Investigan si el narcotráfico está detrás de la muerte del hombre hallado con una puñalada en Bakio

Lugar donde han encontrado el cadáver./Luis Calabor
Lugar donde han encontrado el cadáver. / Luis Calabor

El cadáver del varón, cuya desaparición fue denunciada en Barcelona por su pareja hace días, fue encontrado por unos ciclistas en un acantilado cerca de Armintza

DAVID S. OLABARRI

La Ertzaintza investiga la relación de un posible ajuste de cuentas por asuntos de drogas con la «muerte violenta» de un hombre de nacionalidad colombiana, que ha aparecido hoy en un acantilado de 30 metros de altura próximo a la carretera que une Bakio y Armintza, según ha podido saber este periódico de fuentes policiales. El cadáver, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición, presenta una puñalada en la espalda. Su pareja había puesto hace días una denuncia por su desaparición en una comisaría de Barcelona, donde al parecer estaban residiendo en los últimos meses.

El cadáver fue localizado por dos ciclistas que circulaban por un camino de montaña y que alertaron a los servicios de emergencia. Al parecer, uno de ellos se bajó de la bicicleta un momento para mear y fue entonces cuando descubrió «lo que parecía un cuerpo», que se encontraba en una zona de difícil acceso, prácticamente imposible de ver desde el mirador que hay junto a la carretera. Se trata de una zona, además, en la que se depositan escombros y chatarra. Hasta allí se desplazaron agentes de la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza, que contaron con el apoyo de un helicóptero debido a las dificultades que presentaba el terreno. En un principio se barajó la posibilidad de que se tratase de un suicidio. El cadáver presentaba ya de entrada signos de que llevaba en ese lugar varios días. Pero no fue hasta que el cuerpo fue llevado hasta la carretera cuando se descubrió que presentaba una puñalada en la espalda.

Poco después el hombre de mediana edad fue identificado. Su nombre y apellidos correspondían con una búsqueda que había sido activada hace días en una comisaría de Barcelona, a donde acudió a denunciar su desaparición. Esta alerta se dirigió a todas las fuerzas de seguridad del Estado.

Incógnitas

La denuncia de la desaparición fue puesta por su pareja, según los mismos medios. La mujer acudió a la Policía después de varios días sin tener noticias de él. Les dio todos los datos de los que disponía. Se activaron entonces los protocolos habituales en estos casos. Sus datos y su fotografía fueron enviados a los distintos servicios de emergencias y se le incluyó en los archivos generales de desaparecidos. Pero no hubo rastro de la víctima.

Hasta que apareció el cadáver en un acantilado que pertenece al término municipal de Bakio. La Ertzaintza no tiene dudas de que se trata de un homicidio. Por varios motivos. Para empezar, por la zona de la puñalada, a la altura de la espalda. También por el lugar en el que apareció el cadáver: las fuentes consultadas subrayan que es inverosímil la hipótesis del suicidio.

En este contexto, una de las hipótesis que se manejan es que el cadáver llegase hasta allí metido en el maletero de un coche. ¿Dónde se cometió el crimen? En este punto de la investigación, se trata de una pregunta que todavía no se puede responder. Pero lo que parece seguro es que la víctima fue arrojada allí ya muerta.

Además, las fuentes consultadas también destacan el emplazamiento elegido para arrojar el cadáver. Ya que, a priori, podría indicar que los supuestos autores del homicidio conocían ya el terreno en el que se movían.

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