Las ovejas bomberas de Canarias

Ovejas en Gran Canaria. /Cabildo de Gran Canaria
Ovejas en Gran Canaria. / Cabildo de Gran Canaria

El gobierno insular promueve la prevención de incendios con la ayuda de pastores que llevan su ganado a desbrozar

R. C.

Si hay un tópico que se repite sobre las Islas Canarias es el de que no se conoce el frío. Sin embargo, el denominado 'buen tiempo' es también un factor desfavorable para la región porque, a pesar de la humedad, favorece la extensión de los incendios en el archipiélago. A ello, se añaden la difícil orografía del terreno y los medios limitados. Así, toda ayuda es buena y desde el Cabildo de Gran Canaria se ha decidido reclutar a unos ayudantes inesperados para su cuerpo de bomberos: ovejas y cabras.

Las bestias no tendrán que arrastrar cubos de agua ni ajustar mangueras con sus patas, pero su labor será igual de fundamental. El proyecto, bautizado 'Ovejas bombero', consiste en que los pastores trasladen a sus animales a lugares de difícil acceso para la limpieza de malas hierbas, pasto seco, etc.. «En lugar de máquinas desbrozadoras, los pastores utilizarán ovejas o cabras y sus rebaños se encargarán de reducir la vegetación del campo a unos niveles adecuados», explicaron desde el gobierno insular el día de la presentación. El particular cuerpo de bomberos ya contaba desde el comienzo con 54 pastores y 7.000 animales.

Zona castigada

La importancia de la prevención en las islas se observa con los datos. Hace cinco años, el número de incendios forestales en las islas superó el centenar, según los datos del Instituto Canario de Estadística. En 2016, en La Palma vivió el cuarto incendio más grave del siglo XXI en el archipiélago (más de 3.500 hectáreas quemadas). En 2007, la cuarta parte de Gran Canaria fue afectada por otro desastre de las llamas. Con el nuevo proyecto, las ovejas y cabras bomberas cubrián 3.283 héctareas de la isla.

El presupuesto es de 250.000 euros para unos potenciales 90 pastores. El pago dependerá de las distancias de desplazamientos, del tipo de vegetación y de la importancia estratégica del lugar, de modo que los traslados cercanos con pasto parten de 20 euros. A medida que se alejan y están ocupados por cañaverales en lugares de acceso complicado, sobre todo en barrancos, suman hasta los 130 euros. Serán los técnicos del Servicio de Medio Ambiente quienes señalen las zonas estratégicas de pastoreo y viligarán «las cargas ganaderas que soportan los diferentes terrenos y las especies vegetales que requieren protección para evitar daños a la flora amenazada».

Por otra parte, el Cabildo grancanario espera que también se reflote el pastoreo, una actividad milenaria en la zona pero con una gran crisis en el sector. Durante los últimos diez años, la isla se reducido el número de cabezas de ganado caprino en una tercera parte y el de ovino en más de un 40 por ciento. «Mirando de cara al futuro veo que es una iniciativa buena porque nos va a dar a nosotros un aporte económico un poco mayor y vamos a tener más terrenos para el ganado. Con lo cual, podremos tener mayor número de cabezas y podremos seguir con el negocio», reconoció el pastor Heriberto Gil. «Muchos no querían seguir con la tarea porque nos les daba a ellos para vivir. A raíz de esto, muchos de los que estaban se están quedando y de lo que se han ido, están pensando volver», asegura uno de los ganaderos que ha sumado al particular cuerpo de bomberos con numerosas unidades.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos