Las huelgas de esta semana en Educación llegan marcadas por la brecha entre sindicatos

Manifestación en San Sebastián de trabajadores de la enseñanza el pasado mayo./LOBO ALTUNA
Manifestación en San Sebastián de trabajadores de la enseñanza el pasado mayo. / LOBO ALTUNA

La desmovilización de LAB en tres colectivos plantea incertidumbres sobre el seguimiento que tendrán los paros el miércoles y el jueves

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

Después de cinco huelgas el año pasado que, como la del 12 de diciembre, consiguieron paralizar gran parte de las escuelas e institutos públicos, los sindicatos amenazaron con nuevas e intensas movilizaciones y auguraron un último trimestre de curso caliente si el Departamento de Educación no atendía sus reivindicaciones. Ya en enero presentaron un intenso calendario que comienza este miércoles con dos jornadas de huelga general en toda la enseñanza. También se incluían cinco días consecutivos por cada colectivo -empezando por los docentes la última semana de abril, para seguir con educación especial, cocina y limpieza y, por último, haurreskolak- y concluían con otra huelga general el 5 de junio. La tensión llegó a su punto máximo cuando la consejera Cristina Uriarte les acusó de tomar como rehenes a miles de familias.

Pero desde entonces el departamento se ha puesto las pilas y ha presentado otra serie de propuestas en las distintas mesas sectoriales que han tenido diferente aceptación entre las centrales y que han llevado a que la tensión entre el departamento y sindicatos se haya rebajado para trasladarse a la hasta ahora unidad sindical abertzale.

LAB anunció el viernes de la semana pasada que se desmovilizaba en los colectivos laborales -cocina y limpieza, educación especial y Consorcio de Haurreskolak-, y después firmó los acuerdos en las mesas de haurreskolak y cocina y limpieza, con el respaldo de CC OO y UGT, aunque no pudo hacerlo en educación especial por no tener mayoría. Esa postura no sentó nada bien a sus compañeros de ELA y Steilas, que le han dedicado duras críticas y le han acusado de venderse al Gobierno Vasco.

Desde LAB, donde no quieren entrar en luchas dialécticas con las otras centrales, aseguran sentirse tranquilos porque cuentan con el respaldo de su afiliación y, sobre todo, porque consideran que los acuerdos a los que han llegado son buenos -como un incremento sustancial de las plazas-. Pero le llama la atención que los otros dos sindicatos abertzales «solo hablen de lo que no se ha conseguido, cuando encima de la mesa hay muchas cosas de interés», y desmiente las acusaciones de Steilas de haber roto la mesa intersindical. Le critican, por ejemplo, que el 90% del sector de cocina y limpieza sigue privatizado, o que en educación especial la tasa de temporalidad es de un 58%.

El docente es el único colectivo en el que todas las centrales mantienen las movilizaciones

En la consejería de Educación hay satisfacción porque opinan que la vía de la negociación funciona

Otra cosa es el tema de los docentes. Ahí, de momento, sí hay unidad porque LAB no espera cambios en las propuestas gubernamentales de aquí al miércoles y por eso mantienen las huelgas de esta semana. Las centrales no han recibido ninguna convocatoria para una reunión de la mesa sectorial y no creen que de aquí al día del primer paro se reciba alguna llamada de la consejería, aunque también es cierto que desde el Departamento de Educación las negociaciones, concretamente desde la viceconsejería de Administración, se están llevando con mucha discreción con el propósito de no enrarecer el ambiente.

Las ratios -consideran que hay demasiados alumnos por clase y que serían necesarios unos 1.800 profesores más- y los recursos complementarios de apoyo son algunos de los puntos en los que todavía hay grandes diferencias. El cobro del 100% de las bajas se tratará en la mesa general.

A pesar de la vía de agua en la unidad sindical que se ha abierto, LAB asegura que desea que las movilizaciones generales del miércoles y jueves sean conjuntas porque aunque ahora se dan las condiciones para hablar de un nuevo escenario, de cara a esta semana «se dan las condiciones para salir todos juntos».

Aunque ELA y Steilas mantienen sus convocatorias de huelga en todos los colectivos de la enseñanza y LAB en el de los docentes, en la consejería se respira cierta satisfacción porque consideran que el tema se está encauzando y que la negociación es el mejor camino para distender el complicado momento en el que se encuentra la Educación en el aspecto laboral. Además, para no enturbiar los acuerdos conseguidos hasta el momento, ninguno de los responsables del departamento ha realizado declaraciones y así no aumentar las tensiones con los que no han entrado en los acuerdos.

La convocatoria de los paros esta semana, que pueden afectar a cerca de 300.000 alumnos, servirá como termómetro para evaluar si gran parte de los trabajadores de la educación vasca considera que ya ha llegado el momento, como aboga LAB, de abandonar las movilizaciones y huelgas, con el consiguiente descuento de las nóminas, o si al contrario hay que mantener la beligerancia, postura que defiende especialmente ELA. Tanto este sindicato como Steilas están recorriendo los centros públicos animando a respaldar la huelga.

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