Las renuncias a las herencias se mantienen en cifras récord en Euskadi

Gráfico
Una pareja atiende a las indicaciones de un notario. / SARA LÓPEZ DE PARIZA

En 2007 se rechazaron 764 legados, mientras que el año pasado la cifra llegó a 1.773. La entrada en vigor del Derecho Civil Vasco ha provocado que los herederos no tengan que hacer frente a las deudas con su patrimonio

IRAITZ VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

Renunciar a una herencia no es plato de buen gusto para nadie. Hasta hace dos años, momento en el que entró en vigor el nuevo Derecho Civil Vasco, muchos vascos no tenían más remedio que decir no a un legado debido a las deudas que acarreaba el fallecido. Era más bien un regalo envenenado. El beneficiario debía hacer frente a estos agujeros con su patrimonio lo que solía conllevar renunciar al derecho de heredar. Esta circunstancia provocó que por ejemplo durante la crisis las renuncias a las herencias llegarán a cifras récords en Euskadi. Una tendencia al alza que se ha parado en seco tras la aprobación de la nueva legislación, aunque los números continúan siendo similares a años anteriores.

En una década la fotografía de las renuncias a herencias ha dado un cambio significativo en Euskadi. Como ejemplo, en 2007 se rechazaron 754 legados en los tres territorios de Euskadi, mientras que las cifras sufrieron un aumento hasta las 1.739 renuncias del año pasado. Dar el sí a una herencia suponía hasta 2015 hacer frente tanto a los bienes como a las deudas contraídas por el difunto, por lo que en muchas ocasiones los perceptores de este legado se encontraban con un déficit que no podían asumir, ya que el finado podía tener una hipoteca o acreedores, por lo que muchas veces deben hacer frente al pasivo con su propio patrimonio. En ese momento comenzaban los problemas.

Aunque desde el comienzo de los años de la crisis el número de renuncias a herencias ha ido en aumento paulatinamente, estos datos sufrieron un punto de inflexión en 2011, cuando el número de legados a los que se dijo no superaron el millar con 1.105. El año anterior esa cifra solo había llegado hasta los 889, según los datos aportados por el Colegio de Notarios del País Vasco. En lo que va de año ya se han renunciado a 927 por lo que continúa la tendencia de los ejercicios anteriores. Y desde entonces los datos no han hecho más que engordar hasta que el año pasado comenzaran a estancarse, aunque siga en cifras de récord.

El panorama ha cambiado significativamente desde la aprobación de la ley de Derecho Civil Vasco. «Ahora, con el derecho vasco uno responde a la deuda de la herencia, hasta donde llega el patrimonio del legado. Es decir, si las deudas llegan a los 50.000 euros y heredas 30.000, solo respondes con esa cantidad que has recibido. Y esos 20.000 se quedarían sin cobrar, mientras que antes, al producirse la confusión de patrimonio, respondías con tu propio patrimonio también a los 20.000 euros restantes», confirma un notario guipuzcoano.

Si ya no hay que hacer frente a las deudas con el patrimonio de quien hereda, ¿quién renuncia ahora a los legados? Miguel Ángel Martínez Urroz, notario de Lasarte-Oria tiene respuesta para esta pregunta. «La ley que se aprobó hace dos años permite que la gente pueda renunciar a un herencia en vida, un cambio importante», sostiene el fedatario. «Por ejemplo, hay personas que se casan en segundas nupcias y son bastante mayores. Pues renuncian a la herencia de su cónyuge para que el legado lo puedan recibir los hijos de su pareja», explica el notario.

Muchos la rechazan en vida para que la herencia recaiga en los hijos de sus parejas

Los hijos que han perdido contacto con sus padres también suelen decir que no a las herencias

El repunte más importante se vivió en 2011 cuando las renuncias pasaron de 889 a 1.105

Hasta hace dos años era habitual que los sobrinos de las personas mayores sin descendencia renunciaran a la herencia de sus familiares. En ese caso, los sobrinos de esta persona no solían hacer frente a la deuda contraída por su familiar por lo que fallecía el heredero y la deuda se quedaba sin cobrar. Ahora al menos los acreedores pueden recibir parte del dinero o patrimonio que les deben.

También son numerosos los casos en los que han trabajado los notarios relativos a padres que se han separado y los hijos después de perder el contacto con alguno de ellos se niegan a cargar con las deudas generadas tras del divorcio.

Parecido en España

Pero este fenómeno no ha sido exclusivamente de Euskadi. En gran parte del Estado también las renuncias a las herencias ha ido en aumento año tras año, hasta que han comenzado también a estancarse. En este sentido, en España en 2007 se rehusó a recibir hasta 11.047 legados, más de treinta cada día, frente a los 34.340 a los que se negaron el año pasado. Por comunidades, en Galicia, por ejemplo, estos datos se han multiplicado por cuatro desde los 544 que se renunciaron hace siete años a los 2.052 del pasado ejercicio. Pero donde más han crecido estos números han sido en las comunidades en las que se exigen tributos más altos por los bienes que se deja en el testamento como son Asturias, Andalucía o Murcia. Mientras que en el otro lado de la balanza se encuentra la Comunidad de Madrid, que tiene una exención del 99% para las herencias de padres a hijos.

Eso sí, ante de decir que no a un legado desde las notarías recomiendan que el heredero averigüe si viene con cargas. Pero antes de renunciar a los derechos. Si el heredero decide renunciar a sus derechos deberá plasmar esa decisión por escrito ante notario. Muchos son los que acuden a un abogado para consultar dudas legales antes de acudir al notario para conocer cuál es la herencia recibida.

Más

Fotos

Vídeos