El Gobierno Vasco cierra al baño cuatro playas de Bizkaia por contaminación fecal

Cartel de 'Baño no recomendado' en la playa de Ereaga.
Cartel de 'Baño no recomendado' en la playa de Ereaga. / Luis Calabor

La medida afecta a las playas de Ereaga, Las Arenas, Armintza y Ea

SERGIO GARCÍA

El Gobierno Vasco ha recomendado este miércoles no bañarse en las playas de Ereaga, Las Arenas, Ea y Armintza. La decisión del Departamento de Salud es consecuencia de que en los últimos análisis del agua realizados en esos arenales los técnicos han detectado «un crecimiento inusual de los indicadores de contaminación fecal de origen desconocido». «La alerta recomienda a la población, de forma provisional, no bañarse hasta nuevo aviso y advierte que la condición de baño no apto persistirá en esos arenales hasta que los indicadores analizados recuperen la normalidad y se informe del cierre de la incidencia», ha explicado la consejería.

Portavoces forales advirtieron de que desde que empezó la temporada de playas el pasado 1 de junio son ya seis las alertas emitidas por el Departamento de Salud recomendando no bañarse, si bien no precisaron el tipo de residuos que llevó a lanzar esos avisos. Lo que sí trascendió es que las playas afectadas por estos episodios fueron Las Arenas, en Getxo, Laidatxu (Mundaka) y la zona de Laida más próxima a la ría de Urdaibai, en el término municipal de Ibarrangelu. En todas las ocasiones, el estado del agua recuperó la normalidad «en poco tiempo», abundan las mismas fuentes.

El anuncio sorprendió al no tratarse de playas que estén próximas entre sí, lo cual invitaba en un primer momento a atribuirlo a causas naturales, por ejemplo la presencia de altas concentraciones de algas, que en según qué condiciones pueden liberar sulfuro como consecuencia de alimentarse de azufre. No era la única hipótesis. Las últimas lluvias han podido desbordar conductos de saneamiento o arrastrar depósitos residuales a los arenales, extremo este que deberán ahora confirmar los técnicos. Lo disperso del área afectada invita a pensar también en una depuradora que haya desperdigado parte de sus desechos por efecto de las corrientes.

El protocolo de actuación siempre es el mismo. La Administración foral traslada al servicio de socorristas las recomendaciones que emanan de Salud del Gobierno vasco, que es el encargado de realizar los análisis y quien determina la calificación del agua. «En ningún caso se prohíbe el baño, porque eso es competencia de los ayuntamientos», puntualizaban ayer fuentes forales. Una vez lanzado el aviso, al usuario le corresponde hacer un uso generoso de la ducha.

En Ereaga, el aviso se realizó por megafonía minutos después de las tres de la tarde, cuando el arenal era visitado por centenares de personas que se habían desplazado a la zona para atrapar los rayos de sol que han seguido a una semana marcada por temporales y alertas, y que se han traducido en una brusca caída de las temperaturas que presagia ya el final del verano. Los socorristas, que tenían izada la bandera amarilla, se dirigieron a la gente que en ese momento se encontraba bañándose para invitarles a salir del agua. En Ea, la noticia sorprendía al alcalde en funciones, Aitor Okamika, después de dar un paseo por la playa. «He pasado esta mañana y estaba todo en orden. Luego me han notificado que era un vertido de fecales, pero en la depuradora junto al muelle no habían registrado ningún incidencia».

Se da la circunstancia de que Ereaga es, junto a Arrigunaga, el único arenal vizcaíno donde este año ondeala bandera azul, distintivo que se otorga por el esfuerzo realizado en la gestión del litoral y de sus arenales de modo respetuoso con el medio ambiente y la naturaleza. Una acreditación que figura junto a la ISO 9001-14001 que concede AENOR a este arenal desde hace nueve años.

Denuncias de vertidos

Hay que remontarse a agosto del año pasado para asistir a otro episodio de similar gravedad. Un vertido incontrolado obligó a restringir el baño en la bahía de Gorliz por espacio de una semana, afectando las limitaciones no sólo a este municipio y al de Plentzia, sino también a la playa de Muriola, en Barrika. Las autoridades sanitarias señalaron entonces que los niveles detectados no eran peligrosos para la salud, aunque añadían a renglón seguido que «no conviene exponerse a ellos durante mucho tiempo». En cuanto a su origen, una de las hipótesis que se barajó fue el desbordamiento de una arqueta de saneamiento, extremo que no tardó en desmentir el Consorcio de Aguas Bilbao Bilbao Bizkaia, responsable del sistema de saneamiento de Gorliz y de la estación depuradora que allí funciona.

Otro escenario donde son habituales este tipo de alertas es en la desembocadura de Urdaibai, donde los ecologistas ya han denunciado en numerosas ocasiones del vertido «incontrolado» de aguas fecales coincidiendo con épocas en las que se dispara la población, «convirtiendo un espacio protegido en un pozo séptico». Asociaciones conservacionistas como Zain Dezagun han advertido que la situación, además «rozar el delito ecológico», afectaba a la calidad del baño en las playas.

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