Los inmigrantes instalados en Zierbena dejan por sorpresa su campamento junto al ferry

Trabajadores municipales proceden a limpiar el campamento que los inmigrantes han abandonado en Zierbena.

Los cerca de ochenta de albaneses que aguardaban en un parque han dejado en el lugar la ropa y sus tiendas de campaña

AINHOA DE LAS HERAS Y ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Los campamentos instalados en la localidad vizcaína de Zierbena por alrededor de ochenta inmigrantes, en su mayoría albaneses que pretendían colarse en el ferry para llegar a Inglaterra, han aparecido esta mañana abandonados. Según ha podido saber este periódico, las personas que permanecían en un parque de la localidad se han marchado por sorpresa y han dejado en la zona sus tiendas de campaña y numerosos enseres.

La marcha de estos emigrantes se produce después de que el jueves zarpara el barco con destino a Gran Bretaña, una partida que se produjo bajo unas fuertes medidas de seguridad para evitar el acceso de polizones. A lo largo de la mañana, empleados del Ayuntamiento se han dirigido a la zona para limpiar los restos del emplazamiento.

Aumento de la presión policial

Al parecer, la presión policial ha hecho que este numeroso grupo haya decidido alejarse de este área ante las identificaciones que ha llevado a cabo estos días la Policía Nacional. Hace dos semanas, este cuerpo realizó un control sobre estas personas en los que se identificó a un grupo de una veintena de ciudadanos a los que supuestamente se les podía aplicar la Ley de Extranjería. A algunos, además, se les insistió en que carecían de visado para entrar en Gran Bretaña por lo que todos sus intentos de utilizar el ferry iban a ser infructuosos.

Algunas fuentes consultadas por este periódico no descartan que ahora intenten llegar a Francia para utilizar el paso de Calais en su viaje hacia Inglaterra. Precisamente esta ruta era la que utilizaban hasta hace algo más de un año los inmigrantes ilegales pero la presión policial en la orilla francesa del Canal de la Mancha desvió a Bizkaia a estas personas.

La Guardia Civil y la Policía Nacional han reforzado su presencia en la zona en las últimas fechas con lo que han aumentado el número de controles, que ha llegado hasta 1.885 interceptaciones en 2017, un 409% más que en 2016.

La situación creada por los inmigrantes que aguardaban para colarse en el ferry era ya problemática tanto para los vecinos de Zierbena como para la naviera responsable del barco. El alcalde de la localidad, Íñigo Ortuzar, habría reconocido sentirse «superado» a la hora de poder atender a estas personas. La compañía, por su parte, señaló que la problemática creada por los polizones amenazaba su continuidad en el puerto.

Tiendas de campaña abandonadas en el campamento de Zierbena.

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