Los sindicatos anuncian más huelgas en la concertada si no se les escucha

Un pequeño grupo de alumnos en el campo de fútbol de Jesuitas, donde la huelga afectó principalmente en Infantil./USOZ
Un pequeño grupo de alumnos en el campo de fútbol de Jesuitas, donde la huelga afectó principalmente en Infantil. / USOZ

Según el frente formado por ELA, Steilas, CC OO, LAB y UGT, el 70% de los trabajadores del sector paró ayer, mientras que para Kristau Eskola lo hizo el 38%

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

Los sindicatos vascos lo tienen claro: si Kristau Eskola y AICE no atienden a sus reivindicaciones «no nos dejarán otro camino que el de dar continuidad a las movilizaciones». Así lo expresaron ayer durante la huelga a la que habían convocado a los trabajadores de los centros adscritos a esas dos patronales de la enseñanza concertada de iniciativa social.

Cerca de 10.000 trabajadores, que representan al 70% de los colegios concertados de la Comunidad Autónoma Vasca -el resto son ikastolas- y dan servicio a 117.905 niños, estaban llamados a participar en el paro y en las manifestaciones. Las cifras del seguimiento bailaban dependiendo de la parte que las facilitara. Según las centrales -ELA, Steilas, CC OO, LAB y UGT-, la repercusión fue amplísima, con un 70% de los trabajadores -personal de administración y servicios, personal de educación infantil de primer ciclo, especialistas de apoyo educativo y docentes- en huelga. Desde la patronal se señaló que habían secundado el paro el 38% de las plantillas. Kristau Eskola especificó por territorios con un 42% en Bizkaia, un 35% en Gipuzkoa y un 33% en Araba. El reflejo de estos números en los colegios también fue desigual. En algunos de ellos apenas se notó, en otros, sobre todo en los ciclos infantiles, fue más evidente, en parte porque desde los propios colegios se había solicitado que, en la medida de lo posible, los niños no acudieran porque no se podía garantizar que se impartieran las clases. En todos, las puertas permanecieron abiertas y se ofrecieron los servicios de transporte y comedor.

Manifestación

Además de la huelga, en las tres capitales vascas estaban convocadas manifestaciones. En San Sebastián, unas mil personas se concentraron en el Boulevard para después recorrer las calles del centro de la ciudad detrás de una pancarta en la que se leía 'Benetako negoziazio baten alde. Hitzarmen berria orain' (Para una negociación real. Nuevo acuerdo ahora).

Iñigo Collera, de ELA, comentó la satisfacción de las centrales por «la buena respuesta» de los trabajadores a la huelga que «ha afectado a todos los centros». Por ello consideró que «hemos enviado un mensaje a las patronales». La misma opinión tenía el representante de Steilas, Sabin Arrizabalga, que en la manifestación de Bilbao señaló que el mensaje «es claro, contundente y conciso: estamos dispuesto a negociar para conseguir un nuevo convenio, pero también dispuestos a seguir movilizándonos» para lograrlo.

Kristau Eskola mantiene que es en la mesa de negociaciones donde deben tratarse los temas

«Hemos enviado un mensaje claro a las patronales», señalaban ayer las centrales

«Es evidente que únicamente las huelgas y movilizaciones harán moverse a unas patronales que hasta hace poco estaban cómodas en el inmovilismo. De modo que, en la medida en que no respondan a nuestras reivindicaciones, desde los sindicatos con representatividad en el sector se seguirá impulsando la huelga y la movilización», señalaron ayer los sindicatos en un comunicado conjunto que reflejaba la unidad que mantienen en este sector.

Desde Kristau Eskola, que cuenta con 131 centros de los 178 de iniciativa social, prefirieron no hacer ninguna declaración porque sus responsables consideran que los posicionamientos deben realizarse en la mesa de negociaciones.

Pero los sindicatos no comparten esa opinión porque, recuerdan, el último convenio del sector terminaba su vigencia en 2009 y desde entonces han estado negociación un nuevo acuerdo. «Ante la actitud de las patronales del sector de dilatar la negociación de manera indefinida, por no tener ninguna voluntad de acuerdo, ya en el mes de septiembre todos los sindicatos acordamos una plataforma de mínimos a la que apenas respondió la patronal, obligándonos a abandonar una mesa de negociación que de por sí estaba ya muerta, y optar por la movilización», apuntaron ayer las centrales.

Collera recordó que la voluntad de negociación de los sindicatos ha quedado más que demostrada con la celebración de 36 mesas negociadoras desde 2014. «Pero siempre su propuesta ha sido cero en salario, cero en horas complementarias y solo ha habido un pequeño avance en el personal de apoyo educativo».

Entre los problemas que consideran más graves para el sector las centrales destacan el aumento considerable de las cargas de trabajo «que tiene su máximo exponente en la imposibilidad de usar las horas complementarias para el fin que tienen, la preparación de las clases y el seguimiento del alumnado, o el no reconocimiento del trabajo no presencial en el centro», porque afirman que muchos docentes tienen que realizar en casa labores como la corrección de exámenes que, en teoría, deben ejecutar en los centros.

Cierre de clases

La rápida bajada de la natalidad está teniendo consecuencias preocupantes para los sindicatos como «el cierre de aulas en los primeros niveles educativos y en consecuencia, despidos». Ante esta situación, proponen un plan para el mantenimiento del empleo mediante la creación de una bolsa de recolocación transparente y objetiva que haga posible que los despidos sean evitados mediante la recolocación de las personas que los sufran en los puestos de las personas que se atengan a contratos relevo en los próximos años». Afirman que «las cuentas dan» y que se trata de un buen plan, pero que se enfrenta «con la intención de las patronales de seguir despidiendo y contratando libremente con dinero público».

Collera recordó ayer en Donostia que «desde 2009 hemos perdido un 13,6% del poder adquisitivo», que en números acumulados han supuesto, según ejemplos que utilizan las centrales, que «un profesor de Primaria con tres trienios haya perdido más de 25.000 euros». Por ello, entienden que «es hora de dar pasos en la recuperación de ese poder adquisitivo» para lo que solicitan en sus propuestas subidas del IPC más dos puntos respecto a 2017, este año y el próximo.

Otro punto en el que inciden en sus reivindicaciones se centra en las condiciones de trabajo en el primer ciclo de Educación Infantil y entre las personas especialistas de apoyo educativo, que en su mayoría son mujeres, y que «trabajan en condiciones francamente precarias». También creen que es necesario dar pasos en otros ámbitos como la reversión del personal subcontratado y las jornadas del personal administrativo y de servicios.

«Lo que se ha podido ver en los colegios y calles ha sido la constatación efectiva de lo que desde los sindicatos venimos diciendo desde hace tiempo: que necesitamos un nuevo acuerdo en el sector que contemple mejoras», apuntaron los sindicatos.

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