Las farmacias vascas se consolidan como agentes de detección precoz del VIH

Las farmacias vascas se consolidan como agentes de detección precoz del VIH

Las oficinas de calle han realizado en ocho años casi 24.000 pruebas de diagnóstico rápido, que han permitido descubrir 222 nuevos casos

FERMÍN APEZTEGUIASAN SEBASTIÁN.

Las farmacias se han convertido en primera línea del frente en la guerra contra el sida. Un informe difundido ayer por los colegios de farmacéuticos de Bizkaia, Álava y Gipuzkoa revela que el servicio de diagnóstico precoz puesto en marcha hace ocho años ha permitido detectar a tiempo 222 casos de personas infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante de la enfermedad. La prestación, puesta en marcha como un complemento alternativo al programa de detección rápida que desarrollaron las organizaciones no gubernamentales (ONG), se ha consolidado en menos de una década en una atención característica de la farmacia vasca.

Osakidetza, institución pionera en 2009 en la prestación de este servicio, ha recibido desde entonces cantidad de reconocimientos públicos por el enorme valor que ha demostrado tener esta actuación de salud pública en el ámbito de la prevención. La iniciativa se ha consolidado gracias a las que son sus dos principales virtudes, según destacó a este periódico la farmacéutica Sonia Sanz, responsable del programa en el Consejo General de Farmacia del País Vasco, que reúne a los colegios de los tres territorios. La primera de ellas es que se realiza desde el mayor de los anonimatos.

El farmacéutico nunca, en ningún caso, llega a conocer la identidad de la persona que tienen en frente, que puede elegir para realizarse el examen cualquiera de las 50 farmacias acreditadas por el Servicio Vasco de Salud para su realización. «El test se practica con plena intimidad y total discreción; en unos veinte minutos, tenemos el resultado», detalló Sanz. Durante ese tiempo de espera, el farmacéutico ofrece al usuario información sobre sexo seguro, prevención, ciudadanos y sobre cualquier otro aspecto que le interese relacionado con las enfermedades de transmisión sexual.

Un examen más preciso

La segunda gran ventaja del servicio de las farmacias es que se dirige a la población general. Es una atención que está pensada para un público que, de otra manera, difícilmente acudiría a los locales de una ONG y que busca para ese momento tan íntimo un mayor anonimato que el que puede encontrar en su centro de salud. «La confidencialidad está garantizada, pero hay mucha gente que no le apetece que personas que conoce de siempre sepan del examen que se está haciendo».

El test actual es un examen de cuarta generación, mucho más preciso, que tiene como peculiaridad su capacidad para detectar no solo los anticuerpos generados por el organismo para enfrentar (inútilmente) la infección, sino el propio virus, lo que los especialistas llaman sus antígenos. Este aspecto permite poder realizarse la prueba con muchísima fiabilidad incluso al día siguiente de un contacto de riesgo, aunque se necesite repetirla tres meses después para obtener una confirmación. «Al principio se da una presencia importante de carga viral, que se enmascara hasta pasados tres meses, que es cuando aparecen los anticuerpos», detalla la farmacéutica.

LA CIFRA

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farmacias se han convertido en primera línea del frente en la guerra contra el sida. Un informe difundido ayer por los colegios de farmacéuticos de Bizkaia, Álava y Gipuzkoa revela que el servicio de diagnóstico precoz puesto en marcha hace ocho años ha permitido detectar a tiempo 222 casos.

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