La Formación Profesional gana en salud

Uno de los ciclos superiores que oferta el Instituto Easo es de Higiene Bucal./
Uno de los ciclos superiores que oferta el Instituto Easo es de Higiene Bucal.

Hace un año se puso en marcha un nodo vasco que relaciona los centros formativos con las empresas. Aumenta la demanda de técnicos especializados en biociencias y en el bienestar de los ciudadanos

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

La Formación Profesional se suele ligar al mundo tecnológico e industrial, pero cada vez hay más sectores que requieren de técnicos de grados medio y superior, con especial auge de los centrados en la salud y el bienestar de los ciudadanos. Una jornada, organizada por Tknika -el Centro de Investigación e Innovación Aplicada en la Formación Profesional, dependiente del Gobierno Vasco-, reunió ayer en el Instituto Politécnico Easo de Donostia a docentes y representantes de empresas para mostrar el trabajo que se está realizando en los ámbitos relacionados con las Biociencias y la Salud en las diferentes familias profesionales de la FP.

Los docentes y los responsables institucionales recordaron que se trata de instruir y ofrecer técnicos medios y superiores en un campo donde hay sobrecualificados procedentes de la universidad, que no ocupan el puesto que por su preparación les corresponde.

La Formación Profesional en Gipuzkoa tiene sus orígenes ya en el año 1880 y el Instituto Easo se instaló en su emplazamiento actual en 1956, antes había estado en el edificio donde actualmente se encuentra Correos. Cada año surge de sus aulas una promoción con 500 personas, que en palabras del director del centro, Ángel del Río, «están listas para trabajar en la sociedad».

Un estudio realizado hace dos años por el Instituto Vasco de Competitividad, Orkestra, revelaba que en Gipuzkoa existían 37 empresas dedicadas a las biociencias. En su mayor parte son de tamaño pequeño y concentradas en Donostia, aunque el 11% también se aglutina en el entorno de Arrasate. El 46% están centradas en la salud, 21% en servicios y un 7% en agroalimentación, bioindustria y servicios. Estos datos, junto con la llegada de la biofarmacéutica estadounidense Asklepios, demuestran que en el futuro habrá una importante bolsa de trabajo a la que pueden aspirar parte de los jóvenes de los que hablaba ayer Del Río.

Tknika reunió ayer en el Instituto Easo a docentes, representantes de empresas e instituciones

Se trata de un sector con muchos trabajadores sobrecualificados que proceden de la universidad

Dentro del programa de FP, el Departamento de Educación considera los estudios de Biociencias «estratégicos», según explicó ayer el director de Tecnología y Aprendizajes Avanzados, Rikar Lamadrid. Se dividen en tres grandes bloques que son Fabricación Avanzada, Energía y Biociencias Aplicadas a la Salud. De ellas han surgido diversas familias: Sanidad, Industrias alimentarias, Electricidad y electrónica, Química, Seguridad y Medio Ambiente y Servicios Socionaturales. Todos ellos están orientado en «la necesidad de aplicar lo aprendido en la sociedad».

Nutrir a las empresas

Aunque ya hace varios años que comenzaron a impartirse los primeros ciclos de Biociencias en FP, no fue hasta el año pasado cuando empezó a funcionar un nodo vasco para impulsar las conexiones entre los centros de Formación Profesional -Easo y Don Bosco en Gipuzkoa, Zabalburu en Bizkaia y Egibide en Álava-, las empresas y las instituciones, siempre con el mismo planteamiento: «La Formación Profesional no tiene sentido si no sirve para nutrir a las empresas».

Bioef (Fundación Vasca De Innovación e Investigación Sanitarias), Biodonostia, Biocruces o el Hospital Universitario Donostia fueron algunas de las primeras puertas a las que llamaron, porque no hay que olvidar, como recordó María Mejide, directora del nodo, «que, por ejemplo, un tercio de los trabajadores del Hospital donostiarra son técnicos».

Tras un año de trabajo, ya han sacado las primeras conclusiones. La principal es que «la FP en sector bio no se conoce, casi no se sabe que existimos». A partir de ahí, muchas cosas sobre las que reflexionar. La adaptación de las titulaciones a las necesidades de las empresas con tecnología más avanzada, que requieren perfiles de trabajadores más específicos, es uno de los aspectos donde más hay que incidir. Mejide también habló de la necesidad de «dar mucha leña al inglés» porque es una de las reclamaciones de las empresas extranjeras que contemplan la posibilidad de instalarse en la comunidad autónoma.

Respecto a la formación continua, se ha constatado que hay una oferta suficiente para el reciclaje y que es necesario ampliar los cursos especializados. Otra carencia está en el material que se emplea en los centros de estudios: «La mayoría es importado y su mantenimiento nos coloca en una situación de dependencia».

La formación dual, cada vez con una mayor oferta dentro de la FP, también llega a los alumnos de las materias relacionadas con las Biociencias, con un año de estudios en el centro y otro de contrato con una empresa. Mejide avisó a los responsables institucionales de la necesidad de adecuar la legislación para que «nuestros alumnos puedan apostar por este camino en las empresas públicas; hasta el momento solo pueden hacerlo en las privadas», a las que recordó que «contamos con instalaciones para realizar investigaciones conjuntas».

Julio Arrizabalaga, director de Biodonostia, el instituto de investigación sanitaria enmarcado dentro del OSI de Donostia, habló desde la experiencia ya adquirida en unas instalaciones que comenzaron a funcionar hace nueve años y que están en constante evolución en investigación. Como centro tecnológico que es «no necesitamos que todo el mundo sea investigador o cirujano, necesitamos técnicos» y puso como ejemplos las zonas de cultivos de células, el animalario o el área de innovación.

Biodonostia comenzó su colaboración con los centros de FP hace cinco años. Tras evaluar las necesidades se implantó el primer curso en 2015 de Anatonomía Patológica y Citodiagnóstico, y uno de los alumnos que surgió de esa promoción ya está contratado en el centro de investigación.

La innovación quirúrgica es uno de los campos donde Arrizabalaga explicó que se está trabajando. Cirujanos generales y especialistas de torácica, ginecología o hepato-bilio pancreática pusieron en común sus conocimientos que fueron trasladados a la tecnología surgiendo áreas como Impresión 3D, Simulación y Instrumental, y junto a Tknika han desarrollado modelos 3D que ya se emplean en 26 hospitales.

En la jornada también tomó parte la diputada foral de Promoción Económica, Ainhoa Aizpuru, que destacó que «Gipuzkoa cuenta con importantes capacidades científico tecnológicas en sus centros de investigación y tecnológico» que requieren «trabajadores especializados». Por su parte, el alcalde Eneko Goia, señaló que «aunque en Donostia hablemos sobre todo de turismo y nuevos hoteles hay que recordar que el Hospital es la primera empresa de la ciudad y contamos con un magnífico parque tecnológico en Miramón».

Fotos

Vídeos