Un fondo de 30 millones para renovar 4.000 comunidades al año

El Gobierno Vasco reorienta las ayudas a la rehabilitación y accede a la cofinanciación de las obras junto a entidades bancarias

Amaia Chico
AMAIA CHICO

Junto con la promoción del alquiler, la nueva estrategia de vivienda del Gobierno Vasco para lo que resta de legislatura pone el foco en la rehabilitación de edificios para favorecer su adaptación a las necesidades de sus moradores y, así, facilitar que continúen viviendo en ellos. «La prioridad es la accesibilidad universal», aseguran los responsables del Departamento, que constatan las crecientes dificultades de los habitantes de más edad para seguir habitando en sus casas cuando no disponen de ascensor o tienen demasiadas escaleras. Y con ese fin, además del de la eficiencia energética, el Ejecutivo «reorienta» su política para «potenciar en grado extremo los programas de accesibilidad» e impulsar las reformas precisas para adecuar los inmuebles. Además, se incide en la «prevención» o el mantenimiento como herramienta para evitar obras mayores y más costosas.

El principal cambio es que «reaparece la financiación», remarcan. A partir del próximo año, el Gobierno Vasco va a impulsar una línea de crédito a la que, calculan, podrán acogerse entre 4.000 y 5.000 comunidades de propietarios cada año, para emprender obras de rehabilitación en sus edificios. Es decir, unas 20.000 viviendas se podrán beneficiar cada año de estos créditos para instalar, por ejemplo, 1.300 ascensores.

Para ello, el Ejecutivo va a provisionar un fondo de 30 millones de euros en los próximos tres años, y establecerá un programa de cofinanciación junto a entidades bancarias, con las que está negociando las condiciones de los préstamos personales y el coste financiero. La idea es que la cofinanciación se realice a partes iguales. El Gobierno Vasco va a nutrir ese fondo «de salida» con las subvenciones europeas Feder, que hasta ahora permitían también dotar de contenido económico a los programas de rehabilitación de vivienda.

Hasta 2020, fecha hasta la que llega el Plan Director de Vivienda, el Ejecutivo ha presupuestado una inversión global de 93 millones para las diferentes medidas destinadas a fomentar la rehabilitación. «Es una dotación muy consistente», recalcan desde el Departamento que encabeza Iñaki Arriola. La segunda en importancia después del montante destinado al alquiler, tanto a la edificación, como a las ayudas como a la captación de pisos.

Prioridad a las ITE

Para la concesión de los préstamos, individuales y conjuntos, y de las ayudas a la rehabilitación hasta ahora conocidas, el Gobierno Vasco priorizará los proyectos para subsanar las deficiencias detectadas en las Inspecciones Técnicas de Edificios. El escaso cumplimiento de las revisiones obligatorias para edificios con más de 50 años de antigüedad lleva a los responsables de Vivienda a promover la realización de hasta 35.000 inspecciones en tres años, mediante dichas ayudas con el fin de que todo el peso de las obras no recaiga de golpe en el bolsillo de los propietarios. Derramas importantes por las que muchas veces se resisten a ejecutar los trabajos de renovación.

En el capítulo de rehabilitación, el Gobierno Vasco incluye además el apoyo a los municipios para que fomenten la regeneración urbana de zonas degradadas.

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