Educación quiere duplicar en dos años las alumnas en la Formación Profesional industrial

Estudiante de FP. /DV
Estudiante de FP. / DV

El Departamento se reúne con los centros de enseñanza para buscar iniciativas destinadas a atraer a las chicas

MARTA FDEZ. VALLEJO

El Gobierno vasco se plantea el reto de duplicar en dos años el número de mujeres de las ramas industriales de la FP vasca, lo que supondría un incremento de 1.500 matrículas. Es una misión muy complicada pero «imprescindible» para responder a la demanda de la industria vasca, ante la caída demográfica y la evidencia de que los ciclos técnicos no llenan las aulas. Las medidas adoptadas hasta ahora no resultan efectivas y el Gobierno vasco explora ya otras vías. «Estamos preocupados porque el mensaje no cala. No hemos dado todavía con la tecla», comenta el director de Planificación y Organización de FP en el Departamento de Educación, Nicolás Sagarzazu. Los responsables de la FP vasca se reúnen desde hace varias semanas con los centros de enseñanza para buscar iniciativas que atraigan a las jóvenes. Encima de la mesa ya hay propuestas e iniciativas en marcha.

El director de FP repasa los datos de alumnado para dar una medida del problema: hay cerca de 17.000 estudiantes en especialidades industriales en Euskadi en las que la inserción laboral oscila entre el 90% y el 100 %. En estos ciclos el número de mujeres no llega a 1.500, algo más del 8%, un porcentaje que cae en algunas de las modalidades con mayor demanda de las empresas, como Fabricación Mecánica, Mantenimiento o Automoción.

En las titulaciones de servicios el reparto es más equilibrado, las mujeres son el 53% -aunque en estética e imagen o asistencia ellas son la inmensa mayoría-. El Gobierno vasco quiere lograr ese equilibrio en las ramas industriales. «Supondría incorporar a 8.000 alumnas a las aulas de titulaciones industriales. Es un reto imprescindible como sociedad», destaca Sagarzazu. El objetivo a dos años es duplicar la actual cifra y llegar a las 3.000.

El responsable educativo avanza que en estas reuniones con institutos de FP se quiere buscar «ideas innovadoras» para atraer a las jóvenes. «Hay que acertar en las acciones», recalca. El Departamento colabora en las iniciativas de las asociaciones de centros de FP y actúa a través de los orientadores para que trasladen a las alumnas las ventajas de estos estudios. Trata también de despertar vocaciones en las campañas de matriculación -con carteles en los que se vinculan estas profesiones a las mujeres-. Pero no es suficiente.

«Estamos preocupados porque el mensaje no cala entre las chicas» Nicolas Sagarzazu. Director de Planificación de FP

«Creemos que la tecla que falta está en las propias chicas. Estamos hablando con los responsables de los centros para que recaben opiniones entre las alumnas, conocer qué razones dan para elegir unos estudios u otros», adelanta Sagarzazu. El Departamento va a trabajar también para «trasladar la imagen real» de estos empleos. «Hay que mostrar que los talleres son un entorno limpio, de industria 4.0, digitalizada». Argumenta que una de las razones de que se avance tan lento en este objetivo de atraer a las chicas a los estudios técnicos de la FP es que se trata de «un problema cultural», en el que «influyen los estereotipos, el entorno, las familias...» y debe intervenir «toda la sociedad».

En su contexto

17.000
alumnos vascos estudian en la rama industrial de la FP, de los que poco más del 8% son mujeres, un porcentaje que cae en especialidades en las que más demanda hay y que, incluso, dejan puestos sin cubrir como Fabricación Mecánica o Matenimiento.
Plazas
Una de cada cinco plazas de los ciclos industriales, con inserción laboral de entre el 90% y el 100% no se han cubierto este curso.

Los responsables del instituto Tartanga de Erandio coinciden en esa opinión. Han puesto en marcha numerosas acciones para aumentar la matriculación femenina en ciclos industriales de FP: ferias de puertas abiertas, jornadas informativas, charlas de los orientadores... El objetivo es que las jóvenes reciban la información de que estas profesiones tienen mayor demanda y mejores condiciones laborales que las que eligen habitualmente. «Aún así, optan masivamente por los servicios: integración social, auxiliares sanitarios, imagen... », explica el director, José Ramón Ibabe.

Intervenir en Primaria

Es un problema común en toda Europa. «En Holanda las autoridades educativas se reúnen con los alumnos todos los años y les dan datos concretos de los empleos de cada especialidad que habrá cuando acaben para animarles a que se matriculen en esas ramas con más salidas, y no lo consiguen», cuenta Rosa Uribe, coordinadora de Proyectos Internacionales en Tartanga. Ibabe recuerda que a Erandio también han acudido responsables de la FP vasca a dar esos mismos datos de inserción laboral de cada ciclo. «Creemos que sí les llega la información, pero el problema es que los valores de los jóvenes en general son diferentes. La aspiración de estudiar para tener un empleo fijo en una empresa, una seguridad, les queda lejos. Dan prioridad a trabajar en lo que les gusta, tener tiempo libre, viajar, su ocio, es una mentalidad diferente...», añade. «Les decimos a chicas con muy buenas notas que vayan a ciclos industriales, les contamos sus ventajas pero ellas buscan algo que les gusta, sin más», añade la jefa de estudios, Auxi Tercero.

La asociación de centros de FP de iniciativa social (HETEL) reiteraron la pasada semana su petición a los agentes sociales para que colaboren en este reto. «Las chicas ni se plantean algunas profesiones porque socialmente no tienen referentes, ni sus madres, ni sus amigas ejercen estos trabajos», explica Xabier López de Santiago, director de FP de Egibide en Vitoria. En los ciclos de Estética del centro alavés más del 98% son mujeres, mientras que los chicos suman el 91% en los industriales.

«Es un problema cultural, de estereotipos, que cuesta mucho cambiar. Hay que intentar iniciativas nuevas», resalta López de Santiago. En las reuniones de Egibide con el Gobierno vasco y las empresas ya se han puesto medidas encima de la mesa. «Hay que adelantar la intervención con las alumnas a Primaria, no esperar a Secundaria. Y debemos traer referentes a los colegios, mujeres que desempeñen estas profesiones de la rama industrial para que hablen con las estudiantes». Hay que trabajar con las familias, incide, que «inconscientemente influyen en las profesiones que eligen sus hijas porque todavía piensan que hay tareas que no son de chicas. «Es importante mostrar a las alumna que el trabajo de un técnico en un taller ahora es programar máquinas y robots».

Yessika dirige a un equipo de 50 personas en la empresa RPK.
Yessika dirige a un equipo de 50 personas en la empresa RPK. / IOSU ONANDIA

Profesiones sin género

Yessika Ortega. Encargada de fábrica

«Gano el triple que cuando trabajaba en una tienda y un bar»

Para Yessika Ortega estudiar FP industrial le supuso dar un salto de gigante en su vida profesional y personal. Recuerda que colgó los libros «demasiado pronto» y trabajó en tiendas de ropa, de camarera en bares..., empleos en los que es habitual encontrar a mujeres, con sueldos bajos y peores condiciones laborales. Su destino cambió cuando entró en la empresa RPK de Vitoria -dedicada a la fabricación de muelles para automoción-, como 'alimentadora' en una línea de producción. «Me gustó lo que se hacía allí y ví que podría construirme un futuro profesional».

Estudió un grado Medio de FP de Mecanizado y otro Superior de Mantenimiento mientras trabajaba. Lleva 15 años en la cooperativa alavesa y ahora es la responsable del Departamento de Control Unitario y Blocadores. Tiene a su cargo a 50 trabajadores. Esta vitoriana de 36 años disfruta de un empleo estable y de calidad, muy alejado de las condiciones de sus primeros trabajos. «De camarera tenía un sueldo bajo y con jornadas muy largas, ahora ganó el triple, tengo un horario fijo y una carrera profesional». Yessika viaja a las plantas de RPK en el extranjero para impartir formación a trabajadores y asegura que «nunca ha tenido un problema» por ser mujer en los talleres, ni por dirigir a hombres en su equipo. Va a participar en un proyecto para animar a alumnas a estudiar FP industrial.

Naia Larrea. Técnica en Robótica

«En FP aplicas todolo que aprendes»

Naia Larrea, en el taller del centro Maristas.
Naia Larrea, en el taller del centro Maristas. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Naia Larrea ha estudiado un grado superior en Automatización y Robótica en Maristas de Durango -una de las especialidades más demandas por la industria-. Ahora completa su formación con un curso de especialización en modalidad Dual, en el que se combina estudio y trabajo remunerado, en la empresa Pierburg de Abadiño, dedicada a la fabricación de piezas de coches. «Siempre me ha atraído la robótica. Elegí unos estudios más prácticos que la Universidad porque no me gustaba la idea de una enseñanza tan teórica. En la FP tocas lo que aprendes, lo aplicas y sales preparado para desempeñar un trabajo y con muchas oportunidades laborales. Es totalmente aconsejable», anima esta joven de 19 años de Durango. Su entorno de trabajo y su labor nada tienen que ver con la imagen de los viejos talleres de las fábricas. Se mueve en la industria 4.0. «Trabajo en Mantenimiento en una línea de producción. Mi función es programar».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos