291 personas sordas en Euskadi han recibido un implante coclear

Un implante coclear. /
Un implante coclear.

El Hospital Universitario Donostia es el centro de referencia para toda la comunidad autónoma y también para La Rioja

A. A. SAN SEBASTIÁN.

En 1991, el Hospital Universitario Donostia realizó el primer implante coclear a un paciente que pudo volver a oír gracias a esta prótesis, que han recibido desde entonces 291 personas. El centro sanitario es el hospital de referencia para esta intervención para toda la comunidad autónoma y también para la La Rioja y hoy, Día internacional del implante coclear -en conmemoración de la primera operación en 1957 que realizaron médicos franceses-, subrayan que el número de intervenciones ha ido creciendo, hasta alcanzar entre 40 y 45 implantes cada año, según informó ayer el hospital guipuzcoano en una nota.

«La precocidad en la implantación es un factor esencial en su resultado. La edad idónea en niños sordos de nacimiento es inferior a los tres años. Es importante destacar que se trata de una prótesis, no cura definitivamente la sordera. Tampoco es lo mismo que un audífono porque es implantado quirúrgicamente y funciona de manera diferente pero los resultados para nuestros pacientes son satisfactorios», señalan los expertos de Osakidetza.

Según explican se trata de un producto sanitario implantable activo de alta tecnología y precisión, encaminado a restablecer la audición de aquellas personas que padezcan una sordera causada por la destrucción de las células ciliadas de la cóclea. El objetivo del implante coclear es reemplazar la función de la cóclea dañada, situada en el oído interno, estimulando mediante señales eléctricas directamente el nervio auditivo. Al estimular directamente la cóclea, se vuelven inservibles los componentes del oído externo y medio, que son sustituidos por los componentes externos del implante coclear.

Escenarios en 3D

Mejorar el diagnóstico de la sordera, para luego adoptar soluciones correctoras como audífonos o los implantes cocleares, es el objetivo que persiguen los especialistas en Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra e ingenieros del Centro de Investigación CEIT IK4, que han recreado escenarios cotidianos en 3D para un diagnóstico «más preciso» de las deficiencias auditivas.

Se trata de un espacio insonorizado, «único en España», y dotado de varios altavoces y una pantalla que reproduce escenarios de distintas situaciones de la vida real, mediante sonidos e imágenes en 3D. Se llama sala de exploración audiométrica en ambientes reales. Es una alternativa a las valoraciones que se hacen de forma convencional en un hospital, en condiciones estándares de insonorización, que «no reflejan cómo escucha una persona en ambientes reales, como en una cafetería, o en casa pasando el aspirador».

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