Un inglés aprueba el carné de conducir tras 33 intentos en 25 años

Un inglés aprueba el carné de conducir tras 33 intentos en 25 años

Christian Whiteley-Mason se ha gastado cerca de 12.000 euros en autoescuelas

EL DIARIO VASCO

Nadie daba un duro por él. Ni familia, ni amigos, ni profesores. Hasta él mismo dudó de sus posibilidades e, incluso, llegó a tirar la toalla. Pero la necesidad le obligó a intentarlo de nuevo y así, después de haberse presentado a 33 exámenes, haber tenido 14 profesores diferentes y haber desembolsado cerca de 12.000 euros durante 25 años, Christian Whiteley-Mason aprobó el pasado año el carné de conducir. «No puedo creer que lo haya logrado después de todos estos años. Aún estoy en estado de shock», declaró.

A sus 43 años, este vecino de la ciudad inglesa de Barnsley (sur de Yorkshire) se presentó por primera vez al examen práctico en 1992. En aquella ocasión, los nervios le jugaron una mala pasada y acabó subido en una acera y empotrado contra una señal de tráfico. Desde aquel fatídico día no levantó cabeza. Rezaba para que no le tocara una de las examinadoras con la que suspendía reiteradamente.

«Tras recibir las primeras 56 clases con mi primer instructor, me dijo claramente que me diera por vencido, que nunca aprobaría». Tras una década intentándolo y con 32 fracasos ya al volante, Christian admitió la derrota: conducir no era para él. Pero su trabajo le exigía viajar cada vez más y le resultaba complicado hacerlo dependiendo del transporte público. Así que decidió probar suerte una vez más, pese al escepticismo y la sorna que aguantó de su entorno. Estaba decidido y esta vez, por fin, lo consiguió. «Obtener el carné de conducir ha cambiado mi vida», confesó.

El caso de Christian no es el peor. Una mujer surcoreana de 68 años saltó a la fama hace una década e, incluso se convirtió en la imagen de una campaña de Hyundai, al conocerse que había aprobado el examen teórico de conducir después de 949 intentos. Cha Sa-soon no cejó ni un día en su empeño, aunque después de cinco años lo pagó bien caro: 5.800 euros en matriculaciones, y todavía le quedaban las clases prácticas.

Según una investigación realizada el pasado año en Gran Bretaña por la firma de seguros Privilege DriveXpert, las personas con más estudios suelen necesitar varios intentos para aprobar el examen de conducir. Profesores de Psicología de la Universidad de Montfort (Leicester) que participaron en el proyecto defienden que los conductores con mentes más académicas pueden exagerar el desafío en comparación con el resto de personas, que contarían con un enfoque más práctico.

Algunos de esos retos son las glorietas, auténticos quebraderos de cabeza a la hora de salir y entrar correctamente, y los estacionamientos, en donde los conductores novatos suelen caer como moscas por hacerlo donde está prohibido, subirse a los bordillos o golpear los vehículos ya aparcados. Una maniobra que, tras obtener el carné, sigue sin hacerse bien, pues un estudio de Direct Seguros revela que uno de cada diez españoles aparca 'a golpe de oído' y un 30% reconoce que no sabe estacionar bien.

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