El Gobierno declarará «zona de urgente actuación» las áreas del Ebro afectadas por las riadas

Una médico camina en una calle de Tudela junto a un miembro de Protección Civil. / JESÚS DIGES/ EFE
Una médico camina en una calle de Tudela junto a un miembro de Protección Civil. / JESÚS DIGES/ EFE

Navarra mantenía ayer la situación de emergencia por inundaciones en fase uno en la Ribera

A. L. SAN SEBASTIÁN.

La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, aseguró ayer que el Gobierno de España declarará «lo antes posible» como «zona de urgente actuación» las áreas ribereñas más afectadas por la última crecida extraordinaria del Ebro. Así lo anunció la ministra al término de una reunión en el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) que el Gobierno de Aragón preparó ayer para gestionar la avenida extraordinaria del Ebro y antes de visitar dos localidades afectadas: Novillas, en Zaragoza, y Buñuel, en Navarra.

Con la declaración de «zona de urgente actuación» se podrá intervenir «lo antes posible» para devolver la normalidad a las personas afectadas por la crecida extraordinaria del río, que se acerca a los niveles registrados en 2015. No obstante, apuntó que, en primer lugar, hay que esperar a que la actual situación remita y valorar los daños.

Del mismo modo, García Tejerina resaltó que lo que verdaderamente permite gestionar de modo correcto estas riadas son las grandes infraestructuras. En este sentido, señaló que de no existir los pantanos de Itoiz y Yesa, la situación sería «ciertamente dramática», ya que el Ebro contaría con un 25% más de caudal del que lleva actualmente.

Por su parte, el Gobierno de Navarra mantenía todavía ayer la situación de emergencia por inundaciones en fase I para la Ribera, ya que el avance de la crecida del río Ebro estaba siendo mucho más lento de lo esperado y el pico de la avenida no cruzaría el límite de la Comunidad foral hasta la noche de ayer. El río continuaba creciendo aguas abajo de Tudela, donde el desbordamiento no produjo incidencias destacadas, y en Buñuel el agua alcanzó terrenos próximos al casco urbano.

La presidenta regional, Uxue Barkos, sobrevoló ayer el área inundada entre Tudela, Buñuel y Ribaforada junto a la directora del Servicio de Protección Civil, Isabel Anaut, y responsables de la Policía Foral para evaluar la situación y valorar las medidas a adoptar próximamente.

El paso de la avenida por Tudela, donde el Ebro alcanzó un nivel de 5,20 metros, inferior al registrado en 2015 (5,85 metros), no produjo incidencias destacadas y la inundación afectó a calles del casco antiguo y al Paseo del Prado, lugares donde se habían adoptado precauciones que contribuyeron a reducir la afección.

La subida del nivel del río ha sido en esta ocasión más lenta que hace tres años, una circunstancia que podría deberse a la rotura de algunos diques y la consiguiente extensión del agua por las tierras aledañas al cauce.

El desbordamiento del Ebro mantenía ayer cortada la carretera N-113 (Pamplona-Madrid) entre los pk 75 y 77, y en la red secundaria permanecen cerrados al tráfico diversos tramos de seis vías.

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