La renovación de la vía entre Hendaia y Baiona mejorará los tiempos de viaje

La SNCF invertirá 20 millones en actualizar la actual línea, aquejada de graves problemas, y deja en el aire un nuevo trazado de alta velocidad que nunca ha tenido fecha

AMAIA CHICOSAN SEBASTIÁN.

Los 52 minutos que ahora tarda el tren en recorrer los 35 kilómetros de distancia que separan Hendaia y Baiona tienen los meses contados. La empresa gestora de los ferrocarriles franceses, SNCF, acaba de fijar 2018 como la fecha de inicio de las obras de renovación de la actual línea ferroviaria entre ambas localidades vascofrancesas. Una «buena noticia» para el Gobierno Vasco porque, como efecto inmediato, se acortarán los tiempos de viaje entre Euskadi y cualquiera de las localidades que jalonan el trayecto en tren hasta París, más cerca ya desde hace un mes. Y porque, a medio plazo, mejorará la «conectividad» con la futura Y vasca. Más allá, añaden las mismas fuentes, de que en un futuro, ahora muy lejano, el Ejecutivo galo retome los planes de construir una nueva infraestructura de alta velocidad hasta la frontera. Obra «que nunca ha estado calendarizada», puntualizan.

La confirmación por parte de la SNCF de que el próximo año comenzarán las obras de renovación del trazado ferroviario convencional entre Hendaia y Baiona es 'per se' una buena y esperada noticia no solo para las autoridades vascas -al quite de cualquier novedad ferroviaria que llegue desde el otro lado de la muga-, sino sobre todo para los usuarios de una línea que en el último año y medio padecía «insufribles problemas» debido a «filtraciones» en el terreno. Y, como consecuencia de ellas, los trayectos se ralentizaban al máximo, con trenes que han llegado a circular solo a entre 5 y 10 kilómetros/hora. «Ahora, se recuperará la velocidad del trazado, establecida entre los 80 y los 100 km/h», indican fuentes del Ejecutivo vasco, que aplauden que las autoridades francesas hayan tomado por fin esta decisión.

El Gobierno Vasco asume que Macron «prioriza» la mejora de la red actual frente a nuevos trazados

El anuncio de las obras se realizó, según France Blue, en el último encuentro que mantuvieron el pasado 1 de agosto el presidente de la SNCF y el responsable de la mancomunidad de Iparralde, que mostró asimismo su satisfacción por la renovación de esta línea, que arrastraba esas deficiencias desde las últimas obras que se realizaron en ella hace más de una década, aunque los problemas se agravaron en 2016.

«Acicate para otros tramos»

En el Gobierno Vasco, interesados en que las autoridades galas mejoren al máximo la conectividad de su red ferroviaria con la vasca, asumen que el gabinete de Macron «no tiene como prioridad» construir nuevas líneas de alta velocidad, «sino mejorar su trazado convencional» y devolverle «los niveles de calidad de los que siempre ha gozado». Pero las fuentes consultadas restan importancia al hecho de que en París hayan aparcado sine die la llegada de la LGV hasta la muga, porque -inciden- en Francia no existe el problema de ancho de vía que sí hay aquí. A partir de Hendaia, todos los trenes, de pasajeros y mercancías, circulan por ancho UIC, el que a partir de 2023 acogerá los trenes de la Y vasca y el que, en 2019, permitirá gracias al tercer hilo que los trenes franceses lleguen hasta la nueva estación de San Sebastián.

«Francia siempre ha estado muy involucrada con la interoperabilidad y la autopista ferroviaria» atlántica, se felicitan en Euskadi. Y aunque en el departamento que encabeza Arantxa Tapia creen que si en el futuro, allá por 2030, París decide hacer una nueva vía de alta velocidad será «mucho mejor», aplauden esta inversión que «sirve de acicate para mejorar también la conexión hasta Dax y Burdeos».

52 minutos

es la duración media del viaje de 35 km en tren entre Hendaia y Baiona. Problemas de filtraciones ralentizan la velocidad, que debería ser de 80-100 km/h.

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