Se cuadruplican las denuncias por amenazas y agresiones a los profesores

Aula vacía./Alberto Estévez (Efe)
Aula vacía. / Alberto Estévez (Efe)

El sindicato ANPE carga parte de las culpas en los recortes educativos, que han descuidado la atención a los colectivos más desfavorecidos en los colegios

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

Los colegios españoles viven una escalada de amenazas y agresiones de los alumnos a sus profesores. Es la tendencia que, de forma «significativa y preocupante», muestra el informe anual del Defensor del Profesor, un servicio de asistencia a los docentes víctimas de situaciones de conflictividad y violencia que ofrece el sindicato ANPE, según explicó su presidente, Nicolás Fernández.

El estudio, basado en los casos que los docentes denuncian al servicio, revela que el curso pasado se cuadruplicaron con creces las consultas por amenazas y ataques verbales y físicos de los alumnos. De 59 se saltó a 270 (un crecimiento del 357%), lo que significa que se pasó del 3% de las llamadas registradas en 2015 al 12% de 2016.

No solo se trata de un salto alarmante, explicó Fernández, sino que rompe una tendencia positiva de tres años de descenso continuado de las agresiones. La prueba de que es un dato significativo es que duplica el volumen de denuncias de este tipo del curso que hasta ahora tenía el peor dato del último lustro, 2013-14, cuando supusieron el 6% de las llamadas del servicio.

La escalada de casos de amenazas y agresiones a docentes en el curso 2016-17 es tan relevante que ha lastrado las cifras generales de conflictividad escolar registradas por el Defensor del Profesor. Tras tres años de evolución positiva, el curso pasado las denuncias en el servicio (2.249) crecieron un 15%, con un aumento de 290 casos, entre los que tuvieron un papel clave los 211 ataques de escolares más. El único dato positivo es que las agresiones de padres a maestros siguen estancadas, por tercer año consecutivo, en un bajo 3% de las denuncias.

Los dirigentes de ANPE admitieron que no tienen una explicación concreta para el gran aumento de ataques, pero apuntaron como causa principal a los recortes del gasto educativo, que han elevado las ratios por aula y han reducido al mínimo los programas de refuerzo y de atención a la diversidad y a la repetición. Los colectivos más desatendidos por la falta de recursos, alumnos de bajo nivel socioeconómico y escolares con discapacidades de tipo cognitivo, son justo el perfil mayoritario de los que han protagonizado con mayor frecuencia estas amenazas y agresiones. También creen que ha influido la deficiente formación en valores de los escolares, la imitación de comportamientos vistos en las redes sociales, y la cada vez mayor conciencia para denunciar de los docentes.

Ciberacosos

Pero no solo aumenta la violencia física y verbal contra los docentes. También lo hacen los ciberacosos de los alumnos contra sus profesores, con subidas de imágenes, vídeos o grabaciones a internet y redes sociales para insultarlos o vejarles. Este problema ya mostró su enorme crecimiento en 2015, cuando en un solo curso pasó del 9% al 18% de las llamadas, pero se ha consolidado el año pasado, con el 20% de las denuncias, lo que significa que el problema de ha duplicado en solo dos años.

El Defensor del Profesor ha detectado otros elementos que elevaron el año pasado la conflictividad en la escuela, en igual medida en Primaria que en Secundaria. No baja el alto número de casos de docentes que padecen el acoso o las amenazas de los padres de alumnos y crecen, aunque de forma leve, las denuncias de progenitores contra profesores y las presiones para que mejoren las notas a sus hijos. También siguenaumentando los conflictos entre profesores y la dirección de los centros y los problemas entre compañeros, que achacan a la paulatina precarización de su trabajo.

Las autonomías en las que el servicio de ANPE recibió una mayor cantidad de denuncias de los docentes el curso pasado fueron Madrid (1.165), Galicia (206), Canarias (155), Murcia (121) y Comunidad Valenciana (91). Por el contrario, el menor número de casos procedió de País Vasco (2), Ceuta y Melilla (3), Cantabria (4), La Rioja (12), y Baleares (13).

El estudio indica que este aumento de la conflictividad en las aulas y de la gravedad de los hechos detectados tiene unas consecuencias palpables en los maestros. Hasta el 70% de los docentes denunciantes explicaron que padecían ansiedad -por el 57% de 2015- y el 9% indicó que tenía depresión y había tenido que coger la baja médica, una situación que el año anterior afectó al 7% de las comunicaciones.

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