Los bomberos sevillanos, absueltos de la acusación de tráfico de personas

Los bomberos sevillanos, absueltos de la acusación de tráfico de personas

Los tres bomberos de Proemaid han sido absueltos de la acusación que recaía sobre ellos de tentativa de tráfico de personas

Beatriz Campuzano
BEATRIZ CAMPUZANO

Absueltos. Es lo que querían oir y han oído. La juez ha concluido este lunes que Manuel Blanco, Julio Latorre y Quique Rodríguez, los tres bomberos de Proemaid acusados de tentativa de tráfico de personas, son inocentes, quedan absueltos de todos los cargos y están libertad. La sentencia ha sido recibida con alegría por estos tres profesionales de las emergencias que han visto cómo, de la noche a la mañana, su vida cambiaba.

Llevaban meses esperando este juicio y este lunes lo recordarán como el día en el que la única jueza de Mitilene les escuchó, les dió la razón y acabó con su calvario. A la salida del juzgados, sus caras derrochaban satisfación. Aplausos y abrazos. Todo ha terminado. «Estamos como si nos hubiéramos quitado de encima una losa de 2.000 kilos», ha indicado Blanco a las puertas del juzgado.

Ha pasado mucho tiempo desde aquel 14 de enero de 2016, pero en la memoria de estos tres bomberos sevillanos todo estaba fresco y así lo han demostrado durante el juicio que ha durado toda la mañana y se ha alargado hasta pasadas las cinco de la tarde. La tónica durante todo el proceso, a pesar de la dureza del interrogatorio de la fiscal, ha sido que Manuel Blanco, Julio Latorre y José Enrique Rodríguez siempre actuaron cumpliendo las normas y avisando previamente de sus salidas al mar a las autoridades.

No era su primer día en la isla. Conocían los procedimientos porque llevaban dos semanas rescatando a los migrantes y refugiados que ponían su vida en peligro para intentar llegar a suelo europeo y no les había pasado nada. Sabían cómo tenían que responder ante cualquier situación y no dudaban en echar una mano a cualquiera que se la pidiera. Pero aquel 14 de enero algo salió mal. El barco de la oenegé sevillana se encontraba varado y trabajaban en la playa cuando Blanco recibió una llamada diciendo que había personas en una lancha con problemas. Al otro lado del teléfono estaba un miembro de la oenegé danesa Team Humanity pidiendo colaboración. Él ponía el barco pero necesitaba personal.

Los tres bomberos sevillanos aceptaron y salieron al mar en busca de la lancha. No la encontraron y decidieron emprender el camino de vuelta, pero cuando regresaban se encontraron con los guardacostas y por eso este lunes se han sentado en el banquillo.

Blanco, el primero de ellos en testificar, ha explicado que la primera vez que fueron a Lesbos llegaron en comisión de servicios y que, como profesionales y funcionarios, saben que siempre hay que contactar con los Guardacostas antes de realizar una salida, y así lo han hecho siempre. Además, ha insistido en que sólo vinieron a salvar vidas, algo que ha reiterado Latorre que ha explicado que invirtió unas vacaciones de su trabajo como bombero en Sevilla para venir a esa misión.

En su absolución ha sido decisiva la declaración de los guardacostas griegos, que reconocieron que les pidieron ayuda en varias ocasiones para colaborar con los rescates. La consejera de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, Rosa Aguilar, también ha testificado y ha reiterado la profesionalidad de los tres funcionarios y ha destacado las miles de vidas que se han salvado gracias a Proem-Aid.

Junto a ellos han comparecido, con una línea de defensa separada, Mo Abassi y Salam Aldeem, los dos daneses que tripulaban la embarcación cuando fueron detenidos por los guardacostas griegos, en nombre de la ONG danesa Team Humanity. Este último, dueño de dicha embarcación, ha sido interrogado por la fiscal sobre si comunicó o no a las autoridades, como es obligatorio, la presencia de un bote a la deriva y su salida en su busca. Tanto Blanco como Latorre explicaron que salieron al mar acompañando a Team Humanity porque ellos se lo pidieron ante el aviso de una embarcación a la deriva, y la barca de Proem-Aid esa noche estaba siendo reparada.

Tras una jornada de declaraciones, de espera y de toma de decisiones los tres bomberos pueden regresar a España con sus familias y olvidar esta tensión que les ha tenido en vilo durante todo este tiempo. «Es una explosión de alegría, gracias a todos los que nos han ayudado porque en estos últimos momentos la energía de todos los apoyos nos ha llevado en volandas», ha afirmado Blanco a la salida del juzgado, reconociendo que mientras puedan, seguirán salvando vidas porque «sigue ocurriendo lo mismo en el Mediterráneo». «La mejor cara de Europa la hemos mostrado los voluntarios», ha afirmado, «y hoy ha quedado claro que salvar vidas no es un delito».

Profesionales de las emergencias

Proemaid comenzó su labor humanitaria en la isla griega de Lesbos a finales de 2015 y la de estos tres bomberos era su tercera misión tras la cual la ONG ha realizado hasta agosto de 2017 otras 30 más.

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