Los reyes belgas, entre viñedos alaveses

Felipe I, anoche en el Viura de Villabuena de Álava. / RAFA GUTIÉRREZ
Felipe I, anoche en el Viura de Villabuena de Álava. / RAFA GUTIÉRREZ

Los monarcas Felipe y Matilde se alojan en el hotel Viura, en Villabuena, desde donde cubren varias etapas del Camino de Santiago

DAVID GONZÁLEZ VITORIA.

Villabuena de Álava, emplazada en el corazón de Rioja Alavesa, con una bodega por cada diez habitantes, es el enclave elegido por los Reyes de Bélgica como base de operaciones para completar varias etapas del Camino de Santiago, donde intentan mimetizarse con el resto de peregrinos desde el lunes. Según ha sabido este periódico, aún permanecerán algunos días más en la zona. Y al término de cada caminata -su hoja de ruta se ciñe a Navarra y La Rioja- siempre retornan al exclusivo hotel Viura, una maravilla arquitectónica que corona este bello enclave alavés rodeado por un mar de viñedos.

Protegidos de miradas curiosas tras los «cubos caprichosamente superpuestos» que conforman este edificio levantado en 2010, e imán para amantes del diseño y del buen yantar, Felipe I, su esposa Matilde, sus cuatro hijos (Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Eléonore), más un grupo de amigos, se calzan cada mañana las botas de monte. Pertrechados además con el 'uniforme oficial' para estas maratonianas excursiones, han cubierto un par de exigentes etapas del Camino francés.

Arrancaron desde el sur de Navarra y ayer arribaron a Logroño, donde su visita «de carácter privado» no pasó desapercibida. Un nutrido grupo de guardaespaldas de su equipo de seguridad vigila cada movimiento a su alrededor. Además, tanto la Policía Nacional como la Ertzaintza han derivado efectivos a la zona con el fin de asegurar la integridad de la comitiva real. De hecho, a España llegaron en grupos separados. El grueso de la expedición, procedente de Bruselas, aterrizó en el aeropuerto riojano de Agoncillo.

Ni la casa real belga ni el gobierno del país referencia del europeísmo han anunciado absolutamente nada acerca de esta visita relámpago. La web oficial de esta monarquía con tres siglos de existencia, eso sí, no les adjudica ningún acto oficial hasta el próximo martes 17. No obstante, abandonarán mucho antes Rioja Alavesa y sus caminatas a lo largo de los senderos navarros y riojanos.

En el Viura, una de las instalaciones hoteleras más modernas de la turística Rioja Alavesa y con vistas privilegiadas a la sierra de Cantabria, los monarcas belgas tienen a su disposición vanguardistas menús para recuperarse del desgaste. Una carta con mucho producto local por cierto, como la morcilla de Maeztu. En su restaurante la sirven especiada y cocinada con salsifí (una raíz) y manzanilla. Aunque no han trascendido sus elecciones de viandas, sí han probado vinos de la zona como Luis Cañas, Valserrano o Izadi. Medios consultados deslizan que han salido «encantados». Podrían incluso llevarse consigo algunas cajas al castillo de Laeken, residencia oficial en las afueras de Bruselas.

Hace justo un año, Felipe y Matilde de Bélgica y dos de sus cuatro hijos -Gabriel y Emmanuel- protagonizaron otra escapada a la zona. En concreto, a Navarra. También acompañados por amigos, se instalaron en el Tximista de Estella. Conocieron varios conjuntos monumentales, como la Iglesia del Santo Sepulcro o el Palacio de Los Reyes de Navarra, incluso asistieron a misa en el mismo hotel antes de retornar a su hogar. Y esta nueva incursión apunta a que entonces se quedaron con ganas de más.

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