«Me picaron las chinches en la habitación de un hotel de cuatro estrellas en Bilbao»

«Me picaron las chinches en la habitación de un hotel de cuatro estrellas en Bilbao»

Un cliente que sufrió varias picaduras denuncia la plaga al área de Salud y Consumo. El local ha desinfectado «por si acaso» seis dormitorios

AINHOA DE LAS HERAS

«Mis planes para el sábado noche eran disfrutar, pero se convirtió en una pesadilla. Me metí en un nido de chinches y casi me comen». J.G., de 31 años y vecino de Barakaldo, alquiló por internet una habitación en un hotel de cuatro estrellas de Bilbao para ir con una amiga el pasado 24 de junio. La noche le salía a 113 euros. Había estado ya otras veces. Entraron en la 806 a las seis de la tarde y sobre las cinco de la madrugada, la chica decidió sacar una colcha del armario para taparse. «Empecé a ver algo negro que me subía por la pierna y noté hasta el mordisco. De un manotazo lo lancé al suelo y lo maté aplastándolo», cuenta. «Pensé que el bicho se habría colado por la ventana», recuerda. Pero, a partir de ese momento «empezó el show». «Había estado doce horas en la habitación con una toalla, medio en pelotas, y no me había dado cuenta de nada».

«A raíz de eso me percaté de que había otro parecido en el suelo, andaba y era rojizo... Y otro en el costado de la cama, transparente, como una cría, corriendo por la sábana». J.G. bajó a la recepción mientras su acompañante iba recogiendo. «Yo aquí no me quedo, ya eran tres bichos».

Cuando el empleado de la recepción subió al cuarto y lo vio, exclamó: «¡Una garrapata! y pegó un grito». «Empecé a ver que tenía picaduras, me picaba todo, iba en pijama. Tenía un par de ronchones en la espalda, en la parte trasera del muslo... A la chica también le atacaron». Finalmente, se trataba de una plaga de chinches comunes que correteaban por la cama. «Al de 35 picaduras dejé de contar. ¡Hay que salir de aquí!». Le ofrecieron un cambio de habitación a la planta de abajo. En plena «psicosis», con mucho cuidado guardó la ropa en bolsas, tiró los calcetines y los gayumbos y se pegó una ducha. «Soy viajero, pero nunca me ha pasado esto ni en un agroturismo, ni en el pueblo».

«Le hemos pagado 700 euros»

El joven pidió la hoja de reclamaciones, el lunes se fue al médico de cabecera y ha presentado una queja en el área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao. Los técnicos municipales le indicaron que iban a realizar una inspección ayer en el hotel. Según el Consistorio, el establecimiento ha aplicado un «plan de desinsectación» y otro de «seguimiento», por lo que consideran que el problema se encuentra «en vías de solución».

Por su parte, la dirección del establecimiento asegura que se trata de un «problema ajeno a nosotros». «Como donde más se contagian este tipo de insectos es en los aeropuertos, suponemos que un cliente x que se alojó en esa habitación traería uno de estos chinches en la maleta. Se reproducen con el calor y a gran velocidad, cerca de enchufes y en los colchones, viven poco y dejan muchas huevas. Es muy difícil detectarlos, son milimétricos».

Desde la dirección del hotel consideran que han actuado de forma «correcta». «Desde el minuto uno se le cambió de habitación y quedó totalmente cerrada. Llamamos a nuestra empresa de plagas, que ha hecho dos desinfecciones continuas con bombas. Se ha tirado todo lo de la habitación, ropa de cama... y se han soltado los rodapiés y cabeceros. Ahora tenemos dispositivos de calor durante dos días para ver si se pegan. Si no hay ninguno, la plaga se da por extirpada».

Este mismo prodecimiento se ha aplicado en la primera habitación que ocuparon y en las dos contiguas. También en esta misma zona de la planta de abajo «para curarnos en salud». Al cliente «se le han pagado facturas por 700 euros, todo lo que ha pedido, hasta la funda del ordenador, las zapatillas... pero cuando vino con amenazas, decidimos que por ahí no queríamos seguir». «En el caso de que tuviera una plaga en casa, también nos haríamos cargo», advierte.

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