Y a ningún padre se le ocurre hacer eso», argumenta el médico, que confiesa que ha recibido numerosas llamadas de familiares, amigos y profesionales sobre el tema.

Ahora será la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) la que decida si el prospecto de Dalsy debe incluir esta advertencia, además de la ya existente, que «puede producir reacciones alérgicas», ya que el reglamento al que hace referencia Facua se limita a los alimentos y no a los medicamentos. En el bote no dice la cantidad, aunque en la ficha técnica de la AEMPS se estipula que es de 0,1 mg. «La dosis habitual del Dalsy es 40 mg por kilo de peso y día, lo que equivale a 2 ml por kilo y día del jarabe, que contiene 0,2 mg de E-110», explica la doctora Gloria Colli en su blog. Si a un niño que le corresponde unos 5 mililitros de jarabe (un pequeño entre diez y doce kilos) se le da 100 ml cuatro veces al día, «solo estaríamos dándole 100 veces menos de la dosis que en alguna ocasión dio algún problema». «Está claro que a estos niveles antes se ha intoxicado por el propio ibuprofeno que por el E-110», añade en su bitácora la bloguera.

«El aviso sobre el E-110 debe ser necesariamente incluido para conocimiento de todo aquel que pueda administrar Dalsy a un menor», insiste Facua, que, no obstante, no cuestiona el uso por la empresa (Mylan) de este colorante, aunque estos días se haya extendido cierto desasosiego en miles de progenitores.