Una 'niña robada' nacida en San Sebastián pide en el Parlamento Vasco ayuda y reconocimiento para casos como el suyo

La comparecencia de Amaya Cerejido en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco/Parlamento Vasco
La comparecencia de Amaya Cerejido en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco / Parlamento Vasco

Amaya Cerejido, que nació en San Sebastián y fue entregada a un matrimonio de Gallarta, ha expuesto su dolorosa experiencia ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Vitoria

EL DIARIO VASCO

La Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco ha escuchado este martes el testimonio de Amaya Cerejido, que ha expuesto su dolorosa experiencia como 'niña robada'. Nació en San Sebastián y fue entregada a un matrimonio de Gallarta. En su comparecencia ha solicitado el apoyo de la Cámara autonómica para que las personas que se encuentran en su situación puedan encontrar a sus padres biológicos y obtener el debido «reconocimiento».

Amaya Cerejido y su abogado, Iñigo Santxo, han comparecido ante la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco a petición del parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga, quien ha subrayado la necesidad de «reparar» a quienes han sufrido la «tragedia» de ser arrebatados de forma ilegal de sus padres biológicos.

El abogado de Cerejido ha explicado que, a través de un procedimiento civil de filiación, un juzgado reconoció en 2015 que el segundo apellido de Amaia Cerejido es Muñoz, y no el apellido que aparecía en el certificado del Registro Civil, que, según ha denunciado la propia afectada, era «falso».

Cerejido ha explicado que su madre biológica, en una situación de «desesperación», la entregó en 1971, poco después de haber nacido, a un matrimonio conocido de una amiga para que la cuidara de forma temporal.

«Mi verdadera madre se encontraba en una situación de vulnerabilidad económica y social, y tenía la intención de recuperarme posteriormente»

Según ha indicado, su verdadera madre se encontraba en una situación de «vulnerabilidad económica y social», y tenía la intención de recuperarle posteriormente, una vez superados los problemas que sufría en aquel momento. No obstante, ha denunciado que su madre adoptiva la registró como hija biológica, para lo que entregó como prueba un certificado de parto falsificado, y que su verdadera madre ya no tuvo posibilidad alguna de recuperarla.

La compareciente ha indicado que «era una madre sola en un momento en que la ley estaba de parte de los hombres». Ella tenía la intención de recuperarme una vez superados los problemas que sufría en aquel momento«, ha recalcado Amaya Cerejido.

«Ilegal y vil»

Ha denunciado que la forma de actuar de todos los implicados en el supuesto 'robo de bebé' fue «ilegal y vil», y ha querido dejar bien clara la vida de sufrimiento y «mentiras» que ha sufrido desde que, a una edad temprana, se percató de lo ocurrido.

Ha revelado que comenzó a investigar sobre su pasado tras conseguir un certificado bautismal archivado en el Obispado de San Sebastián, en el que figura una niña nacida en el Hospital Provincial de padre desconocido.Tirando del hilo, llegó a Ponferrada, donde su madre, llamada María José, rehizo su vida y tuvo más hijos, cuyos ADN coinciden con el de Amaya.

Otro momento desgarrador ha sido cuando ha remarcado: «Mi madre podía haber sido acusada de adulterio, que estaba penado con hasta 6 años de cárcel». «Mi historia se ha construido en base a las mentiras de un cura, de una monja, de un médico y de un guardia civil que fue quien llevó el certificado de parto al Registro para inscribirme como hija de unas personas que no eran mis padres«, ha indicado. »Mi caso, como los de otros de niños robados, se sustentan en la desprotección supina de las mujeres de aquella época«, ha enfatizado.

A continuación ha criticado los obstáculos y el «desprecio» con los que se ha encontrado a la hora de recurrir a las administraciones para tratar de esclarecer lo ocurrido.

Amaya Cerejido ha subrayado que una vez comenzado el litigio judicial, en 2011, las visitas a los juzgados fueron muy duras. «Me llegaron a tirar el DNI con desprecio espetándome que yo era una niña adoptada», ha asegurado.

«En las visitas a los juzgados para esclarecer lo sucedido me llegaron a tirar el DNI con desprecio espetándome que yo era una niña adoptada»

En octubre de 2015 una sentencia modificó la identidad de Amaya. 44 años después de su nacimiento, esta menuda mujer ha conseguido que se le reconozca como hija de María José Muñoz, una mujer de Ponferrada ya fallecida.

Al igual que su abogado,ha solicitado al Parlamento un reconocimiento de que «sí ha habido bebés robados». Ha lanzado un llamamiento a la Cámara para que adopte medidas con el objetivo de que estas personas puedan contar la ayuda de las administraciones a la hora de buscar a sus madres biológicas, así como que se puedan beneficiar del derecho a la justicia gratuita.

Nació en San Sebastián y fue entregada a un matrimonio de Gallarta

Amaya Cerejido tiene 46 años y lleva más de media vida tratando de saber la verdad y conocer a su madre biológica. Su investigación le llevó de Gipuzkoa a Bizkaia. Nació en el hospital Provincial, en San Sebastián, el 11 de agosto de 1971 y fue entregada a un matrimonio de 45 años de Gallarta, en donde se he criado y ha vivido.

A los 14 años supo que era una niña adoptada. Afirma que lo que consideraba sus padres, ya fallecidos, le confesaron que pagaron dinero por los documentos de la adopción. Le dijeron que su madre biológica era una prostituta de San Sebastián. Esta circunstancia hizo que una joven Amaia visitara periódicamente Donostia en busca del rastro de su madre. Recuerda cómo invertía fines de semana y vacaciones recorriendo ambientes de prostitución de Gipuzkoa, pero sin suerte. Su búsqueda dio un giro tras conocer la situación de otras personas que buscan a sus hijos robados.

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