Un perro protege a una niña de dos años que estuvo siete horas perdida en el monte

La pequeña Emma, junto a sus padres y parte del equipo de búsqueda. / GUARDIA CIVIL
La pequeña Emma, junto a sus padres y parte del equipo de búsqueda. / GUARDIA CIVIL

Guardias civiles oyeron el gruñido del animal, lo que permitió localizar a la pequeña perdida en la Sierra de Gredos; estaba dormida y arropada por su mascota

A. L. SAN SEBASTIÁN.

Fueron siete horas de máxima tensión, de gran angustia. La tragedia sobrevoló el lunes la Sierra de Gredos, en la provincia de Ávila. El extravío de Emma, una niña de dos años, obligó a desplegar un amplio operativo de búsqueda. Guardia Civil, voluntarios, amigos de la familia, los propios padres de la menor... Todos se sumaron a las tareas. Más de quinientas personas. Al final, la historia tuvo un final feliz, en gran parte gracias a 'Kie', un perro podenco, mascota de la familia, que protegió a la niña y permaneció en todo momento junto a ella, incluso cuando sucumbió al cansancio y se quedó dormida entre unas zarzas. La encontraron arropada por su fiel perro.

Los hechos tuvieron lugar la tarde noche del lunes cuando, sobre las 19.20 horas, se recibió una llamada en el servicio de emergencias de Castilla y León que alertaba de la desaparición de la niña y de un perro de raza podenco, cuando se encontraba paseando con su padre en el monte de la localidad de Gil García. La gravedad de la situación y la vulnerabilidad de la niña llevó a activar de inmediato un dispositivo de búsqueda compuesto por guardias civiles de la región, entre ellos el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim), Protección Civil, y numerosos voluntarios de la localidad. Además se solicitaron los apoyos de la Unidad de Helicópteros y el Servicio Cinológico, quienes tenían previsto unirse al amanecer.

La localización de huellas de la menor en uno de los caminos del monte, a varios kilómetros del lugar de la desaparición, se tomó como referencia para la búsqueda y tras siete horas de rastreo el sargento jefe del Greim de Ávila y miembros del Seprona escucharon el gruñido del perro, lo que permitió localizar a la niña, que se encontraba acurrucada y dormida junto a unas zarzas, arropada por su mascota.

Una vez comprobado que el estado físico y psíquico de la menor era bueno, salvo por unos arañazos que presentaba en su cuerpo, fue trasladada hasta los Servicios Sanitarios para ser reconocida, tras lo que se produjo un emotivo encuentro con sus padres, que habían participado muy activamente en la búsqueda.

Agentes de la Guardia Civil que tomaron parte en el dispositivo manifestaron que «cuando la encontramos estaba acurrucada entre la maleza, la tapamos, la abrigamos y la levamos junto a sus padres. Le preguntamos que cómo había podido subir tan arriba. Su respuesta fue que 'había llamado a mamá y a papá pero que no responden'», relató el miembro del equipo.

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