Primer compromiso a tres bandas para la promoción del euskera en todos sus territorios

En el centro de la fotografía, Mathieu Bergé, Ana Ollo y Bingen Zupiria, firmantes del Convenio.
En el centro de la fotografía, Mathieu Bergé, Ana Ollo y Bingen Zupiria, firmantes del Convenio. / IREKIA

Los Gobiernos vasco y navarro y la Oficina Pública del Euskera de Iparralde han suscrito un convenio que reforzará la colaboración «en determinados aspectos»

NEREA AZURMENDI SAN SEBASTIÁN.

Según la Encuesta Sociolingüística de 2011 -los resultados globales de la de 2016 se darán a conocer muy pronto-, 600.000 ciudadanos de la CAV, 63.000 de la Comunidad Foral de Navarra y 51.000 de Iparralde integran la comunidad del euskera. Constituyen una comunidad dependiente de tres administraciones diferentes, que hasta ayer carecían de un marco de colaboración en materia de promoción de la lengua que tienen en común.

Con el Convenio Específico de Colaboración que ayer rubricaron en el Palacio de Navarra el consejero de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria; la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales del Gobierno de Navarra, Ana Ollo y el presidente de la Oficina Pública del Euskera de Iparralde, Mathieu Bergé, las administraciones de todos los territorios del euskera cuentan ya con un instrumento que les permitirá colaborar a tres bandas en «determinados aspectos relacionados con la promoción del euskera». Hasta ahora, la colaboración se concretaba, con más dificultades en el caso de Navarra, a través de acuerdos bilaterales, con el Gobierno Vasco como vértice.

Como recoge el propio convenio, «la colaboración entre las tres entidades es aconsejable a fin de evitar duplicidades y gastos innecesarios y lograr la máxima eficiencia». Esa visión práctica es la que predomina en un documento parco en declaraciones de intenciones y prolijo en propuestas concretas, que basa la colaboración en el «mutuo respeto institucional y de la diferente realidad política y sociolingüística de las comunidades» y deja en manos de cada una de las entidades el desarrollo de los programas recogidos en el convenio, «en la medida de sus respectivas posibilidades económicas». El Convenio en sí no lleva aparejado ningún compromiso presupuestario.

«Se trata de una colaboración natural que afianzará el futuro de la lengua»

Las declaraciones de los firmantes también se ciñeron a esa línea pragmática. A la «máxima eficiencia» se refirió la consejera Ollo, en tanto que el consejero Zupiria consideró que «el convenio ofrece un espacio para la colaboración muy natural y práctico, y servirá para afianzar el futuro de la lengua».

Mathieu Bergé, representante del organismo que todas las instancias administrativas del Estado francés crearon en 2004 para poner en marcha una política concertada y pública en favor del euskera, suscribió las palabras de ambos consejeros y destacó la necesidad de que los programas de financiación europeos «tengan en cuenta los nuevos retos de la política lingüística».

El Convenio, de hecho, ya ha nacido con una fuerte carga europea, puesto que se enmarca en las posibilidades colaboración que ofrece la Eurorregión Nueva Aquitania-Euskadi-Navarra. La incorporación plena de Navarra a ese organismo, que tuvo lugar el pasado mes de marzo, ha sido una de las claves para que un acuerdo oficial a tres, hasta ahora inexistente, haya sido posible. Como se recordará, en 2009 el Gobierno Navarro, presidido por Miguel Sanz (UPN), declinó sumarse al organismo que canaliza la cooperación transfonteriza al más alto nivel institucional. Obviamente, tal como en su día la creación de la Oficina Pública del Euskera en Iparralde abrió posibilidades de colaboración institucional hasta entonces inéditas, el cambio político en Navarra ha sido decisivo para que lo «natural y práctico» haya sido posible.

Cinco áreas de colaboración

Una de las cinco áreas de colaboración que han identificado los firmantes se refiere expresamente a las oportunidades que ofrece ese marco europeo. Las cuatro restantes hacen referencia a otros tantos grandes bloques - educación y enseñanza de euskera a adultos; fomento del uso del euskera; espacios de reflexión conjuntos; investigaciones y corpus lingüístico- en los que, pese a que las relaciones se han ido puliendo mucho en los últimos años, no eran del todo infrecuentes las duplicidades derivadas de la falta de comunicación.

En ese sentido, 'intercambio' es, junto con 'compartir', uno de los términos más empleados en el documento. Se aplica con profusión a la información, los profesionales, los recursos de los que dispone cada una de las partes, los estudios e investigaciones sociolingüísticas, las experiencias públicas y privadas, los espacios de reflexión...

«Existen ámbitos muy concretos para la colaboración en el ámbito de la política lingüística, y este acuerdo permitirá explorarlos», afirmó Bingen Zupiria con respecto a un nuevo marco que, básicamente, establece objetivos generales y delimita posibles áreas de colaboración. Sobre esas bases, el Convenio tiene una vigencia inicial de cuatro años, y su gestión recaerá en la Viceconsejería de Política Lingüística, Euskarabidea-Instituto Navarro del Euskera y la Oficina Pública del Euskera.

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